martes, 10 de julio de 2018

De la roca caliza a la arenisca





A mediados de junio anduve de lo más entretenido en el que aún era mi entorno de las sierras gaditanas. En la provincia de Cádiz hay una marcada diferencia entre el macizo de Grazalema con el gris de la roca caliza y la enorme extensión de Los Alcornocales hasta alcanzar el sur en el Estrecho de Gibraltar con su naturaleza arenisca.
Aquí se verá la diferencia de paisaje en estas sierras, empezando por las salidas grazalemeñas que depararon muchas e interesantes observaciones en sus abruptos cortados donde el trino de las avecillas era tan frecuente como el graznido de las juguetonas chovas.



Cabra montés (Capra pyrenaica)

Almirante rojo (Vanessa atalanta)

Collalba negra (Oenanthe leucura)

Pardillo común (Carduelis cannabina)

Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Los protagonistas fueron, para mi gusto, un alimoche (Neophron percnopterus) anillado y los mirlos acuáticos (Cinclus cinclus).
Al primero lo vi volando sobre el Pico Coros tan cerca y durante tanto tiempo que pude leer sin problemas la inscripción 94H de su anilla, revelando que nació en esa misma sierra en 2015.

Con respecto a los mirlos acuáticos, el día 8 de junio vinieron desde Sevilla José Carlos Sires, Esperanza Poveda y Amadeo Quiñones precisamente para verlos. La tarde salió lluviosa y ciertamente algunas cosas fueron mejorables, pero Amadeo nunca había visto hasta entonces la especie y se llevó una novedad de lo más jugosa. Además, Esperanza tenía especiales ganas de ver las enormes arañas negras de los alcornocales (Macrothele calpeiana) y le pude enseñar varios ejemplares distintos, con el colofón de un martinete dirigiéndose al río de El Bosque al anochecer.



Junto a un vencejo real (Apus melba)







Dejamos las quebradas montañas calcáreas para pasar a los montes de arenisca tapizados de alcornoques más al sur. Cerca del embalse del Guadalcacín intenté sin éxito ver algún vencejo cafre, pero a cambio vi otras aves como garzas reales (Ardea cinerea), cigüeñas blancas (Ciconia ciconia), buitres leonados (Gyps fulvus), golondrinas dáuricas (Hirundo daurica) y águilas calzadas (Hieraaetus pennatus).
Mereció la pena tan sólo por la oportunidad de ver a las águilas calzadas pasar realmente bajas, así como también por ver otras especies que no muestro en fotografías como el eslizón tridáctilo y la garceta grande.















En esta ocasión no voy a cerrar la entrada con una fotografía de paisaje como acostumbro, sino con la bonita y positiva imagen de los nuevos pollos volantones que alegran las salidas de campo durante estas fechas estivales.

Cigüeñas blancas (Ciconia ciconia)

Herrerillo común (Parus caeruleus)

Carbonero común (Parus major)



sábado, 7 de julio de 2018

Fuente de Piedra y Campillos




En la provincia de Málaga, rodeada de campos de cultivo, se ubica la Laguna de Fuente de Piedra. Es la mayor laguna de Andalucía y uno de los mayores humedales ibéricos, de gran importancia para el paso e invernada de numerosas aves, pero lo más destacado es que sus salinas aguas acogen la mayor colonia de cría de flamencos de la Península Ibérica.

Ya iba siendo hora de conocer uno de los humedales más importantes del área mediterránea, cosa que fue posible el día 9 de junio junto a Javi Pérez aprovechando que fui a Estepa a visitarle. Nada más llegar vi su enorme extensión rodeada de olivares y sierras calizas con numerosos "puntitos" blancos y rosas que indicaban la numerosa presencia de flamencos. Entre ellos es ya habitual la presencia del flamenco enano, especie africana que actualmente no se considera rareza al llegar incluso a criar allí, pero nosotros no conseguimos ver ninguno.




A los flamencos comunes sí que los vimos en condiciones cerca del centro de visitantes, junto a otras especies representativas de estos humedales sureños. Llamaba la atención lo bien que se dejaban ver estas aves habiendo incluso familias paseando por el entorno.



Flamenco (Phoenicopterus roseus)

Flamencos (Phoenicopterus roseus) y morito (Plegadis falcinellus)

Avoceta (Recurvirostra avosetta)

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica)


El observatorio del Laguneto fue otra buena opción para ver aves a una agradecida distancia. Aparte de los omnipresentes flamencos destacaron las anátidas con especies representativas de la zona como el pato colorado y la malvasía, siendo curiosa la presencia de patos cuchara como reproductores.



Patos colorados (Netta rufina)

Malvasías (Oxyura leucocephala)

Flamenco (Phoenicopterus roseus

Flamencos (Phoenicopterus roseus



Javi me recomendó encarecidamente hacer un recorrido por las Lagunas de Campillos, también de origen endorreico y con alta salinidad. Son menos conocidas pero permiten mejores observaciones al ser más pequeñas. De hecho las pagazas piconegras nos estuvieron sobrevolando muy cerca y nos encontramos con los flamencos a una distancia tan corta que parecía mentira.














En una de estas lagunas pasamos los últimos momentos de la tarde, viendo malvasías y zampullines cuellinegros al ir poniéndose el sol sobre montañas malagueñas como el Monte Huma con esos cortados que tanto nos atraen a los amantes de la fauna serrana.


Malvasía (Oxyura leucocephala)

Malvasía (Oxyura leucocephala)

Malvasía (Oxyura leucocephala)

Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis)