miércoles, 19 de julio de 2017

De la ribera a las cumbres




Continuemos con las salidas veraniegas que hice por la Sierra de Segura, ya con el curso acabado y con todo el tiempo disponible para estos menesteres bicheros.

El día 9 de julio salí de Cortijos Nuevos viendo por el camino especies animales como el abejaruco (Merops apiaster) o la ardilla (Sciurus vulgaris), iba en busca de un ambiente muy distinto al de la salida del día anterior y me dirigí hacia el río Madera para disfrutar de la rica biodiversidad que puede ofrecer un biotopo fluvial de semejante calidad.
El principal objetivo era poder ver por primera vez unas orquídeas que tenía pendientes, y gracias a los consejos de Javi Reyes pude quitarme esa espinita y dar por concluida la temporada de orquídeas con estas dos especies asociadas a los cursos de agua. Hablo de Platanthera algeriensis y Epipactis palustris, con la suerte de que aún se mostraban frescas y lozanas como buen broche final hasta que la próxima primavera vuelva a disfrutar de este interesante grupo botánico.
Como curiosidad para el lector, en el caso concreto de Epipactis palustris esta especie en territorio andaluz sólo aparece registrada en estas sierras en la guía de orquídeas de Andalucía.











Otro atractivo de aquellas aguas corrientes bien limpias y oxigenadas es el amplio repertorio presente de odonatos. Pude fotografiar varias especies de caballitos del diablo y de libélulas, por ejemplo Platycnemis latipes, Orthetrum brunneum, Calopteryx virgo y Pyrrhosoma nymphula.







Me tenía muy mosqueado no haber fotografiado ni un solo ejemplar de Onychogomphus uncatus mientras aún duraba el curso escolar en junio, pero ese día me desquité con varios ejemplares que posaron muy bien, así como también me pude dar el gusto con los Calopteryx xanthostoma, una especie que hasta el momento sólo he podido encontrar por la Sierra de Segura en este rincón.
Por supuesto hubo más especies que las mostradas en imágenes, por allí también volaban Calopteryx haemorrhoidalis, Cordulegaster boltonii y Boyeria irene.









La segunda parte de la jornada estaba reservada a las cumbres. Allí cerca tenía muy a mano el Calar del Cobo y por la tarde subí a su célebre Puntal de la Misa siendo sobrevolado por vencejos reales (Apus melba), un macho adulto de águila real (Aquila chrysaetos) que se reunió a lo lejos con su pareja y águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) ofreciéndome de cuando en cuando el espectáculo de sus picados de exhibición.
De los roqueros rojos no hubo ni rastro, pero sí vi a las collalbas grises (Oenanthe oenanthe) con sus pollos bien creciditos, y el comportamiento territorial de varios machos de la mariposa macaón (Papilio machaon) me dio oportunidad de fotografiar alguno.














La verdad es que el día estuvo especialmente variado (con baño en el río incluido) y volví muy satisfecho, teniendo hasta una oportunidad de fotografiar el citado Puntal de la Misa desde una perspectiva que al final dejé pasar durante el curso... pero no aquel día en el que ya no iba a dejar en el tintero varias cosas.






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