jueves, 7 de noviembre de 2019

De ruta por el río Aguamulas





El 13 de octubre me aguardaba una buena jornada de senderismo por uno de los rincones con más historia naturalista de la Sierra de Segura.

El doctor José Antonio Valverde, famoso por su decisivo papel a la hora de salvar Doñana, también anduvo por otros espacios andaluces como Fuente de Piedra (Málaga), Punta Entinas (Almería) o el lugar que ahora nos ocupa en la Sierra de Segura. En los años 50 recibió con sumo interés la noticia de que en estas sierras de Jaén y sus vecinas albaceteñas y granadinas todavía quedaba alrededor de una veintena de parejas de quebrantahuesos y partió en su busca.
Poseo el volumen de sus memorias en el que habla de estas expediciones y allí aparecen estas fotografías que me he permitido compartir usando la cámara del teléfono móvil.








Uno de los parajes en los que pudo encontrar una pareja reproductora fue en el río Aguamulas, que hoy día se puede visitar en una bonita ruta senderista que nos lleva junto a su cauce generoso en saltos de agua y paisajes de espectacular belleza prístina. Difícilmente podía haber un escenario mejor para un encuentro con la bellísima mariposa del madroño.



Cabra montés (Capra pyrenaica)

Mariposa del madroño (Charaxes jasius)

Flor de la viuda (Trachelium caeruleum)

Mariposa del madroño (Charaxes jasius)

Limonera (Gonepteryx rhamni)



Fue allí mismo donde, por pura casualidad, Valverde descubrió en 1958 una nueva especie de reptil que quedó bautizada con su nombre. Yo mismo tuve la suerte de encontrar ese día una de esas endémicas lagartijas de Valverde junto a otras especies de saurios.



Lagartija de Valverde (Algyroides marchi)

Piedra del Mulón

Salamanquesa común (Tarentola mauritanica)

Majal Alto

Joven lagarto ocelado (Timon lepidus)


Lagartija verdosa (Podarcis virescens)

Cortijos de la Fresnedilla

En cuanto a aves, yo no tuve encuentros con los míticos quebrantahuesos, que hoy día vuelven a sobrevolar estos cielos gracias al proyecto de reintroducción (y al que al actual gobierno andaluz parece importarle un comino).
En cambio, pude ver un águila real adulta y un par de mirlos acuáticos juveniles en una zona muy propicia para ellos. No en vano el hábitat tan limpio y lleno de rápidos y cascaditas es ideal para las exigencias del mirlo acuático.



Águila real (Aquila chrysaetos)

Mirlo acuático (Cinclus cinclus)



Otro grandísimo atractivo es tener durante ciertos puntos de la ruta unas soberbias vistas a la inmensidad pétrea del Banderillas con sus blancos cantiles luciendo al sol de la tarde.

Por todo esto y más cosas interesantes es una gran ruta que pienso que debería repetir en algún momento más durante el curso.






2 comentarios:

  1. José Antonio Valverde que, tuvo la ilusión de localizar esas parejas de quebrantahuesos escapadas del acoso escopetero y, que tuvo además, la horrible sensación de saber de la extinción de esta rapaz años después.
    Saludos.

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    1. Y estando allí mismo tuvo que escuchar con rabia reprimida relatos como el de dos guardas de caza que le contaron que tirotearon a un pollo en su nido.
      ¡Saludos!

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