lunes, 7 de febrero de 2022

Fin de semana de rapaces y sierras granadinas

 



El 15 de enero tenía ante mí el primer fin de semana del año en la sierra, aunque la cosa no empezó muy bien que digamos porque me levanté francamente mal (dolor de cabeza, tos y mal cuerpo).
Por ese motivo pasé buena parte de la mañana en casa y no me atreví a salir hasta que me sintiera realmente mejor. Poco me faltó para directamente no salir, menos mal que al final sí lo hice porque me encontré con una concentración de rapaces de las que quedan para el recuerdo.

Buena parte de mi salida por los Campos de Hernán Perea fue muy poco productiva, hasta que por suerte vi más movimiento con los buitres leonados remontándose en un cerro rocoso y pelado con apenas cuatro pinos. Ya de camino hacia allá me encontré con un joven quebrantahuesos, pero al llegar se puso más interesante la cosa viendo también dos buitres negros, dos águilas reales y hasta cinco quebrantahuesos (dos adultos y tres jóvenes) distintos.
De vuelta a casa fui viendo de camino otras dos águilas reales y un nuevo ejemplar adulto de quebrantahuesos. En las fotos no aparece el repertorio completo porque algunos de estos avistamientos fueron a considerable distancia.



Buitre negro (Aegypius monachus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Águila real (Aquila chrysaetos), joven

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Buitres negros (Aegypius monachus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Buitres leonado y negro

Águila real (Aquila chrysaetos), adulta




No todo fueron rapaces, también disfruté mucho de una bandada de piquituertos entre los que había varios machos que delataban con su rojo colorido que eran invernantes europeos.
Gracias a esta parada con los piquituertos sorprendí a un zorro que se movía furtivamente entre los majuelos y pude pillarlo al descubierto.



Piquituerto (Loxia curvirostra)

Zorro (Vulpes vulpes)


El domingo 16, ya con las fuerzas recuperadas, me tomé el día en un plan más senderista y rutero pasando al lado granadino de las sierras prebéticas. 
Anduve por los Collados de la Sagra, zona que no tenía bicheada, y decidí subir al Cerro Montilla con su elevada cresta que proporcionó estupendas vistas de las sierras circundantes. 
Después pasé la tarde en la zona del Peñón del Toro explorando caminos, siempre es bueno para futuros bicheos. Precisamente no fue un día de mucho bicheo, pero tuve mis avistamientos de quebrantahuesos (dos juveniles), buitres y estos mamíferos de las fotos. Al recuento total del fin de semana hay que añadir también acentores alpinos, lúganos y pinzones reales.



Sierra Nevada

Cabra montés (Capra pyrenaica)

Castellón de los Miravetes

Jabalíes (Sus scrofa)

Cerro Montilla

Jabalí (Sus scrofa)




No estuvo nada mal a pesar de que, en principio, parecía que no iba a poder salir, pero nada mal.
Al día siguiente me esperaría una sorpresita justamente al lado de la zona que anduve explorando...







viernes, 4 de febrero de 2022

Tras las vacaciones

 




Ha sido amplio y generoso el lote de publicaciones sobre humedales gaditanos y sevillanos últimamente, pero ya toca volver a la Sierra de Segura después del paréntesis de las vacaciones navideñas.
Durante el invierno la sierra está dominada por frías soledades aunque siempre hay recompensas más que merecidas en sus infinitos recorridos. Una salida que hice después de terminar las clases a mediodía es un gran ejemplo, saliendo por el Puerto de Marchena en esos inmensos escenarios de roca y desolación que a veces reservan maravillosos encuentros.

Los mirlos capiblancos me estuvieron vacilando de lo lindo, más suerte tuve cuando me sobrevoló un joven quebrantahuesos muy prometedor que, sea el ejemplar que sea entre tres posibles candidatos, es uno de aquellos jovenzuelos que desaparecieron del seguimiento al dejar de funcionar sus emisores (uno de ellos, nacido en libertad, directamente ni pudo tenerlo). Me resulta de lo más emocionante pensar en la tremenda cantidad de quebrantahuesos adultos que vamos a tener poblando estas sierras en pocos años.
Un grupito de acentores alpinos en el Puntal de las Buitreras justificó de sobra llegar hasta allí, sin quitar mérito a lo disfrutable que es ver a los buitres entrar a los paredones por debajo de mi posición.
La cosa puede ganar aún más puntos cuando paras a inspeccionar un grupo de fringílidos (pinzones vulgares y piquituertos sobre todo) y localizas al precioso pinzón real gracias a su feísimo reclamo.





Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Acentor alpino (Prunella collaris)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Pinzón real (Fringilla montifringilla)




Ya que hablo de Marchena, allí cerca de nuestro colegio rural solemos ver en el recreo a pequeñajos como los pendencieros herrerillos comunes y puedo tener observaciones tan interesantes como la del águila real posada en su atalaya.



Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)


Águila real (Aquila chrysaetos)




Saliendo un poco más lejos, por Pontones, también son posibles los encuentros con los quebrantahuesos o este zorro que se llevó el susto de su vida al encontrarse de pronto conmigo en una zona de matorral. Es normal que luego me mirase en la distancia con cara de disgusto tras su precipitada huida.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Zorro (Vulpes vulpes)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Ciervo (Cervus elaphus)


Una tarde la reservé para un tranquilo paseo fluvial por el río Zumeta. Al lado mismo de Santiago de la Espada se puede recorrer el cañón que labra este río habitado por mirlos acuáticos y otras aves como la garza real o el cormorán, que admito que ignoramos vilmente en los grandes humedales pero aquí, en la sierra, aportan una curiosa variedad al repertorio total que he ido enseñando.




Cormorán grande (Phalacrocorax carbo), adulto

Urraca (Pica pica)


Cormorán grande (Phalacrocorax carbo), joven

Garza real (Ardea cinerea)




Todo este abanico de especies, al que hay que sumar especies sin fotografiar como el lúgano o el mencionado mirlo acuático (bueno, sí hay fotos pero son infames), merece su buena gordosidad para homenajear bien la primera semana de bicheo de enero por la sierra.








martes, 1 de febrero de 2022

Ida y vuelta en el Brazo del Este

 




Aquí está la guinda del pastel del viaje que hicimos a Cádiz estas navidades, aunque no faltamos quienes opinamos que la vieja expresión de la guinda no tiene mucho sentido al ser un elemento que la gente retira al comer el dulce.

Tanto a la ida como a la vuelta teníamos que pasar tan cerca del sevillano paraje del Brazo del Este que consideramos adecuado hacer sendas paradas y así aprovechar los desplazamientos para seguir pajareando. Esto tuvo sobre todo mucho sentido en el viaje de ida del martes 4 de enero, porque entre una cosa y otra no nos iba a dar ya tiempo a hacer nada al llegar a Cádiz y preferimos parar en el Brazo para asegurarnos una generosa ración de aves.
El tiempo no fue el mejor que nos pudo hacer, con unos cielos muy grises y por momentos oscuros, pero hay que saber ver el lado bueno de las cosas y éste fue que no tuve contraluces a la hora de fotografiar y lucían bien las aves de tonos blancos sin verse "quemadas". Cumplí con mi siempre personal objetivo de disfrutar de las cigüeñas negras, una de mis especies favoritas, junto al siempre agradecido abanico de aves marismeñas.




Cigüeñas (Ciconia nigra)

La marisma en blanco y negro

Espátulas (Platalea leucorodia)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)


Avoceta (Recurvirostra avosetta)

Calamón (Porphyrio porphyrio)


Tras una parada para comer, que no nos podíamos saltar, continuamos carrileando por sus tablas de arroz viendo más especies hasta que la luz de la tarde se fue desvaneciendo y no nos quedaba otra que seguir con nuestro camino a Cádiz.


Garza real (Ardea cinerea)

Garceta grande (Ardea alba)

Espátulas (Platalea leucorodia)

Avefrías (Vanellus vanellus)

Espátula (Platalea leucorodia)

Cucharas (Spatula clypeata)

Martinetes (Nycticorax nycticorax)



El sábado 8 de enero pensamos lo mismo José Carlos y yo cuando volvíamos de Cádiz hacia nuestras respectivas casas. En vez de hacer algo en cualquier punto gaditano antes de marcharnos decidimos hacer otra parada estratégica en el Brazo al pasar por Sevilla.
Aquella vez tocaron sol, cielos azules y una jugosa dosis de aves en vuelo. Éstas incluyeron especies que no vimos durante la anterior parada como la pagaza piquirroja y la grulla.




Pagaza piquirroja (Hydroprogne caspia)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Espátula (Platalea leucorodia)

Grullas (Grus grus)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Agujas colinegras (Limosa limosa)


Cabe destacar, aparte de la brutalísima cantidad de agujas que parecían bandadas de estorninos en vuelo, que los flamencos andaban ya alterados y empezaban con sus danzas grupales de celo. Y es que estaban realmente graciosos, todos caminando juntos en apretada formación con los pescuezos estirados y mirando hacia los lados.






Otro detalle curioso que no puedo dejar de contar es de este ejemplar de águila pescadora con su muy visible anilla en la foto que me permitió averiguar algo sobre su vida.
Localizando el proyecto concreto pude contactar con sus anilladores y supe que fue anillada en su nido de Alemania durante junio de 2020. Una alemana más que se viene a disfrutar del sol de Andalucía, por supuesto.







En estas ocasiones no hay más remedio que contradecir la clásica frase de José Carlos que dice "es que no es el momento" para afirmar que, en efecto, sí fue el momento.