viernes, 19 de mayo de 2017

Enseñando lo mejor de la Sierra de Segura




Hace un par de fines de semana estuvo Javi Pérez visitándome en Cortijos Nuevos para disfrutar de la naturaleza segureña en su mejor momento, ya habéis estado viendo estas semanas atrás que aquí la primavera llega espectacular y así se mantiene cuando otras sierras andaluzas ya amarillean.

Llegó acompañado de Natalia el viernes 5 bastante tarde y dejamos el bicherío para el día siguiente, ya habría tiempo y nos dedicamos a tapear por el pueblo. Tenía pensado para el sábado ir a patear la Hoya de la Albardía desde la Cuerda de los Miradores, en el término de Santiago-Pontones.

Antes de empezar la ruta propiamente dicha ya estuvimos viendo collalbas grises (Oenanthe oenanthe) y las orquídeas Orchis purpurea y Cephalanthera damasonium, para ya meternos de lleno en la zona escogida observando un gavilán (Accipiter nisus), chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax), muflones (Ovis musimon) y gamos (Dama dama) entre otros.










Aunque nunca había bajado desde allí sí que conocéis esta ruta de cuando la hice desde el refugio Campo del Espino (en esta entrada lo podéis recordar). Esta vez estaba aquello mucho más lozano y vivo, además de numerosas especies de aves vimos la mariposa sofía (Issoria lathonia), varios lagartos ocelados (Timon lepidus), la chupaleche (Iphiclides podalirius), la arlequín (Zerynthia rumina) y mariquitas de siete puntos (Coccinella septempunctatus).










Con respecto a las aves, ya dije arriba que fue variado el repertorio, incluyendo buitres leonados, cucos, un roquero solitario, abubillas, currucas tomilleras, aviones roqueros, verderones serranos, piquituertos e incluso un autillo reclamando en pleno día. Aquí dejo como ejemplos un águila calzada (Hieraaetus pennatus) portando una presa en sus garras, numerosas grajillas (Corvus monedula) mezcladas con las chovas y la gran sorpresa del día... porque por la tarde llegamos a avistar a Marchena, una preciosa hembra de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) que se podría decir que ya es buena amiga mía.









Al regresar seguimos viendo más de lo relatado, por variar pongo ahora como ejemplos la curruca carrasqueña (Sylvia cantillans), el escarabajo tigre (Cicindela maroccana) y el ciervo (Cervus elaphus).






Con la llegada de la noche no habían terminado nuestras correrías, porque les preparé una salida nocturna para ver algunos de los anfibios que tenemos por la sierra, sin dejar de lado insectos como el nadador de espalda (Notonecta glauca) y unos caballitos del diablo (Lestes barbarus) que precisamente habían emergido aquella noche.
Ya metidos en faena con los anfibios, vimos una larva y un metamórfico de salamandra (Salamandra salamandra morenica), tritones pigmeos (Triturus pygmaeus), ranas comunes (Pelophylax perezi), ranitas meridionales (Hyla meridionalis) y un sapo partero bético (Alytes dickhilleni).














El domingo tocaba algo más tranquilo de cara a su viaje de vuelta, por lo que empezamos por un paseo ribereño por una zona cercana al embalse del Tranco de la que tengo que hablaros con más detenimiento en una futura publicación que tengo reservada.
Oyendo los cantos de oropéndolas y ruiseñores vimos gaviotas patiamarillas (Larus michahellis), garzas reales (Ardea cinerea), la libélula Gomphus pulchellus, lagartijas colilargas (Psammodromus algirus) y un buen repertorio de orquídeas que incluyó especies tan bonitas como Serapias parviflora, Ophrys speculum, Ophrys lutea, Himantoglossum hircinum y Ophrys apifera.













Antes de que se marcharan tocaba uno de los platos fuertes del fin de semana, viendo tres de los endemismos más célebres que se pueden ver por estas tierras sureñas. Era ya buen momento para ver la floración de la Pinguicula vallisneriifolia y la Viola cazorlensis como ya visteis en una entrada anterior, y también al igual que aquella vez con la presencia de la lagartija de Valverde (Algyroides marchi), fueron unas novedades que tenían muchas ganas de ver.













Personalmente creo que se llevaron una muy buena representación de lo que se puede disfrutar por aquí, con una buena muestra de los distintos biotopos y especies muy emblemáticas de este espacio natural. Aquí en este blog también ha colgado Javi un repaso a lo visto aquel finde, echadle un ojo.

Hoy la imagen de despedida es la de Cortijos Nuevos con mucho zoom desde el Yelmo Chico, viéndose en primer término el colegio donde trabajo este curso (desde el recreo a veces vemos buitres, águilas calzadas y culebreras).






2 comentarios:

  1. Uma biodiversidade incrível neste passeio! Especialmente as belas flores de sua terra... que alegria a primavera espanhola entre aromas, cores e texturas diversas...
    Um beijo

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    1. Ahora mismo es cuando mejor está la floración por estas montañas, en otras partes de España ya está todo más seco y amarillo.
      ¡Saludos!

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