sábado, 25 de febrero de 2017

El vuelo del quebrantahuesos





Hoy es uno de esos días en los que me salto el orden cronológico de mis salidas para dar prioridad a lo que considero muy especial, ni más ni menos que unos avistamientos muy cercanos y prolongados de un quebrantahuesos (Gypaetus barbatus).

Siempre hay que mantener la esperanza. Ya creía que febrero sería el primer mes del curso sin haber visto ningún quebrantahuesos, sintiéndome también especialmente abatido al haber sido un mes sin grandes jornadas senderistas de fin de semana y con varios episodios poco agradables, pero una escapada al valle del Segura me trajo un inesperado regalo.

El día 21 por la tarde, tras varios días sin poder salir por distintos motivos, me sentí animado para ir al Puntal de las Buitreras y pasar el rato viendo a los buitres leonados y otras aves planeadoras que pudieran aparecer por allí. Nada más llegar comprobé con gran consternación que el fuerte viento era mucho peor de lo imaginado, y por ello tuve unas expectativas realmente bajas mientras veía a los buitres leonados (Gyps fulvus) pasar volando con cuentagotas y a mucha distancia, a excepción de alguno que quiso dejarse ver algo más cerca, y aparte de ellos sólo se vieron chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax).












De repente vi bajo mi atalaya una lejana silueta de cola larga que me puso en alerta total al instante.
Iba volando hacia el embalse de Anchuricas y un peñón rocoso me ocultó su visión durante un buen rato, pero esperé pacientemente hasta ver de nuevo al ave y corroborar que efectivamente era un quebrantahuesos. El animal comenzó a remontar las corrientes de aire hasta subir por encima de los fieros cortados y alcanzar la altura de los buitres leonados, y entonces fue cuando con decisión voló en mi dirección pasándome bastante cerca.





Aquí es cuando empezó el espectáculo, cicleando sobre mí a poca altura y dejándome verlo muy bien incluso sin los prismáticos. Casi todo el tiempo estuvo a contraluz, pero se tomó su tiempo dando vueltas sobre ese lugar y conseguí fotografiarlo con mejor luz, tanto que no fue complicado identificar al ave como como Estela, hembra liberada en 2013 en la Sierra de Castril (Granada).

Lucía estupenda con su cuarto plumaje, habiéndose desprendido ya de las plumas secundarias juveniles que aún conservaba en los dos avistamientos anteriores que tuve de ella. Cabe recordar que la vi también el 28 de agosto en la misma zona y el 8 de enero en los Campos de Hernán Perea, podéis pinchar aquí y aquí para recordarlo.











En varias ocasiones arremetió contra los buitres leonados, es una buena señal que estos ejemplares que se acercan a la edad adulta empiecen a mostrar territorialidad en estas sierras para su posterior asentamiento en un territorio estable. Por mi parte cruzo los dedos para que alcance la madurez sin percances y bien alejada de los odiosos cebos envenenados que aún son colocados por algunos inconscientes.






Después estuvo planeando junto a los colosales paredones del valle con una habilidad más patente que los buitres, brindando una excelente oportunidad de admirar su vista dorsal y la innegable estética de su silueta sobre los roquedos y pinares.









Por si no hubiera sido suficiente, aún tuvo tiempo de volver a remontarse para hacer otra sesión de círculos cerca de mi posición, recordándome cuando hace dos años soñaba durante mi estancia en Siles con esto mismo, con poder ver un quebrantahuesos durante mis breves salidas por las tardes.







He querido cerrar la publicación con un par de imágenes de un buitre y del quebrantahuesos frente al Puntal de la Misa, emblemática cima que seguramente volveré a visitar durante la primavera.
Pero antes de acabar del todo... esto lo he repetido ya en otras entradas del blog, pero lo diré todas las veces que haga falta. Estos animales jamás debieron dejar de volar en estas tierras, sin ellos la Sierra está incompleta.






10 comentarios:

  1. ¡Enhorabuena Carlos, menudos fotones, qué pasada! Yo las editaría un poco para eliminar el emisor, eso sí, que resta algo de estética... Has pasado de no ver ninguno a convertirte casi en un experto en esta especie.

    Saludos desde Levante

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    1. Tendré que protestar más de no ver otras especies, a ver si también me empacho luego de este modo, jajaja.
      Muchas gracias, ¡un saludote!

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  2. Totalmente de acuerdo; jamás de los jamases debieron dejar estas tierras tan emblemática rapaz. Desde el recuerdo del último quebrantahuesos de Félix en su querida serie, hasta ver estas secuencias fotográficas, entiendo por la orografía del lugar que es este el escenario idóneo del sur por el que pasear esta flamante rapaz su impresionante silueta e inquisitiva mirada.
    Enhorabuena.
    Como sonó la flauta, desde luego...

    Saludos.

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    1. Las gallardas Béticas siempre fueron un gran hábitat para ellos y ahora están incompletas sin su imponente vuelo.
      No estaría nada mal que la flauta repita estas melodías otros días, jeje.
      ¡Saludos!

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  3. Hola Carlos,

    impresionantes fotos... impresionantes. Estos encuentros estaba claro que tarde o temprano iban a llegar porque te los mereces, eres un 4x4 incombustible, subes más alto que las cabras y aguantas más el frío que el Yeti jaja (y estoy seguro de que aún quedan fotos y encuentros más alucinantes todavía, ya verás).

    Enhorabuena por ello!!!

    Salu2 Linse!

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    1. Muchísimas gracias. Ojalá sea cierto que vengan más encuentros alucinantes, porque es justamente lo que más me gusta de las salidas, pensar qué me podré encontrar ese día.
      ¡Saludos!

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  4. Enhorabuena. Es un gusto ver tus fotos y leer tus crónicas.

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    1. Muchas gracias, me alegra muchísimo leer esto.

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