miércoles, 22 de agosto de 2018

El regreso del Brazo del Este




Si tuviera que continuar con el orden cronológico de mis salidas veraniegas ahora tocaría ver varias sesiones seguidas por las sierras de Jaén, por lo que he optado por ofrecer un contenido más variado y voy a adelantar varias publicaciones de salidas posteriores por lugares y ambientes muy diferentes.

Empiezo con el Paraje Natural del Brazo del Este, ya clásico por este blog desde que lo conocí en 2013 cuando tuve que trabajar en la cercana ciudad de Sevilla. Aprovechando que el día 16 de agosto fui a buscar piso a Ubrique (estaré allí durante el próximo curso escolar) me acerqué a dar una buena vuelta pajarera después de no haber estado allí desde finales de junio.
Los fumareles cariblancos (Chlidonias hybrida) han tenido por lo que veo una buena temporada de cría y los juveniles estaban por casi todos lados llamando a sus padres cansinamente. Si lo suyo no es paciencia...
Los adultos estaban mudando al plumaje invernal y dentro de pocas semanas se marcharán a África, aunque siempre hay algunos que se quedan por Doñana en vez de migrar.


Éste opina muy claramente lo que piensa de mis fotos

Juvenil

Capturando libélulas en vuelo

Juveniles






Algunas ardeidas también destacaron en abundancia, sobre todo los martinetes (Nycticorax nycticorax) al verse bien por todos lados y a la luz del día, aunque obviamente al atardecer se veían más todavía.
La otra especie más frecuente fue la garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) al estar como todos los años por estas fechas en paso migratorio, de manera que era bien sencillo encontrarse numerosos ejemplares sin esfuerzo.




Juveniles








Todo esto acompañado por el siempre magnífico repertorio de aves que suele sobresalir tanto en variedad como en cantidad de ejemplares, y sin faltar para nada la calidad en muchas de las observaciones.
Moritos, calamones, algunas limícolas, canasteras, pagazas piconegras, garzas imperiales, patos colorados, alcaravanes, etc... y algunas aves más sin mostrar en fotografías como las espátulas o los carriceros comunes.


Aviones zapadores (Riparia riparia)

Pato colorado (Netta rufina)

Moritos (Plegadis falcinellus)

Alcaraván (Burhinus oedicnemus)

Calamón (Porphyrio porphyrio)

Avefría (Vanellus vanellus)

Garza imperial (Ardea purpurea)

Morito (Plegadis falcinellus)

Andarríos bastardo (Tringa glareola)

Canastera (Glareola pratincola)

Agujas colinegras (Limosa limosa)

Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica)

Incluso el componente estético jugó un importante papel al ver a los flamencos (Phoenicopterus roseus) y otras especies de aves comiendo en la marisma junto a los caballos. Aunque no olvido que en este espacio protegido los caballos no deberían estar allí pastando, una de las muchas ilegalidades que se cometen en el paraje.






Me despedí demasiado rápido del Brazo del Este en junio, porque está claro que durante los próximos meses haré bastantes visitas desde mi nueva residencia en la vecina provincia de Cádiz. Ya lo iréis comprobando al ver por aquí un año más la cosecha del arroz, la invernada, la llegada de las estivales, la inundación de las tablas de arroz, etc...







domingo, 19 de agosto de 2018

Sin salir de Bailén




Hoy me aparto de esas clásicas publicaciones mías llenas de grandes paisajes con amplios abanicos faunísticos en ellos. Opto en esta ocasión por una entrada más breve con todo el encanto de esos pequeños paseos que nos pueden enseñar interesantes especies sin salir de nuestra localidad.

Mi pueblo, Bailén, en principio no ofrece mucho estando en medio de los olivares de Jaén con la escasa biodiversidad que permiten los monocultivos intensivos. Pero hay algunos reductos de otros hábitats que dan más juego, como es el caso de los pastizales en los que abundan las arañas tigre de la especie Argiope lobata y las chinches de las crucíferas (Eurydema sp).



Con un ortóptero recién capturado





La extracción de arcilla destinada a los tejares ha creado unas charcas artificiales que con el tiempo se fueron convirtiendo en un simulacro de humedales que atrae a una interesante comunidad de odonatos (libélulas y caballitos del diablo). Como muestra he podido conseguir este verano fotografías bastante dignas de dos especies africanas en clara expansión ibérica: Trithemis kirbyi y Selysiothemis nigra.
Con esta última, de hecho, soy yo mismo quien la ha citado por primera vez en la provincia de Jaén y os invito a echar un vistazo a este pequeño artículo que escribí sobre ello el año pasado:










En Bailén es rematadamente sencillo ver chotacabras cuellirrojos (Caprimulgus ruficollis) desde que hace varios años di con las zonas óptimas para encontrarlos entre olivares con linderos, pastizales y campos de cereal y girasoles. En la última salida nocturna que hice pude ver seis ejemplares distintos haciendo un recorrido cortísimo junto a algunos juveniles de mochuelo (Athene noctua) tan confiados que era inevitable temer que acaben atropellados cualquier otra noche.







La verdad es que satisface mucho poder ver esto tan cerca de casa, aunque en otras publicaciones volveremos a la dinámica de largas excursiones por la sierra y algún largo viaje que ya veréis más adelante.