Al salir de Cortijos Nuevos me encontré con la escarcha de los campos y la típica niebla del embalse del Tranco como contraste al radiante día soleado que tenía por delante. Mientras iba llegando a Pontones pude ver varias cabras montesas (Capra pyrenaica) y algunas ardillas (Sciurus vulgaris).
| Piedra Horadada (Pontones) |
Venían a ver al quebrantahuesos (especie que yo también tenía la esperanza de ver aquel día), mientras tanto se iban viendo unos muflones (Ovis musimon) y otros animales como cabras monteses y buitres leonados.
Lo mejor es que no fue el único, porque también fueron apareciendo Marchena y Hortelano, además de otros dos ejemplares aún más lejanos que producirían más sonrojo con el nivel de cutrerío fotográfico. Hay que decir que Marchena es la hembra que habéis visto con fotos muy cercanas en otras dos entradas del blog, y que Hortelano es precisamente su pareja.
| Sierra Nevada |
La mole nevada de La Sagra y el agua congelada en una fuente avisaban de que aún era invierno pese al día casi primaveral que hacía, pero poco iba a tardar aquello en cambiar con la siguiente ola de frío...
Además de un ciervo a la fuga y del concierto forestal típico de estos pinares (piquituertos, trepadores azules, carboneros garrapinos, herrerillos capuchinos, pinzones vulgares, agateadores), vi mientras me marchaba unas cornejas negras (Corvus corone) y la maravillosamente inesperada sorpresa de un zorro (Vulpes vulpes) tan enfrascado en su cacería de roedores que conseguí sorprenderlo y hacerle unas fotos antes de que se esfumara. Os aseguro que llevaba mucho tiempo deseando poder fotografiar en condiciones un zorro que no fuera uno de esos ejemplares que se acostumbran a los excursionistas en áreas recreativas.
El quebrantahuesos que aparece en cuatro de las fotos es Estela, la hembra que vi durante una excursión en grupo de agosto, y el otro es Rayo, el mismo que vi en octubre en el Puntal de la Misa... fue un domingo con bastantes reencuentros como veis.
Por cierto, ¿sabéis por qué reaccioné con tanta presteza al ver ese barullo de buitres? La respuesta es que en octubre me pasó exactamente lo mismo en ese lugar concreto.
Hice algunas fotos del paisaje con la nieve que quedaba sin saber que en poco tiempo aquello iba a cubrirse con un nuevo manto níveo, y eso será justamente la siguiente publicación que he pensado mostraros para comparar el cambio que dan los mismos parajes durante las nevadas, podéis esperar una nueva entrega que tendrá cabida tanto para los espectaculares paisajes invernales como para la fauna que tuvo a bien dejarse ver.