miércoles, 22 de febrero de 2023

Jornadas interprovinciales desde Estepa

 

Laguna de Fuente de Piedra con las sierras malagueñas



Antes de terminar enero recibí una (como siempre) generosa invitación de Javi Pérez para hacer el cafre teniendo Estepa como campamento base, y así de paso conocer al nuevo miembro de su (revoltosa) familia entre grasientas y abundantes comilonas, que por algo la habitación de invitados lleva mi nombre desde mucho antes de que yo fuera por primera vez.

La primera salida que echamos fue especialmente fría y ventosa, empezando por el río Corbones para ir recorriendo la Sierra Sur de Sevilla, donde los ejemplares juveniles de dos de las tres especies de grandes águilas que tenemos cobraron especial relevancia.





Avefría (Vanellus vanellus)


Milano real (Milvus milvus)

También está prohibido escribir bien

Águila real (Aquila chrysaetos)

Águila perdicera (Aquila fasciata)

Acosando sin piedad al ratonero


Al caer la tarde vimos el dormidero que tienen los milanos reales en unos eucaliptos de la campiña, llegando a verse muchísimos al mismo tiempo en un espectáculo que no tiene desperdicio.




Milanos reales (Milvus milvus)

Estepa


Al día siguiente es cuando llegó la interprovincialidad al recorrer humedales de Sevilla, Córdoba y Málaga.
El sevillano embalse de Malpasillo fue la primera parada para ver el lugar donde Javi hace sus anillamientos de aves, ya de paso viendo especies como el calamón, el pato colorado o la cerceta común. 
Pasando a Córdoba, el embalse de Cordobilla era para mí una novedad con sus extensos carrizales que daban un aspecto de humedal natural al paraje con sus calamones, aguiluchos laguneros, pájaros moscones o flamencos entre otras aves. No pudimos decir lo mismo de la Laguna Amarga, que estaba escasita de movimiento (aunque se oían muchos zorzales alirrojos y hasta un lúgano).



Garceta común (Egretta garzetta)


Flamencos (Phoenicopterus roseus)


La golosina de la jornada sería en Málaga con la Laguna de Fuente de Piedra, donde con sus distancias más cercanas sí hice más fotografías para poder enseñar por aquí, empezando por el ejemplar adulto de gaviota enana que se seguía viendo en El Laguneto, además de otras especies sin fotos como las cercetas pardillas del proyecto de reintroducción o los pechiazules.



Gaviota enana (Hydrocoloeus minutus)

Conejo (Oryctolagus cuniculus)

La cerceta y la focha no se hablan

Avoceta (Recurvirostra avosetta)

Cuchara (Spatula clypeata)

Mosquitero común (Phylloscopus collybita)

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)

Avocetas (Recurvirostra avosetta)


Algo con lo que no contaba, hablando de cercanía, era con los grupos de grullas al mismo lado de la carretera, cosa difícil de poder observar a gusto en estas aves con lo desconfiadas que son (motivos no les faltan debido al salvajismo del personal).




Grullas (Grus grus)

Partida de ajedrez entre grullas y flamencos


Sería un crimen haber mencionado antes las gordosidades sin enseñar unas pocas, con un poco de postureo ornitológico haciendo chanza de los usuarios de Instagram que siempre publican sus cosas con la guía de aves o los prismáticos al lado. No es casualidad que, caprichosamente, salga un tarro de miel de El Pájaro de la Miel, justamente la miel que mis amigos hacen de sus propias colmenas... no se ha notado la publicidad encubierta, qué va...




Una preciosa mañana soleada


domingo, 19 de febrero de 2023

El ratonero moro y la cigüeña negra de Alemania

 




No me están fallando las visitas mensuales al paraje sevillano del Brazo del Este y en enero he ido hasta cuatro veces distintas. Hoy relataré dos visitas menos extensas de lo normal por el barro en la primera salida y el creciente mal tiempo en la segunda, pero juntas se llevan un reportaje de lo más resultón por el repertorio global y por dos citas concretas que me resultan de especial interés.



Flamencos (Phoenicopterus roseus)


Moritos (Plegadis falcinellus)




En primer lugar tengo que hablar del ratonero moro que se llevaba bastante tiempo citando allí sin que yo me lo encontrara. Incluso llegué a pensar que podría ser un error de identificación cuando en diciembre encontré una joven águila perdicera en el último lugar donde se daba la cita... pero sí que había un ratonero moro de verdad cuando vi que colgaron una foto que no dejaba dudas en un grupo de WhatsApp de observaciones en Andalucía.

Pues bien, llegó el día en el que yo mismo lo pude ver cuando vi a lo lejos un ratonero muy clarito y que me parecía más grande de lo normal posado en una torreta. Después de la lejana observación resultó que se dejaba ver de cerca desde el coche, cosa que disfruté mucho hasta que otro vehículo pasó justo bajo la torreta (cosa de esperar estando en una carretera, aunque sea agrícola) y el ave echó a volar, momento que no desperdicié para fotografiarlo también en vuelo mientras se ponía a ciclear sobre unos eucapliptos.
Tiene guasa, por cierto, que esta observación haya sido mucho mejor que las que tuve en su distribución natural cuando viajé a Marruecos.




Ratonero moro (Buteo rufinus)


La segunda cita interesante no es de ninguna rareza, de hecho es de una especie que siempre viene a invernar en las marismas del Guadalquivir. Vi una cigüeña negra anillada que me llenó de alegría al leer T6H, pues es una vieja amiga que he visto algunos años por el paraje desde aquel primer avistamiento que tuve en 2013. Su edad es aún mayor porque fue anillada en Alemania en 2009 y esto significa que va a cumplir pronto los catorce años.



Espátulas (Platalea leucorodia)

Cigüeña negra (Ciconia nigra)

Azulones (Anas platyrhynchos)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Avocetas (Recurvirostra avosetta)


Aquí adjunto justamente la ficha que amablemente me hicieron la primera vez que la vi en el otoño de 2013. Lamentablemente no hay más citas del ave aparte de sus estancias invernales en Sevilla, no habiendo registros suyos durante sus viajes migratorios entre Alemania y España.






Los españoles asociamos las cigüeñas negras al más bravío monte mediterráneo, aunque este ejemplar concreto nació en un muy diferente bosque alemán y pasa los meses fríos en arrozales.
Este último ambiente lo comparte con aves nada forestales como flamencos, espátulas, anátidas o garcetas grandes; es lo que tiene ser una zancuda.



Flamenco (Phoenicopterus roseus)

Cigüeña negra (Ciconia nigra)

Espátula (Platalea leucorodia)

Surtido de patos con cuatro cucharas, dos cercetas comunes y una pata colorada

Espátula (Platalea leucorodia)

Tarros blancos (Tadorna tadorna)

Garceta grande (Ardea alba)

Flamencos (Phoenicopterus roseus), ejemplares juveniles


El tiempo, como decía, fue empeorando y la segunda salida también debió ser abortada antes de lo deseado, cosa que ya se ve también en las oscuras fotos de más arriba. Pero no está nada mal que aún te dé tiempo a ver una garcilla cangrejera entre otras especies antes de volver a casa.



Avefría (Vanellus vanellus)

Garceta grande (Ardea alba)

Avoceta (Recurvirostra avosetta)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)


Y no nos olvidemos de lo bonitos que son esos atardeceres marismeños, motivo por el que gusta siempre apurar allí la tarde, tal y como hice el día del ratonero moro y la cigüeña negra anillada.







jueves, 16 de febrero de 2023

Variedad por la Sierra de Cádiz

 




La comarca de la Sierra de Cádiz no consiste solamente en el parque Natural de la Sierra de Grazalema, saliendo de sus dominios de rotundas moles calizas hay campiñas alomadas con areniscas y monte bajo de acebuches y lentiscos que también merecen mucho la pena, sobre todo al incluir la variedad que otorgan los humedales.
Las lagunas endorreicas de Espera tienen actualmente agua únicamente en la Laguna Salada de Zorrilla, a la que han acudido los flamencos un año más. Ahora mismo no está el entorno muy animado hasta la llegada de la primavera, pero en sus campiñas circundantes pude ver rapaces como el milano real o el elanio.





Milano real (Milvus milvus)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Cuervo (Corvus corax)

Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)

Elanio (Elanus caeruleus)


Un embalse como el de Bornos es un humedal artificial, pero un humedal al fin y al cabo que igualmente atrae a las aves. Con sus temperaturas más suaves que las de la sierra no es de extrañar que haya águilas calzadas de las que deciden no dar el salto a África.



Fósil

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)


Mosquitero común (Phylloscopus collybita)

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)

Moritos (Plegadis falcinellus)


Las campiñas alomadas que mencioné al principio se están revelando como un lugar muy interesante para observar grandes águilas en su dispersión juvenil, pues son ya varias las veces que me he encontrado ejemplares jovencitos de águilas imperial y perdicera, cosa que no me extraña con la grandísima cantidad de conejos y perdices de la zona.
También aprovecho para presentar a uno de los mochuelos que viven en un cortijo abandonado, pues aparecerán más veces por el blog.



Con el Peñón de Algámitas y El Terril (Sevilla) al fondo

Águila perdicera (Aquila fasciata)

Mochuelo (Athene noctua)

Águila imperial (Aquila adalberti)


En enero he encontrado a los tritones en fase acuática para acudir a la llamada del celo, viendo machos luciendo sus crestas de mini dragones y algunas hembras grávidas bien llenitas de huevos.



Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus), macho

Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus), hembra


Estos paseos tan cerca de casa son un privilegio, no en todos sitios se puede disfrutar de semejante abanico de posibilidades.