El sábado fuimos a distintos puntos de Gredos, para lo cual Ismael se informó previamente en foros y preguntando a pajareros locales y así poder ir a tiro fijo.
Empezamos por La Garganta, donde pude ver tritones ibéricos (Lissotriton boscai) en dos pilones y un tritón pigmeo/jaspeado que no se dejó trincar. Allí vimos también lagartijas colilargas (Psammodromus algirus), dedaleras (Digitalis purpurea), asílidos y varias especies de mariposas como la manto bicolor (Lycaena phlaeas).
Además se vieron un alcaudón dorsirrojo, una culebra viperina, un ratonero, cuervos y ascaláfidos.
Seguimos en un punto que era bueno para mirlo acuático... y al que no vimos, aunque por allí estaban sus cacas en las rocas del río.
Llegando allí vimos por el camino un abejero y un gavilán, tan lejanos que mejor os ahorro las imágenes tan cutres, y vimos una vez llegados orquídeas de la especie Dactylorrhiza elata, un sapo común (Bufo bufo), mariposas como la doncella mayor (Melitaea phoebe) y la doncella de ondas rojas (Euphydryas aurinia) y libélulas de la especie Orthetrum cancellatum. Una novedad interesante fueron los lagartos verdinegros (Lacerta schreiberi), que resultaron abundantes pero difíciles de trincar.
Se oía un buen recital de aves forestales, entre las que pude identificar agateadores comunes, reyezuelos listados, piquituertos, carboneros garrapinos o chochines entre otros.
En Béjar sí que vimos mirlos acuáticos (Cinclus cinclus) al encontrar dos juveniles en el río Cuerpo de Hombre, y también un par de mariposas pavo real (Inachis io) mientras numerosos cernícalos primillas sobrevolaban la localidad.
Después de comer subimos a la plataforma de Candelario, viendo por el camino varias orquídeas como la de más arriba, pero entre ellas estaba una nueva, la Dactylorrhiza maculata (en la primera fotografía de la serie).
Se vieron acentores comunes (Prunella modularis), collalbas grises (Oenanthe oenanthe), águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) y buitres leonados (Gyps fulvus). También vimos alguna lagartija carpetana, pero eran vistas y no vistas las malditas.
Por último, fuimos al Puerto del Tremedal, donde los roqueros rojos nos dieron esquinazo pero sí vimos muchas otras especies, como collalbas rubias (Oenanthe hispanica), un escorpión (Buthus occitanus), un cuco (Cuculus canorus), escribanos hortelanos (Emberiza hortulana), un buitre negro (Aegypius monachus), pardillos comunes (Carduelis cannabina), currucas zarceras (Sylvia communis) y lagartos ocelados (Timon lepidus).
Bastante vimos en ese último punto si tenemos en cuenta que había una concentración motera con el consiguiente estruendo, y todo el día en general fue más que satisfactorio con esta variedad de aves, anfibios, reptiles y artrópodos, en este entorno de montañas graníticas con piornos en flor y vistas hacia picos como el Almanzor con sus 2.591 metros.
Una culebra de escalera adulta cruzando la carretera puso broche final a este día, teniendo para el domingo otra salida que ya veréis más adelante, que aún quiero poner algo de mi tierra que tengo pendiente y os va a gustar.
Seguimos en un punto que era bueno para mirlo acuático... y al que no vimos, aunque por allí estaban sus cacas en las rocas del río.
Llegando allí vimos por el camino un abejero y un gavilán, tan lejanos que mejor os ahorro las imágenes tan cutres, y vimos una vez llegados orquídeas de la especie Dactylorrhiza elata, un sapo común (Bufo bufo), mariposas como la doncella mayor (Melitaea phoebe) y la doncella de ondas rojas (Euphydryas aurinia) y libélulas de la especie Orthetrum cancellatum. Una novedad interesante fueron los lagartos verdinegros (Lacerta schreiberi), que resultaron abundantes pero difíciles de trincar.
Se oía un buen recital de aves forestales, entre las que pude identificar agateadores comunes, reyezuelos listados, piquituertos, carboneros garrapinos o chochines entre otros.
Se vieron acentores comunes (Prunella modularis), collalbas grises (Oenanthe oenanthe), águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) y buitres leonados (Gyps fulvus). También vimos alguna lagartija carpetana, pero eran vistas y no vistas las malditas.
Una culebra de escalera adulta cruzando la carretera puso broche final a este día, teniendo para el domingo otra salida que ya veréis más adelante, que aún quiero poner algo de mi tierra que tengo pendiente y os va a gustar.