sábado, 5 de agosto de 2023

Bichos y orquídeas del verano

 




Tras la salida de amplio recorrido segureño del día anterior por cumbres y planicies, el 8 de julio tocó salir en grupo por entornos más delimitados al buscar el frescor de la ribera en esa fórmula tan necesaria del caluroso estío.

Pero primero tuvimos algunos avistamientos interesantes en nuestro alojamiento, sobre todo para mi gusto la aparición de un alimoche aún inmaduro que se estuvo dando una vuelta por una buitrera y hasta llegaba a arremeter contra los buitres. Buena señal de que anda buscando donde establecerse.




Alimoche (Neophron percnopterus)

Sírfido


Las orillas del río Madera siempre proporcionan un buen repertorio de invertebrados, una vez más con varios ejemplares de mosca escorpión en las zonas de matorral más umbrías y el hallazgo de un insecto palo que fastidió su estupendo camuflaje al delatarse con sus movimientos.



Este caballito del diablo tuvo mala suerte

Araña lince

Coleóptero sin identificar

Mosca escorpión (Panorpa meridionalis)

Plecóptero

Oruga que creo que es de un piérido

Larinioides sp.

Curioso díptero que desconozco

Rana común (Pelophylax perezi) a punto de metamorfosear

Insecto palo


Los odonatos tuvieron un protagonismo destacable en los tramos más abiertos y amplios, logrando con paciencia ver y fotografiar distintas especies de libélulas y caballitos del diablo con sus variadas formas y colores. Al fin y al cabo son uno de los alicientes de animarse a campear en verano.



Calopteryx haemorrhoidalis

Orthetrum coerulescens

Cordulegaster boltonii

Calopteryx virgo

Crocothemis erythraea

Onychogomphus uncatus


No está nada mal lograr ver cinco especies de orquídeas en aquellas fechas. Hasta ahora tomaba a la Epipactis fageticola como una orquídea birriosa e insulsa, pero el gran ejemplar que crecía a la sombra de los árboles me hizo cambiar de opinión a tiempo.



Epipactis fageticola

Epipactis palustris

Epipactis kleinii

Dactylorhiza elata

Platanthera algeriensis


Regresando a nuestro alojamiento echamos otros buenos ratos en las mismas praderías del entorno más cercano, viendo como siempre la diferencia tan evidente que hay en los sitios no castigados por la porquería química. El día que nos quedemos sin polinizadores ya nos lamentaremos.



Coleóptero sin identificar

Díptero giboso y grotesco

Abeja dormida mientras se aferra con las mandíbulas

Sírfido

Licénido

Abeja de ojazos verdes


Aquel relajado sábado de bicheo terminó con una buena cena en la que las gordosidades brillaron con luz propia y un paseo nocturno en el que vimos varios sapos parteros béticos en el casco urbano.
Pero aún nos queda por ver lo que pudimos hacer al día siguiente.







miércoles, 2 de agosto de 2023

Las buenas salidas de siempre

 




El viernes 7 de julio llegué a la Sierra de Segura para pasar una buena jornada de bicheo junto a mis aprendices (me encanta esto de decir que tengo aprendices, lo debo hacer más) Jesús y Lucía antes de acometer el sábado y el domingo en grupo.
Nada más llegar a nuestra base de operaciones ya tuvimos un apetecible aperitivo antes de ponernos en marcha hacia las zonas altas de la sierra donde pasaríamos el día.



Avispa cuco

Halcón peregrino (Falco peregrinus)

Mantis con la que aún no tengo clara la especie


Dejamos atrás el apacible entorno de pinares y valles para triscar por los roquedos cubiertos de matorral espinoso de las cumbres, donde un bisbita campestre nos divirtió con sus baños de polvo y vimos el vertiginoso picado de un águila calzada que se lanzó a cazar un lagarto ocelado en nuestra presencia. De hecho, no parecía irle muy bien que digamos el día a los lagartos de la zona porque no fue el único que vimos en las garras de un águila calzada.




Águila calzada (Hieraaetus pennatus) con lagarto ocelado

Libelloides longicornis

Asamblea de buitres leonados

Libelloides baeticus

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Otro lagarto ocelado que fue depredado por un águila calzada

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Bisbita campestre (Anthus campestris)

Collalba gris (Oenanthe oenanthe)




La altiplanicie de los Campos de Hernán Perea nos esperaba con su desolada inmensidad que, no obstante, tiene mucha vida si sabes encontrarla.
Queríamos ver anfibios interesantes y lo conseguimos con un par de sapos parteros béticos y dos diminutos metamórficos de sapillo moteado.



Alcaudón común (Lanius senator)

Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Sapo partero bético (Alytes dickhilleni)

Sapillo moteado (Pelodytes punctatus)

Sapo partero bético (Alytes dickhilleni)




Con las aves rapaces nos falló estrepitosamente el quebrantahuesos porque no vimos ni uno en todo el día, pero al menos disfrutamos mucho de las otras especies vistas.



Águila real (Aquila chrysaetos)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Jabalíes (Sus scrofa) en el cereal




De vuelta en nuestro alojamiento escuchamos el canto de los sapos parteros mientras veíamos la verdosa luz de la hembra de la luciérnaga, emitiendo su señal luminosa con la esperanza de que un macho la vea.



Polilla sin identificar

Luciérnaga (Nyctophila reichii)


Lamentablemente estamos asistiendo a la silenciosa aniquilación de los insectos y quién sabe si esta luciérnaga se esforzó en intentar atraer a una pareja que nunca llegó.