martes, 13 de febrero de 2018

Las grandes concentraciones del Brazo del Este




Sigo haciendo hueco en la agenda campera al Brazo del Este, que quién sabe cuándo volveré después de acabar este curso y hay que aprovechar ahora que puedo permitirme alguna que otra visita todos los meses.
Es uno de mis lugares favoritos para la observación de aves, y creo sinceramente que es de los mejores que tenemos actualmente a pesar de las frecuentes agresiones que sufre.

Empecemos por comprobarlo viendo las ingentes cantidades de cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) que aún se veían el día 17 de enero al estar fangueando los últimos campos que quedaban. Hablar de aves que acuden en gran número a estos arrozales equivale a pensar automáticamente en los moritos (Plegadis falcinellus), que vistos de lejos llegan a parecer los bien conocidos bandos de estorninos.











Siempre que voy allí en invierno tengo ganas de ver a las preciosas aves zancudas de elegantes plumajes blancos y negros. Las espátulas (Platalea leucorodia) no faltaron a la cita en abundancia, no siendo así con las cigüeñas negras (Ciconia nigra) y las garcetas grandes (Egretta alba) al ver menos ejemplares aquella tarde y, para colmo, mostrarse lejanas y/o esquivas.









Las aves limícolas dieron un bonito espectáculo visual con sus bandos en vuelo, como el de dos grupos distintos de agujas colinegras (Limosa limosa) que casi al instante fueron relevados por uno de chorlitejos grandes (Charadrius hiaticula). En los campos todavía inundados (este mes ya no están así) abundaron las avefrías (Vanellus vanellus) y disfruté de las formaciones de vuelo de los correlimos comunes (Calidris alpina) con esa bonita imagen que ofrecen al girar todos al mismo tiempo de tal manera que se ve un curioso parpadeo blanco cada vez que lo hacen.








Aunque en esta entrada haya querido centrarme en las especies que abundan y llegan a formar grandes y llamativas formaciones, tengo que hacer especial mención al águila pescadora (Pandion haliaetus) al haber estado bastante tiempo sin ver ninguna por la zona.
Como podéis ver, no sólo hay que prestar atención a las torretas porque también te la puedes encontrar posada en el suelo.





Esto no es todo, como siempre, así que dejo el listado completo por si os apetece curiosear las otras especies que se dejaron ver o escuchar. ¡Seguiré disfrutando del lugar mientras pueda!







4 comentarios:

  1. Impresionante, Carlos, qué pasada de sitio.
    Un saludo.

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    1. Estoy deseando volver ya, posiblemente este viernes si no me aguanto más, jaja. Y verás cuando en cuestión de semanas empiecen a llegar fumareles, garzas imperiales y demás.
      ¡Saludos!

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  2. Desde luego, siempre espectacular este anegado espacio. Por aquí, hay algunos arrozales pero, no se ven nubes de aves como aquí.
    Saludos.

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    1. Ya ha ido quedando atrás ese frenesí de los enormes bandos tras los tractores, pero llega la migración y se nota en la cantidad de agujas, avocetas, combatientes, etc...
      ¡Saludos!

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