jueves, 13 de abril de 2017

Torres de Albanchez en su punto





Este curso estoy dándole duro a las zonas altas de la Sierra de Segura desde que me lancé a conocer mejor las montañas del término de Santiago-Pontones, pero no me olvido nunca de las cotas bajas que son precisamente lo primero que conocí de esta tierra segureña.

Torres de Albanchez supuso para mí la puerta de entrada a esta sierra que me dejó tan marcado, cuando hace cinco años (así como quien no quiere la cosa) me destinaron allí y empecé a prendarme de la comarca. Durante el invierno he dejado "en lista de espera" estos pinares cuajados de romeros y enebros hasta que llegara la primavera, que es cuando allí comienza lo interesante.

Volver a visitar los mismos lugares que uno repasó tantísimas veces no deja de reportar satisfacciones, como cuando una tarde me encontré por casualidad con una orquídea de la especie Orchis collina cerca de un sitio por el que habré pasado en incontables ocasiones.
No sólo esta orquídea, nueva para mí en Segura y en Jaén en general, fue lo único florecido, eso por supuesto, desde marzo está todo espléndido y numerosos insectos son atraídos por los romeros y otras plantas en flor. Como ejemplos aquí tenemos abejas (Apis melifera), avispas (Vespula germanica), el escarabajo Tropinota squalida, la chinche rombo (Syromastus rhombeus) y otra chinche que dejo en Carcoporis sp. o la mariposa manto bicolor (Lycaena phlaeas).





















Otras mariposas las trato aparte por lo contento que he quedado al poder fotografiar en condiciones con el macro a las cuatro especies diurnas más grandes que suelen volar por esa zona, dos ninfálidos y dos papiliónidos: vanesa de los cardos (Vanessa cardui), almirante rojo (Vanessa atalanta), chupaleche (Iphiclides podalirius) y macaón (Papilio machaon).

En verdad también debería incluir a la cleopatra por el tamaño, pero no se ve tan frecuentemente como estas cuatro especies y no la conseguí porque es mucho más difícil pillarla parada.







No es para menos con los vertebrados, a los que están siempre entre nosotros se han unido las aves estivales que han vuelto para criar un año más en la sierra y sus cantos son un motivo más para salir a pasear por el bosque. He grabado unos jilgueros y un breve momento en el que se oyó un cuco (pero para una futura publicación tengo mejor material de cucos, ya veréis) como ejemplos.








Las fotografías que ilustran esta publicación fueron tomadas entres tardes distintas de la última semana de marzo, exactamente los días 28, 29 y 30, y es que no pude evitar volver al mismo sitio estando aquello tan lleno de vida. No exagero, eran normales los momentos en los que estaba yo de rodillas captando una mariposa con el macro y me pasaba por encima un águila calzada, o esperando con el teleobjetivo a las rapaces y poniéndose delante los insectos en ese instante.

Os puedo enseñar una ardilla (Sciurus vulgaris), una de las primeras golondrinas dáuricas (Hirundo daurica) que veo por esta sierra, un roquero solitario (Monticola solitarius), un ratonero (Buteo buteo), un gavilán (Accipiter nisus), un buitre leonado (Gyps fulvus) y una culebrera (Circaetus gallicus). Incluso un par de águilas reales (Aquila chrysaetos) me honraron con su presencia, que detecté gracias a los graznidos de los cuervos (Corvus corax) que se lanzaron a hostigarlas.















Entre tantas rapaces no podía faltar una especie que es una de las niñas de mis ojos. Durante esa semana final de marzo vi el regreso de las águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) y una pareja hizo mis delicias durante esas tardes con sus vuelos de cortejo, picados y reclamos. Precisamente tengo una breve grabación de sus reclamos, que curiosamente no me fue fácil pese a que estas rapaces son muy cantarinas, pero ya os decía antes que tuve mucha faena con tanto movimiento de bichos.














Ir descubriendo nuevos rincones en la Sierra de Segura está siendo mi línea durante este curso, pero volver a lo ya conocido también me está dando una vida increíble, y más en la época del año en que más luce como ya veis. Pronto se irán viendo más cosas, y también oyendo, porque he ido grabando material bastante mejor y variado que lo poquito que muestro aquí.








2 comentarios:

  1. Que chulos los macros de los bichitos, las mariposas, las águilas... Hace unos días estuve detrás de una chupaleches con las colas más largas que jamás había visto y me hizo andar más de un km y no se posó la muy h.... Precioso reportaje Carlos, un abrazo norteño.

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    1. Son así de fastidiosas las chupaleches, el viernes vi tres que no se ponían a tiro ni de coña. Igual con la arlequín, que aquí en Segura aún no he podido afotarla esta primavera porque no paran quietas.
      ¡Un abrazo!

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