lunes, 23 de marzo de 2020

Un fin de semana variado y bien acompañado






Hace justamente un mes la situación era muy distinta a la que nos ha caído encima, podíamos salir libremente y disfrutar de cosas que incluso siendo muy pequeñas ahora sabemos realmente lo que valen. El penúltimo fin de semana de febrero pude, a diferencia de lo que normalmente hago, salir por la sierra con compañía muy agradable tanto el sábado como el domingo.

En una publicación anterior conté que estuve por el río Zumeta viendo sus saltos de agua cerca de la aldea de Tobos, pero aún podía conocer mejor el río y el sábado 22 de febrero la oportunidad me la brindó Aída yendo con ella por el tramo más cercano a Santiago de la Espada siguiendo la Senda de los Pescadores.
Las aves vistas fueron sobre todo especies habituales como la lavandera cascadeña, el pico picapinos o el buitre leonado, pero unas observaciones muy bien recibidas por ambos fueron las de unos mirlos acuáticos en varios tramos del río, además de mariposas como la limonera.
Después de esto todavía se pudo redondear la cosa con una buena comida casera en La Matea, en mi caso a base de buenas gordosidades con sopa cortijera y venado en salsa.











Por la tarde no fui capaz de desaprovechar las horas de luz que aún me quedaban y me fui en solitario al Puntal de las Buitreras a disfrutar de sus amplias panorámicas que incluso nos permiten disfrutar de las vecinas montañas de Albacete (en las dos últimas fotografías) con el flotante vuelo de un quebrantahuesos bajo los escarpados tajos.
También, aparte de la celebrada presencia del quebrantahuesos, estuve acompañado por chovas piquirrojas, aviones roqueros, mariposas e incluso el ya famoso buitre leonado sin cola.




Buitre leonado (Gyps fulvus)

Vanesa de los cardos (Vanessa cardui)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Calar del Mundo

La Almenara y el Padroncillo, creo


Esto último fue un mero calentamiento para lo que esperaba el domingo 23 de febrero. Por esas fechas estaban recién llegados mis amigos Ismael y Aurora que iban a pasar una semana de vacaciones en la Sierra de Segura. Ese día fue su primera salida por la zona viniendo conmigo a ver estos paisajes espectaculares de inmensos valles valles flanqueados por picachos calizos, extensos calares y farallones dolomíticos.

Empezamos en donde estuve justamente la tarde anterior, el Puntal de las Buitreras, admirando esa postal viva del espejo turquesa del embalse de Anchuricas con el orgulloso Puntal de la Misa y diversos calares en torno.
Un objetivo ornitológico era ver quebrantahuesos y se cumplió con creces viendo cuatro quebrantahuesos distintos comenzando por el ejemplar juvenil que nos sobrevoló a muy baja altura al poco tiempo de empezar a carrilear. Después tuvimos un quinto ejemplar ni más ni menos que al lado de la gasolinera de Santiago de la Espada como si no hubiera sido suficiente, y no es que se me den mal las matemáticas si veis seis fotos porque uno de los ejemplares de quebrantahuesos lo he repetido para que disfrutéis de su retrato cercano.
A esto hay que sumar el también interesante avistamiento de una joven águila imperial, especie no reproductora y poco frecuente en la Sierra de Segura, y los siempre recelosos mirlos capiblancos.



Carbonero común (Parus major)

Narcissus hedraeanthus

Daphne laureola

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Águila imperial (Aquila adalberti)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Ratonero (Buteo buteo)

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

Después de una buena comida continuamos la tarde yendo a otra zona también caracterizada por sus fieros escarpes rocosos en busca de más sublimidad paisajística, no sin antes hacer varias interesantes paradas con vistas a la inmensidad de La Sagra (ya en la vecina Granada) y alguna sorpresita pajarera como la presencia de un bando de más de una decena de zorzales reales... cosa de la que hablaré en otra publicación, por cierto.

Estos nuevos puntos de observación nos regalaron tres quebrantahuesos más, siendo además ejemplares adultos con su plumaje más bonito que el de los juveniles y portando uno de ellos un hueso. Esto suma un total de ocho ejemplares distintos a lo largo del día, lo máximo que he llegado a ver en una sola jornada.






Ismael y Aurora continuaron sus vacaciones yendo por su cuenta a más rincones de estas sierras (como Cazorla, La Toba, el río Borosa o el valle del Zumeta) y también a otros sitios de la provincia como Úbeda y Baeza, pero aún pudimos quedar juntos una tarde más que pronto aparecerá por aquí relatada junto a otras cosas.
Fue una suerte que vinieran en febrero, esto en fechas más tardías hubiera sido imposible por la complicada situación sanitaria que atravesamos. Tal vez ahora se empiecen algunos a tomar más en serio dejar en paz a la fauna silvestre tropical si no quieren que el próximo virus sea incluso peor.







4 comentarios:

  1. hola carlos soy gabriel el del año pasado no se si te acuerdas de mi pero a mi me hace mucha ilusion verte de nuevo.Yo estoy un poco aburrido pero estoy bien,por cierto esa comida tiene muy buena pinta,un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tengo todavía tus dibujos del Hombre Pato, por supuesto que te recuerdo a ti y a tus compañeros, os echo muchísimo de menos.

      Eliminar
  2. Impresiona ver tantas fotos del quebrantahuesos en tus entradas. Es agradable sentir la presencia cada día mas común de esta especie.
    Qué gozada.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y que así siga, estamos llegando a un punto muy interesante al alcanzar la edad adulta muchos ejemplares que van a darnos la sorpresa cualquier año conforme se vayan emparejando y tomando territorios.
      ¡Saludos!

      Eliminar