martes, 27 de septiembre de 2016

Septiembre en el valle del río Hornos





Esta fotografía inicial de escasa calidad está tomada a mucha distancia con el teleobjetivo de 500mm, pero me pareció muy adecuada para enmarcar mi nueva área de campeo por la Sierra de Segura.

Si hace dos años me movía por las sierras de Siles con sus espesos bosques y sus fabulosos calares (que no he dejado de visitar en esta nueva temporada al igual que con las cotas más bajas y antrópicas de Torres de Albanchez), actualmente mis correrías tienen ese escenario del valle del río Hornos en el que vemos Cortijos Nuevos a la derecha (donde resido ahora) y Hornos de Segura a la izquierda con la majestuosa enormidad de Las Banderillas al fondo.

Aquí no son nada raros los encuentros con mamíferos como la ardilla (Sciurus vulgaris) y la cabra montés (Capra pyrenaica), o con aves rapaces como el buitre leonado (Gyps fulvus) y la culebrera (Circaetus gallicus).
Esta culebrera (un ejemplar nacido este año) tiene la particularidad de haber sido avistada no sólo desde el pueblo, sino desde mi propio piso al asomarme una tarde por el balcón de mi salón.









Muy cerca de mi actual residencia he podido disfrutar de odonatos propios de aguas limpias en el río Hornos, me gustó tener tan cerca de casa especies como Calopteryx haemorrhoidalis y Boyeria irene.
También andan por allí la garza real o el ruiseñor bastardo, y restos de fechorías que indican la presencia del gavilán (o del azor, también es posible).



Hembra

Macho





Cuando cae la noche sobre la sierra, al asomar la luna tras el imponente castillo de Segura de la Sierra, llega la hora del autillo (Otus scops). Algunas culebras de escalera (Rhinechis scalaris) encuentran por desgracia la muerte en el asfalto, pero otros cazadores nocturnos como la mantis mediterránea (Iris oratoria) y la mantis religiosa (Mantis religiosa) tienen la suerte de topar con conductores más cuidadosos como yo.
Con respecto a las mantis, es interesante que sepáis que cada fotografía corresponde a un ejemplar distinto.












El día 13 tuvimos la primera jornada lluviosa tras el sequísimo estío, que no ha sido suficiente para calmar la sed del campo pero se ve que al menos le bastó a los anfibios para salir a dar un paseo nocturno. Además de un ejemplar de sapo común (Bufo spinosus) y otro de sapo corredor (Bufo calamita), tuve la gran satisfacción de encontrar cerca de una pedanía de Segura de la Sierra al sapo partero bético (Alytes dickhilleni), especie de la que al fin veía un ejemplar que no fuese una larva.

Tenía realmente ganas de ver a este valioso endemismo que únicamente vive en estas serranías de Jaén (también en Sierra Sur y Sierra Mágina aparte de este macizo), Granada, Málaga, Almería, Murcia y Albacete.










Las lluvias y la bajada de temperatura también ha acabado por dar el pistoletazo de salida al celo del ciervo común (Cervus elaphus), oyéndose bramar a los machos en distintos enclaves que he ido visitando. Pero de esto ya hablaremos en otra entrada, lo merece.








sábado, 24 de septiembre de 2016

Río Borosa - Embalse de Aguas Negras





La ruta del río Borosa es sin duda una de las más populares del P.N. Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Era una visita que por lo tanto quería hacer con mis dos hermanos aprovechando los últimos días tranquilos de agosto en los que mucha gente vuelve al trabajo y no está aquello tan masificado, pues no en vano es el mayor inconveniente que tiene un paraje tan bonito al llenarse de visitantes gritones (y sucios en muchos casos).

Elegimos precisamente el 31 de agosto, un día entre semana que se podría presentar adecuado saliendo bien temprano, y así fue cuando llegamos prácticamente en solitario mientras íbamos viendo los primeros animales como por ejemplo ciervos (Cervus elaphus), ardillas (Sciurus vulgaris) o arrendajos (Garrulus glandarius).








Si en la anterior entrada hablé de agua, aquí va a tener ya su apoteosis, pues es la ruta de los saltos de agua y de las cascadas. En sus limpias aguas viven joyas fluviales como el mirlo acuático (Cinclus cinclus) y la trucha (Salmo trutta), y también se veían otros pequeños animales como lagartijas colilargas (Psammodromus algirus) y mariposas del madroño (Charaxes jasius).




Arroyo de las Truchas









Normalmente la gente sólo da un paseo por la senda junto al río y llega hasta la Cerrada de Elías (en la primera foto de la entrada, la famosa pasarela de madera sobre el río), pero se puede alargar haciendo una verdadera rutaza de unos 10 km (sólo ida) pasando por el túnel a través del Picón del Haza junto a las cabras montesas (Capra pyrenaica) y bajo el vuelo de numerosos buitres leonados.
La pena, la única que se le pudo sacar a aquel día tan completo, es que en verano no hay ni gota de agua en lo que en otras fechas más adecuadas se convierte en grandes y espectaculares cascadas, pero así tendré motivo para volver allí en otro momento.









Así llegamos hasta el embalse de Aguas Negras con su atractivo aspecto de lago de montaña, viendo más fauna asociada a estos medios como los calandinos (Squalius alburnoides), los odonatos Cordulegaster boltonii y Platycnemis latipes o una culebra viperina (Natrix maura).

Sobre los odonatos, también volaban por allí otras especies sin fotografiar como Anax imperator o Boyeria irene, y otras más que ni pude identificar al no parar quietas, y también aprovecho para decir que la identificación de los peces no es segura.











Ya que he resaltado más arriba la Cerrada de Elías como uno de los puntos más famosos y estéticos del recorrido, vuelvo a colocar una fotografía con su conocida pasarela y además agregando que allí podemos ver interesantes endemismos como la grasilla (Pinguicula vallisneriifolia) y la lagartija de Valverde (Algyroides marchi).











Nos alegramos del madrugón porque hicimos una ida muy tranquila mientras que en el camino de vuelta fuimos viendo ya numerosos excursionistas dando la nota con sus griteríos y metiéndose en el río a bañarse (los avistamientos de mirlo acuático disminuyeron drásticamente como es natural), destacando sobre todo las dos personajillas que fueron para hacerse "fotos de sirenas" en el agua y luego se marcharon fumando.
Como buen broche final aquí quedan dos castillos que pueden verse durante el trayecto hasta allí, el de Bujaraiza y el de Hornos de Segura.