miércoles, 10 de enero de 2018

Diciembre en Grazalema y alrededores




El pasado mes de diciembre tuvo pocas salidas entre semana en mi actual destino escolar, pero uniéndolo todo en una sola publicación nos sale un reportaje de lo más completo.
Las lluvias aún no son suficientes, pero al menos ha bastado para que se llenen los arroyos en los que crían las salamandras (Salamandra longirostris) y he podido comprobar que, afortunadamente, empezaron la reproducción al ver ya sus larvas nadando en estas limpias aguas.








Las cabras monteses (Capra pyrenaica) siguen muy visibles durante el día como suele ocurrir durante el invierno. Lo que no es tan habitual, al menos para mí, es ver también algún ciervo (Cervus elaphus) por aquí, a diferencia de mi anterior zona de campeo segureña del curso pasado.








Buscando a la collalba negra encontré en su lugar al roquero solitario (Monticola solitarius), tan parecido en muchos aspectos. Allí, en el reino rocoso que tanto gusta a las susodichas avecillas, he tenido un buen atracón de buitres leonados (Gyps fulvus) en vuelo, pasando a veces tan cerca en sus remontes de térmicas que se puede oír claramente el silbido del aire en sus plumas.







Mezclados con chovas piquirrojas






Entre ellos aparece a veces el famoso buitre negro (Aegypius monachus) nacido en Huelva que no parece tener ganas de volver a su tierra, y junto a él he tenido unas sesiones muy provechosas en cuanto a rapaces al dejarse ver también halcones peregrinos (Falco peregrinus), la amenazada águila perdicera (Hieraaetus fasciatus) y la poderosa águila real (Aquila chrysaetos).













Para esta entrada he querido incluir también las observaciones de la cercana campiña sevillana cuando he de atravesarla en mis viajes, recordando que esto realmente fue bastante común en los inicios del blog.
Así he visto por ejemplo un bonito milano real (Milvus milvus) cicleando junto a un ratonero (Buteo buteo) cerca de El Coronil y un grupo de más de 100 grullas (Grus grus) al lado de El Torbiscal (T.M. de Utrera), además de un elanio que se quedó sin fotografiar.










Cuando hice el borrador de esta entrada el mes pasado no sabía qué ambiente habría al publicarla, pero finalmente ha resultado que la imagen final de mi chimenea encendida queda que ni pintada con la actual ola de frío.
Abrigaos bien, pero que el frío no os impida salir a disfrutar de la naturaleza.







4 comentarios:

  1. Vaya fotones de rapaces en vuelo, enhorabuena por esa perdicera!!! Bueno y por todas las demás, un abrazo norteño.

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    1. Muchas gracias, las primeras veces que salí por Grazalema me quedé con la espinita de no disfrutar de las rapaces tanto como en otras sierras, pero ya ha quedado saldado.
      ¡Un abrazote!

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  2. Buenas fotos se ven en esta última entrada.

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