jueves, 4 de abril de 2024

Sierra Sur de Jaén

 



Hay una gran sierra al mismo lado de Jaén capital, la Sierra Sur de Jaén, que es todo un escenario calizo de abruptos cortados y picos, un tesoro natural que no goza de la protección de la figura de parque natural por los intereses de los de siempre.

Es un privilegio andar por cumbres tan espectaculares mientras que, de camino, aún se ve la catedral renacentista de la ciudad.








Una soleada mañana de febrero escogí la cima de La Pandera (la mayor altura de esta sierra con 1.872 metros) para ver acentores alpinos, unos pajarillos invernantes que no pude ver durante los meses anteriores.



Acentor alpino (Prunella collaris)


Acentores alpinos (Prunella collaris)




También aproveché para echar un vistazo a las construcciones humanas con la base militar abandonada y el refugio de la cima.







A mediodía había varias mariposas haciendo vuelos territoriales, lo que se conoce como hill-topping en insectos, aunque tan sólo una macaón se dejó fotografiar.




Macaón (Papilio machaon)


Diminuta mariquita


Durante la bajada disfruté de una collalba negra con la que no contaba, que cantaba y se exhibía posándose en las rocas junto al carril.



Parte de Jaén con su castillo

Collalba negra (Oenanthe leucura)

Sierra Nevada

Buitre leonado (Gyps fulvus)



Zorzal charlo (Turdus viscivorus)




Antes de volver a casa hubo una paradita junto al paraje de Los Cañones, que cuenta la leyenda que se creó cuando cuando un cíclope abrió la brecha de un golpe.






lunes, 1 de abril de 2024

El enorme potencial de Despeñaperros

 



Es el Parque Natural Despeñaperros un rincón pequeño de la Sierra Morena más agreste, donde la fauna y flora del monte mediterráneo se disfruta a lo grande.
Un buen sábado de febrero salí a ver la cascada de La Cimbarra sabiendo que estaría bien caudalosa tras las lluvias y con el macro preparado para las plantas e invertebrados que anunciaban que no quedaba mucho para la primavera.



Narcissus cantabricus

Cymbalophora pudica

Romulea bifrons

Sírfido

Narcissus coronatus

Manto bicolor (Lycaena phlaeas)

Gagea foliosa


Sus cielos surcados por buitres leonados incluían otras apariciones como la del gavilán o una pareja adulta de águilas imperiales con sus reclamos territoriales.



Gavilán (Accipiter nisus)


Águila imperial (Aquila adalberti)


Al acercarme a las orillas del río me llevé una muy grata sorpresa con los galápagos leprosos que allí se asoleaban, pues entre ellos distinguí al más escaso (al menos por estas tierras) galápago europeo.
La lástima es que no conseguí ver más ejemplares tras examinar bien un tramo fluvial.



Galápago europeo (Emys orbicularis)


Galápagos leprosos (Mauremys leprosa)


El motivo de la bajada al río era realmente ver unas pinturas rupestres, cosa que desde luego hice tras dejar las tortugas con sus baños de sol. Sierra Morena cuenta con muy buenas muestras de este arte prehistórico que aún se salvan del vandalismo.









La subida de regreso entre jaras la hice oyendo el reclamo de unos camachuelos que no conseguí ver, mientras que mirando al suelo eran muy abundantes los escarabajos tigre.



Olmera (Nymphalis polychloros)

Cicindela maroccana



Buitre leonado (Gyps fulvus)


Aprovecho para incluir un inciso de la noche anterior por tratarse también de Sierra Morena de Jaén, cuando salí junto a un amigo para ver anfibios con ejemplares muy encelados de sapo corredor y sapillo moteado.



Sapo corredor (Epidalea calamita)

Sapillo moteado (Pelodytes ibericus)

Amplexo de sapos corredores


Invertebrados, flora, pinturas rupestres, aves rapaces, reptiles, anfibios en celo... son muchos los atractivos a los que se une el patrimonio cultural como se ve en este atardecer con las ruinas del castillo de Navas de Tolosa.