jueves, 19 de julio de 2018

Los alzacolas de Trebujena




Tenía una cuenta pendiente con el alzacola (Cercotrichas galactotes) desde hace mucho tiempo, nunca lo había visto a pesar de ser una especie presente en mi Jaén natal y tenía que quitarme la espinita antes de acabar el curso en la provincia de Cádiz.

Lo tenía bastante fácil al haber averiguado que en los viñedos de Trebujena había una saludable población y no podía dejar pasar una oportunidad así. Lo tardío de la fenología de este pájaro no dejaba mucho margen, pero tras conseguir información fiable me dirigí allí el 23 de junio y finalmente fue todo un éxito.

Al poco rato de llegar paré en un lugar con muy buena pinta, una casa de campo con huerto y frutales en medio de los viñedos, y fue entonces cuando vi pasar volando un ave que no me sonaba de nada. Con paciencia y quedándome quieto sin llamar la atención se fue mostrando una pareja que iba acarreando cebas para sus pollos, de cuando en cuando posándose levantando la cola de esa manera que les da nombre. Me sorprendió muy gratamente lo bien que se dejan ver, bastante confiados, por lo que las observaciones y fotos fueron más que satisfactorias para mi gusto.














La verdad es que no contaba con triunfar así, y tan pronto, por lo que aún tenía bastante tiempo para dar una vuelta viendo más cosas porque Trebujena está ni más ni menos que en el estuario del Guadalquivir con todo lo que puede ofrecer. Gaviotas, garcetas, martinetes, flamencos, limícolas, fumareles, pagazas, moritos... el maravilloso repertorio de los humedales del sur.



Gaviotas picofinas (Larus genei)

Flamenco (Phoenicopterus roseus)

Agujas colinegras (Limosa limosa)

Morito (Plegadis falcinellus)

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica)

Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica)

Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica)

Prueba muy clara del perjuicio de los gatos asilvestrados

Llegué con toda la intención al pinar de La Algaida al recordar que, junto a mi amigo Ismael durante su visita en mayo, vi numerosas espátulas (Platalea leucorodia), garzas reales (Ardea cinerea) y cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) anidando en colonia mixta sobre los pinos.
Ya podréis imaginar el bullicio de tan follonero vecindario, con continuos bufidos, gruñidos y silbiditos mientras los ejemplares adultos iban y venían sin parar junto al vuelo de no pocos milanos negros (Milvus migrans).













Poco más se hubiera podido pedir a una tarde en la que disfruté a las mil maravillas de una especie nueva junto al poderoso repertorio ornitológico de Doñana. Así volví a Prado del Rey de lo más contento entre campos de girasoles con los amarillísimos ojos del mochuelo (Athene noctua) supervisando mi regreso a casa.






lunes, 16 de julio de 2018

Apurando la primavera




Estoy ya sobradamente acostumbrado al atraso con el que hago las publicaciones por la gran cantidad de material que he ido acumulando, a pesar de mi ritmo publicando cada tres días, pero no por ello se me hace menos curioso colgar hoy en pleno mes de julio una entrada con la palabra "primavera".

Conviene aclarar que estas observaciones que hoy comparto corresponden a los últimos días de la primavera del calendario, aunque el ambiente fuera bastante veraniego en realidad. Paseando por el pueblo de El Bosque pude ver lo grandes que estaban los pollos de cigüeña blanca y junto al río del mismo nombre me entretuvieron los papamoscas grises y las oropéndolas entre otras especies (también había ruiseñores, currucas capirotadas o lavanderas cascadeñas por ejemplo).


Cigüeñas blancas (Ciconia ciconia)

Papamoscas gris (Muscicapa striata)

Oropéndola (Oriolus oriolus)

Las aves rapaces han tenido mucho protagonismo. Pude ver al elanio azul cazando en las campiñas próximas a Prado del Rey mientras regresaba a casa una tarde, para luego ver un gavilán con una presa recién capturada desde mi terraza.
Otras especies ya las he visto en mis salidas por la sierra, en las que es frecuente ver buitres leonados, águilas calzadas y culebreras. Debemos ser conscientes del tesoro ornitológico que tenemos en nuestro país.

Elanio azul (Elanus caeruleus)

Gavilán (Accipiter nisus)

Gavilán (Accipiter nisus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Culebrera (Circaetus gallicus)

Por esas fechas esperaba ver muchas matas de mejorana, ojalá se pudiera transmitir el aroma por aquí, pero me sorprendió gratamente ver orquídeas cuando ya pensaba que no vería más por no tenerlas muy controladas en ese entorno de la Sierra de Grazalema. Concretamente encontré una buena población de la especie Anacamptis pyramidalis, que desde cierta distancia llamó mi atención por su fuerte colorido.






Mirando hacia abajo disfruté a lo grande de la pequeña fauna. En ese mundo en miniatura no faltan temidos predadores que incluso amedrentan al ser humano. Quise muy especialmente ver arañas negras de los alcornocales, tan frecuentes por allí y tan maravillosas a mis ojos.


Chinche asesina (Rinocoris iracundus)

Araña de laberinto (Agelena labyrinthica)

Araña lobo (Hogna radiata)

Araña negra de los alcornocales (Macrothele calpeiana)

Caminando por una ladera del Pico Coros cubierta de pasto reseco y monte mediterráneo tuve una generosa ración de insectos voladores, sobre todo lepidópteros y neurópteros porque los odonatos no colaboraron lo más mínimo. Con estos últimos me alegré enormemente al ver el vuelo flotante de un ejemplar de Nemoptera bipennis, comprobando más tarde que eran tremendamente abundantes en aquel lugar.

Blanca del majuelo (Aporia crataegi)

Doncella mayor (Melitaea phoebe)

Ascálafo (Libelloides baeticus)

Duende (Nemoptera bipennis)

Duende (Nemoptera bipennis)

En las noches estivales no puedo evitar salir a buscar chotacabras, aunque la última vez que lo hice se me dio francamente mal en las pistas de tierra donde los había visto anteriormente. Pero antes de entrar a Prado del Rey no me rendí y probé con un caminito de tierra justo al lado del pueblo que se adentraba más adelante en unos trigales... y nada más meterme vi uno esperándome.

La próxima vez que publique sobre Prado del Rey y el entorno de la Sierra de Cádiz en general será ya la última por el momento. Pero vendrá bien cargadita de buenas observaciones para despedirnos en condiciones, eso sí.



Chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis)