domingo, 4 de noviembre de 2018

Rapaces, anfibios y otros bichos en la Sierra de Cádiz




Sigamos repasando este diario virtual que voy creando con mis salidas entre semana por la Sierra de Grazalema y otros lugares cercanos a Ubrique.

Precisamente cerca de Ubrique me quedé el día 16 de octubre. Al estar el pueblo cobijado junto a grandiosos cortados calizos hay una interesante comunidad de aves rupícolas muy a mano de donde vivo, destacando especialmente las rapaces.
Allí estaba por ejemplo el águila perdicera, protagonista de estas salidas, con otras aves como la golondrina dáurica, los abundantes buitres leonados y el gavilán que aterroriza a los pajarillos del barrio cada vez que pasa volando a toda velocidad sobre los tejados.


Águila perdicera (Hieraaetus fasciatus)

Golondrina dáurica (Hirundo daurica)

Buitres leonados (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Gavilán (Accipiter nisus)

El día anterior tuve una noche lluviosa que no podía desperdiciar porque al fin empezarían a dejarse ver las salamandras como todos los años por estas fechas si las condiciones atmosféricas son propicias. Vi cuatro ejemplares distintos, incluyendo una hembra bien gordita con las larvas en su interior, en compañía de numerosísimos sapos corredores y un sapillo moteado.


Sapo corredor (Epidalea calamita)

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Sapillo moteado (Pelodytes ibericus)

Salamandra penibética (Salamandra longirostris)

Salamandra penibética (Salamandra longirostris) y sapo corredor (Epidalea calamita)

Salamandra penibética (Salamandra longirostris)

El día 17 tocaba entornos acuáticos de la comarca y me incliné por el embalse de Bornos. Me recibió un juvenil de águila perdicera para alegrarme la tarde y, mirando al suelo, eran numerosas las vanesas de los cardos con su migración. Esto último es toda una proeza dada su corta vida al ser insectos, por lo que sus viajes de ida y vuelta entre Europa y África se convierten en asombrosas migraciones generacionales.

Más adelante encontré una hembra de mantis africana tan gordita como la salamandra de antes por el mismo motivo de estar a punto de ser mamá, un remolón papamoscas gris, aviones roqueros y aguiluchos laguneros entre otras especies.


Águila perdicera (Hieraaetus fasciatus)

Vanesa de los cardos (Vanessa cardui)

Mantis africana (Sphodromantis viridis)

Mantis africana (Sphodromantis viridis)

Papamoscas gris (Muscicapa striata)

Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)

Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)

Y así fue como con tres breves salidas tuve un abanico de especies tan amplio como interesante. Pronto tendremos más publicaciones parecidas intercaladas con salidas que he hecho a otros sitios de provincias distintas.






jueves, 1 de noviembre de 2018

Entre Cazorla y Segura


 


El 6 de octubre se hizo un censo de quebrantahuesos en el que participé voluntariamente. En Andalucía se llevó a cabo en Sierra Nevada, Sierra Mágina, Sierra de Castril y el parque natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Obviamente sería en estos últimos sitios donde más ocasiones habría para verlos siendo la zona escogida para el proyecto de reintroducción y fui para Cazorla junto a Javier Reyes con la idea de aprovechar echando un buen día serrano ya de paso.

Nuestro punto de observación fue en el pico Cabañas, lugar en el que no había estado nunca y me dejó maravillado al ir llegando por sus pinares de pino laricio con abundancia de ejemplares viejos y bien gruesos mientras nos recibían jabalíes, ciervos y un zorro.
Estar en la cima era de lo más curioso al divisar al norte siluetas conocidas como las cumbres de la Sierra de Segura mientras que al sur se veían las áridas tierras que contactan con las Hoyas de Baza y Guadix y la lejana mole de Sierra Nevada.






La verdad es la observación de quebrantahuesos se dio fatal allí, tan sólo se vieron dos ejemplares lejanísimos y durante unos pocos segundos, ni siquiera los buitres leonados pasaban cerca de allí y decidimos no quedarnos hasta el mediodía como estaba previsto, bajando para salir a bichear ya por nuestra cuenta y viendo la primera parte del repertorio que nos esperaba aquel día.


Muflones (Ovis musimon)

Mariquita de siete puntos (Coccinella septempunctata)


Herrerillo capuchino (Parus cristatus)

Azafrán de otoño



Coprinus comatus

Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

El Rayal

Se me ocurrió que ir desde esa zona de Cazorla hasta la gran altiplanicie de los Campos de Hernán Perea era una buena opción para ir observando un poco de todo y no se dio nada mal la cosa, no vimos quebrantahuesos pero nos llevamos un buen abanico de especies y tuvimos una gran dosis de inmensos paisajes kársticos en los que uno siente estar en otro mundo.


Gamo (Dama dama)

Gamo (Dama dama)




Agracejo

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Linaria sp.

Collalba gris (Oenanthe oenanthe)

Águila real (Aquila chrysaetos)

Escribano soteño (Emberiza cirlus)


Pinzón vulgar (Fringilla coelebs)

Buitre negro (Aegypius monachus)

Azor (Accipiter gentilis)

Piquituerto (Loxia curvirostra)


Gavilán (Accipiter nisus)

Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Halcón peregrino (Falco peregrinus)



Hay una especie que he querido tratar aparte. El verderón serrano (Carduelis citrinella) es un fringílido que, como su nombre indica, vive en bosques de montaña y en Andalucía sólo lo podemos encontrar en este parque natural de Jaén y en Sierra Nevada. Hasta ahora mis avistamientos de esta especie eran pésimos, conformándome casi siempre con ejemplares en vuelo a los que identificaba por sus reclamos, cosa que al fin cambió este verano cuando conseguí ver algunos posados de cerca, pero el remate ha sido ahora al ver una pareja comiendo en el suelo junto a los pinzones vulgares.





Dentro de unos días estaré allí nuevamente en busca de quebrantahuesos y aves invernantes como el mirlo capiblanco o el acentor alpino por ejemplo. Y más cosas, claro, ya veremos qué tal se da.