domingo, 18 de marzo de 2018

Pequeños adelantos de la primavera




Esto que veis de cabecera para la publicación de hoy es como se ve la Sierra de Grazalema desde la campiña, una visión en la que destacan la mole del Torreón y el gris calizo del Endrinal.

Pero no será a esos escarpados parajes donde os llevaré ahora mismo, empezamos con el más amable Cerro Albarracín con sus pinares de repoblación mezclados con quercíneas y matagallos. Allí encontré el 20 de febrero algunos almirantes rojos (Vanessa atalanta) tomando el sol en la pista forestal, no es la primera mariposa de esta temporada porque ya vi cleopatras, olmeras y saltacercas, pero sí que es la primera en ser fotografiada.
La araña negra de los alcornocales (Macrothele calpeiana) fue otro hallazgo que siempre me maravilla, pero mi satisfacción aumentó más al ver siete orquídeas gigantes (Barlia robertiana) bien desarrolladas y abiertas. Cabe destacar también que pasó un bando de lúganos en vuelo mientras fotografiaba las orquídeas.










El Bosque

Subiendo un poco más por la sierra tuve un avistamiento bastante bueno de un gavilán (Accipiter nisus) antes de regresar a casa habiendo visto otras cosillas como las cogujadas montesinas (Galerida theklae) y unos narcisos de especie desconocida para mí.








El día 21 tocó campiña entre Espera y Villamartín, viendo por el camino hasta doce milanos negros (Milvus migrans) migrando al norte que fueron los primeros de mi temporada y varias parejas de cuervos (Corvus corax).
Se me cruzaron dos meloncillos que no me dejaron ni intentar sacarles una triste foto, pero me desquité un poco con los conejos (Oryctolagus cuniculus) y las perdices (Alectoris rufa).
En la cola del Embalse de Bornos no vi gran cosa esta vez aparte de cucharas (Anas clypeata), cercetas comunes (Anas crecca) y aguiluchos laguneros (Circus aeroginosus).













Villamartín

Por último, desde mi terraza de Prado del Rey estuve viendo a las golondrinas comunes (Hirundo rustica) ya establecidas por el pueblo al igual que la pareja de cigüeñas blancas (Ciconia ciconia), uniéndose así a los clásicos buitres leonados (Gyps fulvus) que sobrevuelan la localidad a diario.

Os adelanto que con la migración ha habido momentos de lo más entretenidos desde mi piso, pero ya tocará verlo más adelante, al igual que dentro de poco espera una publicación bien llena de especies nuevas para mí.









2 comentarios:

  1. Este año estoy viendo laderas tupidas de amarillo por los narcisos. Parece que les ha venido estupendamente estas últimas lluvias. Espero que sea una explosión de colores a diferencia del año pasado, donde imperó el ocre mas duro.
    Saludos.

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    1. Estoy deseando ver el aspecto de mi pueblo el mes que viene cuando parezca un cuadro impresionista. Desde 2013 no lo he vuelto a ver así y este año se puede repetir la cosa.
      ¡Saludos!

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