jueves, 16 de febrero de 2012

Resumen semanal

Esta vez sólo puedo hacer una entrada de toda la semana, que ha sido algo floja porque el mal tiempo y las ocupaciones sólo me permitieron salir ayer en condiciones a pajarear.

Aproveché para conocer la ermita de Torres de Albánchez, una buena zona para visitar con su gran cantidad de pajarillos que acuden a sus zonas recreativas y a las arboledas y matorrales de los huertos próximos.
Y no sólo eso, encontré un nuevo nido de gavilanes (Accipiter nisus) en el bosque cercano, confirmándome la abundancia de la especie por estos lares, ya llevo observados al menos 5 ejemplares diferentes en distintos puntos y pueblos, además de los nidos, desplumaderos y plumas de las propias rapaces.
Incluso vi allí mismo un bonito ejemplar macho, de los que tienen mucho naranja en el plumaje, cosa que me hace pensar que es el mismo ejemplar que veo a veces por el collado. Lo vi volar a toda pastilla provocando gritos de zorzales y espantadas de pinzones, y más adelante se me cruzó cuando iba en coche hacia el collado.

Allí, en el collado, pude ver durante un breve rato a la hembra, que pudo ser retratada con el inconveniente de estar yo subiendo la ladera con el estorbo de los pinos que me tapaban el ave.




Esta buena observación me servirá para no tener más dudas distinguiendo hembras de gavilán de machos de azor, ahora ya está todo registrado en mi memoria: tamaño, proporciones, cabeza, alas...

Y volvamos a la ermita, donde los pajarillos eran los de siempre, pero alguno salió bien en las fotos, como por ejemplo esta hembra de curruca capirotada (Sylvia atricapilla). Y aprovecho para poner foto de un macho que saqué en días anteriores.





Sobre el bosque que hay en esa zona de la ermita pasó planeando a gran altura un águila real (Aquila chrysaetos). A simple vista costaba encontrarla en el cielo, pero un buen zoom revela que se trata de uno de los ejemplares con plumaje juvenil a los que yo observaba antes de la reciente aparición de una pareja con colores más adultos. Cutre-foto para testimoniar la observación de este animal tan magnífico.




Dejo para acabar algunas imágenes de las que suelo sacar yendo en coche.
Las urracas (Pica pica), esas bribonas a las que por fin he logrado sacar decentemente (la primera foto no lleva recorte), y el macho de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) que ronda por el pueblo de Villarrodrigo.






Otras observaciones de la semana: cinco buitres leonados planeando a gran altura el lunes, y una pareja de pico picapinos confirmándome que van a criar en la grieta de un poste del camino.

3 comentarios:

  1. Gavilanes por todos lados!

    A ti se te ponen a tiro, a mi me esquivan.

    Y como no, pues un águila real...

    El paraíso de las rapaces.


    Saludos

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  2. Que suerte saberte lugares calientes para ver Gavilanes....no es nada facil,aprovechalo!
    Saludos camperos.

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  3. Qué ojillos tiene el cernícalo, da penita.

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