domingo, 5 de enero de 2020

Subida al monte Mariasnal






Haber adelantado las publicaciones de mis salidas por Granada y Almería conlleva que me queden pendientes algunas cosas de tiempo atrás, empezando por esta entrada de hoy con la última salida de noviembre por la Sierra de Segura.

El sábado 30 de noviembre llegó tan radiante que había que aprovechar para ir a uno de los picos de la Sierra que siempre había tenido pendientes. El monte Mariasnal con sus 1831 metros de altura está presente en muchas de mis salidas en las que paso por su lado, pero curiosamente nunca me decidí a subir a su cima.

Antes de acometer su ascenso me entretuve largo rato en una vaguada con majuelos cercana a la laguna de la Cañada de la Cruz en la que la tarde anterior conseguí ver un zorzal real, por si acaso la suerte me sonriera permitiendo mejores observaciones y fotografías... pero esa sonrisa no llegó ni a esbozarse. Pude ver, en cambio, numerosos zorzales alirrojos y algún mirlo capiblanco con la aérea compañía de buitres leonados, águilas reales e incluso una pareja de quebrantahuesos transportando lo que parece lana para su nido.

Banderillas

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Quebrantahuesos (Gyapetus barbatus)

Laguna de Cañada de la Cruz

Águila real (Aquila chrysaetos)

Zorzal alirrojo (Turdus iliacus)

Águila real (Aquila chrysaetos)

Empanadas

Después de ese entretenido rato de pajareo que me permití antes de la ruta llegó el momento de empezar la subida al Mariasnal. No hay sendero por ningún sitio a diferencia de otros rincones de la sierra, por lo que opté por subir directamente desde las laderas que dan a la Cañada de la Cruz mientras escuchaba los divertidos reclamos de los piquituertos y sorprendía a un grupo de muflones.

Su cima azotada por los vientos fue una recompensa que saboreé bien admirando las soberbias panorámicas que había desde tan excelente atalaya, viendo montañas como El Yelmo, la Sierra de las Villas, La Sagra, El Almorchón, etc...
No cesaron los avistamientos de aves, sobre todo de buitres leonados que no paraban de llegar buscando corrientes de aire, con la bonita aparición de un acentor alpino que se escabulló antes de ser retratado.

No pasé el día entero allí arriba y me dediqué el resto de la jornada a pajarear por los alrededores del Calar de Pinar del Risco, siendo la indiscutible protagonista de la tarde una formidable hembra adulta de quebrantahuesos que me pasó por delante al patrullar los cortados con ese vuelo ligero y flotante que ya quisieran los buitres.



Buitre leonado (Gyps fulvus)

Quebrantahuesos (Gyapetus barbatus)


Buitre leonado (Gyps fulvus)

Gavilán (Accipiter nisus)

Peña del Cuervo

Cuervo (Corvus corax)

Buitre leonado (Gyps fulvus)


Jilguero (Carduelis carduelis)

Buitre leonado (Gyps fulvus) sin casi primarias en un ala



Quebrantahuesos (Gyapetus barbatus)




Aún tuve tiempo de parar cerca de La Toba para pasar el último rato de luz contemplando el Valle del Segura acompañado por el vuelo de ese maestro del vuelo que es el halcón peregrino y los graznidos de las cornejas negras resonando por los cortados.


Halcón peregrino (Falco peregrinus)

Corneja negra (Corvus corone)

Quedan todavía cuatro publicaciones más sobre lo visto en la Sierra de Segura de diciembre y después llegará lo visto durante las vacaciones navideñas, aunque mi resumen anual ya ha hecho importantes adelantos.





miércoles, 1 de enero de 2020

Resumen del 2019






Ya intuía que este recién terminado 2019 sería realmente interesante, pero en muchos aspectos incluso ha llegado a superar mis expectativas y ha dejado importantes novedades y experiencias únicas.

Tengo que empezar con la Sierra de Grazalema, donde he estado desde enero a julio (incluyendo los primeros 15 días de ese mes como propina) dándome tiempo a sacarle muchísimo partido a la agradecida primavera que siempre llega espléndida a las sierras meridionales.

Haber vivido durante ese tiempo en Ubrique después de haber estado el curso anterior en otro pueblo muy cercano, Prado del Rey, me ha permitido conocer mejor que nunca ese reino de roca caliza y el cercano Parque Natural de Los Alcornocales sacándoles mucho partido con sus aún buenas poblaciones de águila perdicera y alimoche. El galápago europeo fue una especie nueva para mí muy bien recibida, así como distintas especies de plantas destacando sin duda las orquídeas Ophrys atlantica y Cephalanthera rubra, la amapola de Grazalema y la planta carnívora Drosophyllum lusitanicum.

Todo ello sin olvidar el resto de su excelente repertorio con corzos en los alcornocales, collalbas negras y cabras monteses en los roquedos, mirlos acuáticos en el cauce del río Majaceite, anfibios en las noches húmedas, halcones peregrinos y vencejos reales en los tajos...
Esta sierra me ha dejado una huella muy marcada que ya será permanente, ha sido inolvidable poder ver muchas de estas especies desde la ventana de casa con vistas a una gran buitrera y los buenos momentos con un grupo de alumnos que siempre recordaré con especial cariño.


Galápago europeo, Ophrys atlantica, alimoche, águila perdicera, amapola de Grazalema, corzo

Ubrique, Cephalanthera rubra, araña negra de los alcornocales, duende, Drosophyllum lusitanicum, gran pavón nocturno

Mi cortado favorito, acentor alpino, culebra de cogulla, sapillo pintojo, mirlo acuático, salamandra


Pero no termina ahí la cosa. Una de las mejores bazas de la comarca de la Sierra de Cádiz es que no se limita al macizo montañoso e incluye también interesantes humedales con los que complementar y ampliar lo observado en la sierra. Así en las lagunas endorreicas de Espera y en los embalses de Bornos y Guadalcacín se pueden añadir aves acuáticas características de los espectaculares humedales sureños y alguna joya como el vencejo cafre.


Águila pescadora, vencejo cafre, charrancito, mochuelo, flamencos, morito, pagaza piquirroja, pato colorado, elanio


A mis orígenes de Sierra Morena no les he prestado tanta atención como otros años, pero no he dejado de ir. Precisamente a primeros de año tuve una magnífica observación de lince ibérico a corta distancia con una joven hembra, del mismo modo que recientemente en diciembre con ejemplares más lejanos y el grandioso avistamiento de una pareja de águilas imperiales en cortejo pasándose en vuelo una perdiz.

También ha sido muy destacable disfrutar de varios alzacolas en los olivares de Baños de la Encina, imagen difícil hoy día con lo machacadas que están las aves asociadas a estos monocultivos.



Águilas imperiales, alzacola, ciervo, buitre negro, águila real, lince ibérico


Mientras vivía en Ubrique tuve muy a mano los arrozales del Brazo del Este en la provincia de Sevilla, aunque no he hecho visitas con tanta frecuencia como el año anterior. A pesar de esto último, curiosamente, he tenido suerte disfrutando de varias polluelas pintojas y de una cerceta carretona después de mucho tiempo sin verlas.


Cigüeña negra, garcilla cangrejera, polluela pintoja, calamón, espátula, canastera, cerceta carretona, fumarel cariblanco, pechiazul


Algo parecido sucedió con la costa gaditana, fui menos a las salinas de Bonanza y la playa de Montijo pero tuve una grandiosa salida primaveral con José Márquez viendo aves limícolas en plumaje nupcial y hasta seis falaropos picofinos juntos.


Agujas colipintas, gaviotas picofinas, charrancitos, falaropo picofino, correlimos gordo, malvasía,águila pescadora, charrán patinegro, chorlito gris


Solamente he hecho salidas fuera de Andalucía en un par de ocasiones, una de ellas en Extremadura de mano de la generosidad de Ismael Romero acogiéndome en su hogar de Coria para ver la masiva invernada de grullas, aves esteparias y otras especialidades extremeñas.


Grullas, pájaro moscón, elanio, milano real, escribano palustre, gangas ibéricas


Doñana solamente ha recibido dos visitas este año, una invernal y otra en junio, muy bien acompañado ambas veces. La primera de ellas tuvo el obvio protagonismo de la invernada de grullas, ánsares y lechuzas campestres entre otras cosas, mientras que la visita estival nos regaló más de una hora de observación de una hembra adulta de lince ibérico.


Lince ibérico, lechuza campestre, grullas, ánsares, martinete, porrones pardos


A Córdoba, en cambio, he ido numerosas veces gracias a las invitaciones en distintos momentos del año de José Carlos Sires y Esperanza Poveda para disfrutar a lo largo de todas las estaciones de picos menores, críalos, cárabos y herpetos como la culebrilla ciega o el sapo partero ibérico. Además pude contar con José Márquez algunas veces haciendo que la experiencia se enriqueciera con carracas, alzacolas y ese grandísimo momentazo con el búho real que jamás olvidaré.


Búho real, vencejo cafre, zarcero pálido, sapo partero bético, pico menor, cárabo

Alzacola, críalo, mariposa del madroño, carracas, culebrilla ciega, águila perdicera


Otras visitas muy agradecidas son las que hice a Javi Pérez en Estepa, pudiendo ver aves esteparias de las campiñas sevillanas y hasta una incursión en la Subbética Cordobesa. También junto a Natalia y él he tenido la suerte de conocer mejor Málaga yendo a Sierra Crestellina, el torcal de Antequera y la desembocadura del Guadalhorce como novedades y revisitando sitios ya conocidos como las lagunas de Campillos y Fuente de Piedra.

He de añadir, además, que en 2019 publicamos un artículo en la Revista Ibérica de Aracnología sobre la presencia de la araña negra de los alcornocales (Macrothele calpeiana) en la Sierra del Becerrero (Sevilla).


Carraca, Las Chorreras, avutarda, sisón, torcecuello, águila perdicera

Martín pescador, halcón peregrino, Antequera, Torcal de Antequera, alimoche, flamencos


En agosto hice un viaje muy épico a Brasil con José Márquez, concretamente al Pantanal con el objetivo principal de ver jaguares... pero en una zona con una biodiversidad tan poderosa estaba claro que los jaguares sólo serían el broche de oro a unos días espectaculares viendo loros, tucanes, caimanes, coatíes, osos hormigueros, nutrias gigantes, colibríes, ñandúes, trogones, tapires, momotos, anacondas, ocelotes, capibaras y un larguísimo ectétera porque realmente nos pusimos las botas y nos salió el viaje incluso más espectacular de lo que suponíamos.
Sin olvidarme, por supuesto, de las tremendas comilonas a costa de la gastronomía local, las risas y las anécdotas grotescas como la del inmundo barco hotel.
Creedme que seleccionar fotos ha sido un verdadero dolor de cabeza con todo lo que vimos.


Coatí, colibrí, nutria gigante, jabirú, jacamar, tucán toco

Ocelote, ñandú, anaconda amarilla, momoto, guacamayo jacinto, tapir amazónico

Jaguares, capibara, aracaríes, yacaré, turpial amazónico, tamandúa


También con José Márquez he hecho una serie de salidas muy memorables en el mes de diciembre, empezando por el pequeño viaje por Granada y Almería pasando por montañas nevadas, humedales costeros y zonas áridas con el chorlito carambolo y el camachuelo trompetero como guindas del pastel.


Sierra Nevada, pinzón real, acentor alpino, lúgano, mirlo acuático, La Calahorra

Rodalquilar, collalba negra, gaviotas de Audouin, camachuelo trompetero, cerceta pardilla, chorlito carambolo


Otra de estas salidas, ya en Navidad, la hicimos a Ciudad Real para ver las aves esteparias de Campo de Calatrava con el añadido de las acuáticas en las Tablas de Daimiel y la laguna de Navaseca. De esta manera sumamos la bonita novedad del carricerín real y las aves acuáticas a las esteparias con buenas cifras de avutardas, sisones, ortegas y gangas ibéricas.


Avutarda, ortega, Campo de Calatrava, Navaseca, ganga ibérica, carricerín real


La otra gran salida navideña fue la que hicimos a las marismas del Odiel, donde vimos un colimbo grande (puede que dos diferentes) junto a serretas medianas (especie nueva para mí), zarapitos reales y otras limícolas, pagazas piquirrojas, gaviotas picofinas, flamencos, águilas pescadoras y demás especies propias de estos estupendos humedales meridionales.


Colimbo grande, archibebes comunes, pagaza piquirroja, zarapito real


Para el final dejo lo mejor, o al menos lo más especial para mí. Nunca he dejado de lado mi añorada Sierra de Segura y me permití algunas escapadas estivales con orquídeas, violetas de Cazorla, buenas observaciones de verderones serranos y nuevas ubicaciones de chotacabras europeos.


Verderón serrano, violetas de Cazorla, chotacabras europeo, alimoche, bisbita campestre, culebrera


Esto es sólo el comienzo de algo mucho más grande, porque en agosto me destinaron a Santiago de la Espada suponiendo el regreso por todo lo alto a las montañas segureñas tras dos años de ausencia. En el primer trimestre ya he sacado mucho partido a mi nuevo hogar viendo por fin una víbora hocicuda, quebrantahuesos adultos con cierta frecuencia, un sapillo moteado, lagartijas de Valverde, sapos parteros béticos y mucho más yendo por parajes nuevos que siempre tuve pendiente visitar.
La invernada trajo muchos mirlos capiblancos, zorzales alirrojos, acentores alpinos y lúganos con la maravillosa sorpresa de los pinzones reales y los zorzales reales entre ellos.

Mi nueva área de campeo se ha extendido hacia las zonas de Granada y Albacete que forman parte del macizo Prebético, y con todos los meses que me quedan por delante en 2020 se puede anticipar que podré conocer muchos más rincones de la enorme Sierra de Segura con todas las sorpresas que me esperarán en su espléndida primavera.


Quebrantahuesos, lagartija de Valverde, jabalí, víbora hocicuda

Cabra montés, sapo partero bético, pinzón real, lúgano

Salamandra, ardilla, sapillo moteado, mirlo capiblanco

Ganador de BioFoto

No puedo terminar, como todos los años, sin los amigos con los que tengo la suerte de compartir tan maravillosas salidas de campo. Faltáis algunos importantes, pero es que tenemos la manía de no hacernos fotos juntos y es algo que habrá que enmendar este 2020.
Espero seguir viéndoos y mi hogar segureño continúa abierto para quien me quiera visitar.