El sábado 16 de octubre decidí recuperar esa gran costumbre de dedicar los fines de semana a hacer rutas que me permitieran combinar el bicheo con un buen recorrido a pie lleno de la espectacularidad del paisaje.
El Calar de las Palomas, sobresaliendo con sus 1.964 metros de altitud junto a los Campos de Hernán Perea, me pareció muy atractivo tanto por su ubicación como por las excelentes opciones de avistar fauna que tiene.
Ya mientras llegaba me maravilló la abundancia de mirlos capiblancos en las zonas de matorral compuestas por agracejos, majuelos y escaramujos. Antes de acometer la ascensión con sus duros canchales, en los que los muflones corrían con una facilidad que bien me hubiera venido a mí, vi la última águila calzada del año.
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| Mirlo capiblanco (Turdus torquatus) |
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| Águila calzada (Hieraaetus pennatus) |
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| Muflón (Ovis orientalis) |
Antes de empezar a subir ya veía desde abajo numerosos buitres leonados y un águila real cicleando sobre la cima, pero lo que no me esperaba era que una pareja de quebrantahuesos adultos pasara peinando la ladera de tal manera que aluciné lo que no está escrito.
Además tuve la oportunidad de prepararme sacando la cámara de la mochila porque los vi llegar de frente, admirando de cerca la belleza de estas impresionantes aves cuando me pasaron por encima.
Al acercarme a la cumbre reconocí los reclamos de los acentores alpinos, uno de los sonidos otoñales más esperados por mí. Las aves invernantes ya estaban aquí porque también oí un zorzal alirrojo, los bisbitas comunes fueron muy frecuentes y vi pasar un grupito de lúganos volando.
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Acentor alpino (Prunella collaris) |
Justo cuando ya estaba retratando al acentor alpino de la foto de arriba, que posó amablemente, volvió la pareja de quebrantahuesos a seguir dando pasadas memorables.
Pasé largo rato junto al vértice geodésico disfrutando de las vistas que dan tanto a Jaén como a Granada, antes de bajar de regreso encontrando al ortóptero Coracinotus politus, endemismo de esta parte de la sierra compartida entre las mencionadas provincias.
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| La pareja |
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| El Almorchón al fondo |
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) |
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| Palomas torcaces (Columba palumbus) |
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| Coracinotus politus |
Cuando paré a comer no fui el único, un gavilán intentó capturar algún mirlo capiblanco lanzando un ataque sorpresa entre los arbustos y provocó unos gritos de terror de los túrdidos que no había escuchado hasta ahora, cosa que no me extraña porque habían visto la muerte muy de cerca.
Los que sí consiguieron almorzar en condiciones fueron los buitres leonados, que pasaron buscando térmicas a baja altura y pude ver que algunos llegaban con la cara manchada de sangre fresca.
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| Gavilán (Accipiter nisus) |
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| Buitre leonado (Gyps fulvus) |
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| Águila real (Aquila chrysaetos) |
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| Buitre leonado (Gyps fulvus) |
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| Ratonero (Buteo buteo) |
Por la tarde estuve en la Cañada Lamienta, uno de los rincones más solitarios que hay en la Sierra de Segura. Había lúganos mezclados con los jilgueros y pinzones vulgares, pero aparte de eso y de un lejano halcón peregrino no vi gran cosa porque la tarde se empezó a nublar mucho y pensé en ir volviendo a casa con la sensación de haber pasado un gran rato en esos parajes tan vastos como remotos.
Hacía tiempo que no dedicaba un fin de semana a este tipo de salidas por la sierra, cosa que continúe al día siguiente con unos resultados que serán el tema de la próxima entrada.
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| De nuevo el Almorchón |