sábado, 4 de agosto de 2012
Cuidándose bien.
Hoy le voy a dedicar la entrada a las distintas aves acuáticas de Cantabria a las que he observado alimentándose y aseándose, empezando por los zarapitos trinadores (Numenius phaeopus) de Santoña en su incansable búsqueda de pequeños cangrejos.
Los cangrejos de esta talla podían considerarse a salvo de sus implacables picos.
Junto a ellos estaba una garceta común (Egretta garzetta) pescando pececillos (aunque en las primeras fotos parece que ha atrapado un crustáceo).
Hablando de zarapitos y garcetas, este pasado miércoles (en Santoña también) había junto a una garceta un zarapito bastante grande como para ser trinador, que resultó ser un zarapito real (Numenius arquata), especie que normalmente aparece aquí como invernante.
Y mientras tanto, la garza real (Ardea cinerea) no me dedicó escenas de pesca, prefirió acicalarse el plumaje tranquilamente.
También se dejan ver las garzas reales en la Ensenada de San Bartolomé, donde el día 23 de julio me encontré a lo lejos con dos espátulas (Platalea leucorodia) entre los muchas figuras blancas de las garcetas, barriendo con el pico sin parar.
Otras a las que siempre se pilla comiendo son las agujas colinegras (Limosa limosa) de las Marismas Negras en Astillero. En la cuarta foto podéis ver al ejemplar anillado en Islandia.
Ojalá fuera tan fácil con los cormoranes. Pero he conseguido con ellos una novedad al observar por primera vez y sin dudas al cormorán moñudo (Phlacrocorax aristotelis) el día 25 en Santoña, un par de ejemplares juveniles en la zona cercana a la plaza de toros. No los vi pescar, pero sí zambullirse y bañarse para tener el plumaje en óptimas condiciones, salpicando a lo bestia.
Nuestro último comilón es el charrán común. Soy muy cabezota en querer fotografiar a alguno pescando, pese a lo condenadamente difícil que es seguir a estos misiles alados con agilidad endiablada. Esta tarde lo intenté con este ejemplar en Astillero que sólo se zambulló una única vez, pero sí logré pillarlo pescando un pececillo de la superficie en las tres últimas imágenes.
Tenía una anilla de metal en su pata derecha, pero no hubo manera de conseguir una foto donde se pudiera leer algo.
Aprovecho la ocasión para consultar sobre algo que vi esta tarde. ¿Qué puede ser esto, un chorlitejo grande y un correlimos común como pienso yo?
Hoy me despediré de la misma manera que la ensenada se despide de mí, con los tonos naranjas del ocaso y los reclamos de los zarapitos trinadores (aunque sea en imágenes, con el sonido habrá que usar la imaginación, ese poder tan infravalorado que tenemos).
miércoles, 1 de agosto de 2012
Un poco (bastante) de Asturias.
Hoy os invito a algo especial con una entrada que no consiste solamente en aves, un álbum de imágenes con el que pretendo resumir los dos días que he pasado en Asturias junto a dos amigos que me han invitado allí (en Villaviciosa concretamente) y han hecho de excelentes anfitriones, enseñándome paisajes naturales y monumentales a partes iguales. Ellos tienen sus respectivos blogs con fotografías de los sitios que visitan y otras cosas más, pinchad aquí y aquí.
La única salida pajarera propiamente dicha fue cuando, al poco de llegar yo el lunes día 30, fuimos a la ría de Villaviciosa a ver qué encontrábamos. La época no es desde luego lo mejor, pero al final no estuvo nada mal (con algún toque muy mío, ya veréis), y de allí serán las fotos que vais a ver alternadas con las de lugares.
En esta foto salen al mismo tiempo dos limícolas que han sido novedad para un andaluz de interior como yo, el andarríos bastardo (Tringa glareola) y el andarríos grande (Tringa ochropus), de izquierda a derecha.
Los pequeños buitrones (Cisticola juncidis) no son desde luego una novedad, pero sí es la primera vez que los logro fotografiar de cerca y más o menos bien, aunque los malditos no quisieron enseñar sus rostros. Estas fotos pertenecen a dos ejemplares distintos.
Una de las visitas que yo pedí en especial fue la iglesia de San Juan de Amandi, con su amplio y bonito pórtico.
Se respira el Románico sólo con verla.
Las cigüeñuelas (Himantopus himantopus) han sacado adelante a sus pequeños. Aquí podéis ver a un adulto y a un pollo del año.
El cementerio anexo a la parroquia de Amandi tiene sus buenos toques de eternidad pétrea.
La garceta común (Egretta garzetta) hace honor a su nombre y está por todas partes. No como el discreto rascón (Rallus aquaticus)... esto es lo único que pude hacer con él.
Otro sitio que me apetecía mucho ver era el río Profundo, uno de esos mágicos lugares donde es fácil imaginar a la corte de seres feéricos de leyenda.
Tanto aquí como en la ría aproveché para hacer algunas fotobichos, por supuesto, cosa que cada vez me gusta más y espero que se me vaya dando mejor.
Ciervo volante menor (Dorcus parallelipipedus).
Calopteryx virgo
También hubo un ratito para ver el puente de Amandi, por donde pasa el río que curiosamente se llama como una ciudad de mi provincia: Linares.
Por el camino, uno de los abundantes ratoneros (Buteo buteo) estaba posado muy cerca del coche, y luego voló a un árbol no menos lejano. Yo no alcanzaba desde mi asiento trasero del coche y no me quería bajar para no espantarlo, así que le dejé la cámara a un amigo (es lo bueno de ir acompañado por gente que también gusta de la fotografía).
Entre otras rapaces estaba... adivinad uno que sale bastante en el blog...
¡¡Sí!! El gavilán (Accipiter nisus), un macho que sobrevoló un momento la ría. También vimos dos abejeros (Pernis apivorus) en la ría, pero uno de ellos iba tan lejos que mejor ni pongo foto (aunque tampoco es que el primero fuera muy cerca que digamos).
Y sigamos con el Románico... aunque Prerrománico en este caso, el del "Conventín" San Salvador del siglo IX, en Valdediós.
Y en el mismo recinto la iglesia y el monasterio de Santa María de Valdediós, del siglo XIII.
La última parada del lunes fue en el costero pueblo de Tazones, lleno de gaviotas en su puerto y playa.
Hablando de gaviotas, había un par con las patas rosadas que no podían ser la típica gaviota patiamarilla (Larus michahellis) que todos conocemos, supongo entonces que serían gaviotas argénteas (Larus argentatus). Aquí pongo una argéntea y abajo una patiamarilla que estaban muy cercanas y bajo la misma luz, para comparar.
Al marcharnos aparecieron unas pocas gaviotas sombrías (Larus fuscus) en la playa.
Y así acabó mi primer día asturiano... bueno, ¡con eso y una botellita de sidra!
El martes 31 lo comenzamos con una breve paradita para que yo pudiera disfrutar de las preciosas vistas de Lastres, no quería irme sin haber visto esta imagen:Entonces empezó el plato fuerte del día, subiendo a la Sierra del Sueve y comenzando una buena caminata entre tojos y brezos, pisando mullidos prados de montaña y senderos llenos de ñordos de vaca.
Por el camino iba pensando en la posiblilidad de ver de cerca algún grupete de buitres leonados (Gyps fulvus), pero me tocó verlos a comedida distancia, aunque me gustó cuando planeaban sobre la niebla en la lejanía.
También se dejaron ver un cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) y muchos ratoneros, además de una lejanísima águila calzada, tarabillas y escribanos montesinos.
También hubo momento para alguna fotobicho, cómo no.
Rey moro (Brintesia circe).
Terminamos la salida con un paseo por las Fuentes de Obaya, otro lugar hechizante donde uno juraría que se reúnen las xanas.
Acabo con una pequeña curiosidad, un desplumadero que nos muestra que una gran rapaz devoró a otra más pequeña. Los únicos predadores capaces que se me ocurren son el azor y el búho real... ahí os lo dejo, son bienvenidas las opiniones, mientras tanto os marco en una de las fotos el pico, el cráneo y hasta los restos de una pata con garras de la víctima.
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