lunes, 7 de octubre de 2019

Intensivo malagueño con una pizca sevillana






Mi amigo Javi Pérez estuvo mucho tiempo insistiendo en que lo visitara en Estepa, que ahora me queda bastante lejos desde mi actual domicilio en Santiago de la Espada.
A mediados de septiembre se consolidó la visita y el motivo de su insistencia no era para menos porque Natalia y él me tenían que contar en persona una gran y maravillosa noticia.

Así que allí llegué el 13 de septiembre tras un interesante viaje viendo parajes increíbles como La Sagra, Sierra de Baza, Sierra de Castril, la Hoya de Guadix, Sierra Nevada, Sierra de Huétor... El plan incluía adentrarnos en la cercana provincia de Málaga para que yo conociera el Paraje Natural Desembocadura del Guadalhorce. Allí estábamos la mañana del sábado14 en lo que se consiguió salvar de esos valiosos ecosistemas marismeños en tan peligrosa proximidad con la capital malagueña y la consabida voracidad urbanística.
Al ir hacia un observatorio ya veíamos algún abejero en migración y tuvimos un muy buen recibimiento con los martines pescadores. Parece que mi gafe con estas gemas emplumadas se esfumó tras lo bien que se portaron sus parientes tropicales, tal vez por ello ellos no quisieron ser menos.

Es por lo visto el lugar donde más especies se han registrado desde la conocida plataforma eBird. Malvasías, cercetas comunes, correlimos, archibebes, ánades frisos, un águila pescadora, vencejos reales y abejeros migrando, patos cuchara, avocetas, flamencos... un estupendo repertorio que hasta incluyó aves marinas viendo unos págalos muy lejos desde la playa.



Zampullín chico (Tachybaptus ruficollis)

Martín pescador (Alcedo atthis)

Malvasía (Oxyura leucocephala)

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Archibebe claro (Tringa nebularia)

Abejero (Pernis apivorus)

Archibebe común (Tringa totanus)

Aguja colipinta (Limosa lapponica)

Martín pescador (Alcedo atthis)

Avocetas (Recurvirostra avosetta)

Vencejo real (Tachymarptis melba)

Cuchara (Spatula clypeata)

Correlimos tridáctilos (Calidris alba)




También fuimos al Torcal de Antequera, otro lugar nuevo para mí. La niebla no dejaba ver mucho, pero de todos modos no es un lugar que destaque especialmente para la observación de aves y esto le daba un encanto muy misterioso.
En una venta de Antequera comimos como cosacos, con un flamenquín y esa maravilla calórica que allí llaman plato de los montes (un buen trozo de lomo con chorizo, pimiento y huevo frito).
Estando cerca de la mítica laguna de Fuente de Piedra no pudimos evitar ir a echar un vistazo. Los flamencos obviamente tuvieron papel destacado junto a anátidas como la malvasía o el pato colorado con una cerceta pardilla infiltrada y la aparición crepuscular del elanio.
Por la noche nos esperaba Natalia para salir a cenar por Estepa y yo no tuve bastante con la comilona del mediodía pidiendo una riquísima pizza para mí solo.




Barbudos en el Torcal

Majuelo


Plato de los montes, rendid pleitesía

Antequera

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Buscad la cerceta pardilla



El domingo 15 nos quedamos más cerca de Estepa viendo la laguna de El Gosque, que completa con aves acuáticas el fantástico entorno de la Sierra Sur de Sevilla (por la que dimos un paseo en el que nos llovió). ¡Ya quisiera yo tener un humedal así al lado de mis sierras!
Entre los fumareles juveniles pudimos pude comprobar con las fotos la presencia del fumarel común, que de común no tiene nada, además de otras especies como la malvasía o la garza imperial.



Fumarel común (Chlidonias niger)

Malvasía (Oxyura leucocephala)

Ánades frisos (Mareca strepera)

Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis)

Avispa alfarera

Hespérido

Al regresar a Estepa a mediodía, donde me esperaba un tapeo espléndido, vimos por la Sierra del Becerrero un juvenil de águila perdicera que con sus anillas nos revelaba procedencia granadina. Aquí tenemos una buena demostración de la importancia de la fotografía en la observación de aves pese a que algunos se empeñan en separarlas, pues al conocer la situación de esta sierra como área de dispersión de rapaces amenazadas tenemos un buen argumento en contra del parque eólico que amenaza con destrozar el entorno.

En Estepa nació una plataforma para tratar de frenar este despropósito que atentará contra el patrimonio natural de los estepeños... y sin que reciban ni un euro a cambio, en contra de lo que muchos suelen pensar y esgrimir para defender estas atrocidades.


Águila perdicera (Aquila fasciata)






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