viernes, 13 de diciembre de 2019

Los regalos que llegaron con el frío y la lluvia





El 17 de noviembre continuaron las salidas de José Carlos y Esperanza en la visita que me hicieron en la Sierra de Segura. Aquel helador domingo llegó bastante lluvioso, por si no fuera poco con la aún espesa capa de nieve alrededor de Pontones que no nos permitió acceder a algunos lugares interesantes.

Esto no impidió seguir disfrutando de distintas y muy interesantes especies de estas sierras como vamos a ir viendo, incluso brindando alguna que otra especie favorecida precisamente por el tiempo húmedo.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Mosquitero común (Phylloscopus collybita)


Águila real (Aquila chrysaetos)


Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus)


Pinzón real (Fringilla coelebs)


Gamo (Dama dama)



Lo bueno de conocer bien una zona es que siempre se puede encontrar planes alternativos que puedan ofrecer algo mínimamente interesante. Bajando por La Toba hacia el valle del río Madera y el pueblo de Segura de la Sierra pude seguir brindando a mis amigos grandiosos paisajes donde parloteaban los piquituertos, andaban encelados los machos monteses y crecían multitud de setas que no soy capaz de identificar.



Piquituerto (Loxia curvirostra)

Pie azul (Lepista nuda)

Cabra montés (Capra pyrenaica)


Cabra montés (Capra pyrenaica)


Perdiz roja (Alectoris rufa)



Al encontrar una fuente con varias larvas de salamandras sugerí que después de cenar volviéramos por la zona en busca de los ejemplares adultos, que con seguridad estarían muy activos por la noche con aquellas lluvias. No me equivoqué al tener esa idea porque vimos unos nueve adultos y varios sapos corredores, un buen premio bichero después de la estupenda cena que nos pegamos en Pontones.


Salamandra (Salamandra salamandra morenica)


Salamandra (Salamandra salamandra morenica)

Larva de salamandra (Salamandra salamandra morenica)

Salamandra (Salamandra salamandra morenica)

Los tres días siguientes continuarían mis invitados en mi casa, aunque ya sin poder acompañarles durante todo el día al tener que trabajar por las mañanas. De todos modos les recomendé algunos sitios y tuvieron buenos encuentros con especies tan interesantes como el mirlo acuático o el pinzón real.

Un par de tardes pude salir un poco con ellos, con atasco en la nieve incluido por si no teníamos suficientes anécdotas ya, viendo acentores alpinos y mirlos capiblancos, dos especies que faltaban para engrosar muy suculentamente tan excelente repertorio total.


Acentor alpino (Prunella collaris)

Mirlo capiblanco (Turdus torquatus)

Acentor alpino (Prunella collaris)

Ya que he utilizado el adjetivo suculento, creo que pocos serían tan apropiados para definir la ya mencionada cena en Pontones para poner el broche final a la publicación.
Recordad que aquí tenéis vuestra casa.





martes, 10 de diciembre de 2019

Nieve, hielo y muchas aves





Con la llegada de la noticia de que volvería a vivir en la Sierra de Segura para el curso 19/20 supe de inmediato que, entre otras cosas, regresarían los vastos paisajes nevados que caracterizan a esta dura y remota tierra. Es algo que me ha faltado cuando he vivido durante dos cursos consecutivos en las meridionales sierras de Cádiz, y no ha hecho falta que llegue la crudeza invernal para tener ya una buena muestra.

Coincidió la primera gran nevada con la visita que José Carlos Sires y Esperanza Poveda me hicieron para pasar una semana de vacaciones en mi casa. Justo el día de su llegada, el 14 de noviembre, desperté en Santiago de la Espada con el níveo manto llegando hasta las calles del pueblo. Ya sabíamos de antemano la previsión del tiempo y llegaron a dudar con respecto a la visita, pero seguimos adelante con los planes y la nieve consiguió finalmente dar un toque muy especial pese a los obstáculos que acarrea.






La tarde del día 15 dimos una vuelta con Pontones admirando los paisajes totalmente cubiertos de nieve. Nos esperaba la fabulosa sorpresa del quebrantahuesos conocido como Rayo sobrevolándonos después de aparecer triunfalmente entre un grupo de buitres que buscaban corrientes como mejor podían.
En el nacimiento del río Segura los pájaros más pequeños tenían que seguir buscándose la vida en tan duras condiciones, entre ellos unos lúganos que reclamaron sin dejar verse a diferencia de especies famosas por su descaro como los carboneros y los trepadores.


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Carbonero garrapinos (Peripatus ater)


Carbonero común (Parus major)


Trepador azul (Sitta europaea)

El 16 de noviembre fue el día más prometedor sin lugar a dudas. Siendo sábado ya por fin podría llevar a mis invitados a la sierra durante todo el día al no tener que trabajar, con el interesantísimo añadido de ser el único día soleado de la semana brindando el enorme atractivo de los parajes nevados brillando bajo los cielos azules surcados por aves rapaces que al fin podían salir a campear sin problemas.

Una elección de lo más acertada fue ir a la altiplanicie de los Campos de Hernán Perea, no sin antes parar en las afueras de La Matea para disfrutar del poderoso vuelo del águila real y de la agilidad del gavilán entre los abundantes buitres leonados.
Los deseados mirlos capiblancos lo pusieron muy difícil, apenas se dejó ver alguno huyendo entre los majuelos y pinos cubiertos de hielo junto a sus parientes los zorzales alirrojos, que se oían más que verse. Todo esto con un joven quebrantahuesos recibiéndonos justo donde nos íbamos a adentrar a pie rodeados de hielo y nieve.



Águila real (Aquila chrysaetos)

Gavilán (Accipiter nisus)


Buitre leonado (Gyps fulvus)

Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)

Águila real (Aquila chrysaetos)


Alcaudón real (Lanius meridionalis)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Reyezuelo listado (Regulus ignicapilla)

Zorzal alirrojo (Turdus iliacus)



Fuimos caminando por la crujiente y blanda nieve recién caída hasta donde la condición física de Esperanza pudo llegar, cosa que nos vino bien realmente porque de haber seguido a pie por la altiplanicie nos habríamos perdido con seguridad lo que vimos al regresar sobre nuestros pasos.
Durante nuestro regreso tuvimos ni más ni menos que otros dos quebrantahuesos más y el afortunado avistamiento de tres pinzones reales.



Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Pinzón real (Fringilla montifringilla)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)



Al día siguiente llegaron la lluvia y la niebla, además de esperarme el lunes nuevamente las mañanas ocupadas trabajando, pero fuimos capaces de continuar con nuestras andanzas segureñas y la próxima entrega no se va a quedar corta comparada con ésta.


En el nacimiento del Segura

La primera comilona de la semana