viernes, 3 de marzo de 2017

El nuevo aspecto de la Laguna de Navaseca




El pasado lunes, aprovechando que tenía fiesta con motivo del Día de Andalucía, quise ir a ver aves a esta laguna manchega que llevaba mucho tiempo sin visitar. En años anteriores se convirtió en todo un clásico en mis quedadas con amigos, nos resultó toda una revelación al comprobar que allí se ven todas las aves que uno esperaría encontrar en las famosas Tablas de Daimiel.

Bueno, ya que menciono las Tablas, estando al lado de ellas no pude evitar hacer una tentativa allí por si conseguía ver los bigotudos, pero no fue así. Si le sumamos que apenas se veía nada y que empezaban a llegar visitantes con su típica costumbre de andar voceando, estaba claro que tenía que ir a la laguna de Navaseca inmediatamente para poder ver aves en cantidad.
El día estuvo nublado y gris, cosa que desfavorecía mucho la observación de aves en vuelo, como aguiluchos laguneros (Circus aeroginosus), golondrinas comunes (Hirundo rustica) o milanos negros (Milvus migrans), siendo estos dos últimos un buen anticipo de la cada vez más cercana primavera.









En tiempos recientes se le han añadido infraestructuras de cara a la observación de aves, pues no en vano se está convirtiendo en todo un referente para esta actividad, y tenía curiosidad por ver si han sido unas medidas adecuadas o no.
Puede parecer una tontería, pero es que son muchos los casos con observatorios mal colocados, instalaciones destrozadas por el vandalismo o inversiones absurdas que acaban en abandono total. Por fortuna ninguno de esos casos ha sucedido en Navaseca, los observatorios están bien ubicados y se ha adecuado el acceso para poder rodear todo su perímetro con facilidad. También se han colocado paneles informativos con las especies más habituales, porque es difícil que nadie tenga interés en conservar la naturaleza sin conocerla.





Estos observatorios permiten ver bastante bien a las aves acuáticas como fochas (Fulica atra), cercetas comunes (Anas crecca), malvasías (Oxyura leucocephala), patos cuchara (Anas clypeata) o patos colorados (Netta rufina).











También han funcionado bien con los flamencos (Phoenicopterus roseus), aves muy recelosas que siempre solían estar en el lado más alejado de la laguna cuando llegabas.










Otras especies vistas fueron una avoceta (Recurvirostra avosetta), agujas colinegras (Limosa limosa), agachadizas comunes (Gallinago gallinago), ánsares comunes (Anser anser), mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita) y pájaros moscones (Remiz pendulinus) entre otros.












Los calamones (Porphyrio porphyrio) me brindaron buenos avistamientos, algo muy de agradecer porque esto no es Doñana y cuesta más verlos en condiciones.









Después de haber pasado tanto tiempo sin ir fue una salida más que satisfactoria, era algo que se echaba de menos.
Por cierto, ahora que está lloviendo en mi tierra me acuerdo de los anfibios que con seguridad morirán atropellados cuando esta noche crucen las carreteras y caminos, no está de más usar la foto que hice a esta señal para recordar prudencia al volante.





4 comentarios:

  1. Hola Carlos,

    pues exprimiste bastante bien ese día gris, con esos primeros tintes de Primavera ya a la vista. Bonitos los moscones y sus nidos, nunca los he visto. Y la señal informativa de la carretera está muy bien, ojalá hubiera más colocadas porque lo que pasa en las carreteras... es una auténtica escabechina con los anfibios.

    Salu2 Linse!

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    1. Justamente allí y en las Tablas de Daimiel es donde solamente he podido ver nidos de esos pájaros, y mira que el curso pasado los tenía al lado de casa en los arrozales durante todo el curso.
      Anoche mismamente di una vuelta y me encontré una salamandra atropellada, me dio muchísima rabia.
      ¡Saludos!

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  2. Que acartonados se quedan los nidos del moscón con las lluvias. Parece mentira que sean tan acolchados gracias a los materiales tan suaves como las inflorescencias de chopos etc...
    Buena colección.

    Saludos

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    1. Lo mismo pensé, que menuda diferencia con lo mullidos y suaves que se ven en su estado normal.
      ¡Saludos!

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