viernes, 30 de septiembre de 2016

El Yelmo de Segura y Yelmo Chico






El Yelmo es sin ninguna duda uno de los picos más emblemáticos de la Sierra de Segura, sobre todo de su sector norte al poder avistarse su inmensidad pétrea desde casi cualquier punto de la sierra.
Su situación y altura provocaron que su cumbre fuera mancillada con antenas de comunicaciones (necesarias para nuestra comodona existencia moderna, no lo obvio, la clásica polémica de la naturaleza), además de tener una carretera que facilita la llegada a la cumbre a los más remolones, pero eso no impide que su ascensión a pie siga siendo una excursión impresionante.

Es por ello que elegí ir allí con mis hermanos el día 25 de agosto para su primera salida conmigo por la sierra. Al iniciar el recorrido en el nivel forestal ya fuimos encontrando animales como el gamo (Dama dama), la lagartija colilarga (Psammodromus algirus) y el reyezuelo listado (Regulus ignicapilla) junto a otros más sin fotografiar como herrerillos comunes o mitos.







Como es de esperar siempre en este tipo de excursiones, se gana enteros al llegar a cotas más altas y abiertas con amplias vistas al sobrecogedor paisaje que procedo a ir etiquetando bajo cada fotografía para facilitar las cosas, avistando mientras tanto numerosas chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax), un águila calzada (Hieraaetus pennatus), vencejos reales (Apus melba) y buitres leonados (Gyps fulvus).


Embalse del Tranco y Sierra de Las Villas






Hornos de Segura



Iznatoraf

Chiclana de Segura

Sierra Nevada en la distancia






Quienes llevéis más tiempo visitando el blog habréis comprobado que en el título he añadido "de Segura" al nombre del Yelmo, cuando lo normal es que lo mencione "a secas", pero hoy he debido hacer esa distinción para poder presentaros una extensión de esta gran montaña que, a modo de satélite del gran Yelmo, parece lucir menos pero no es así para nada.

El Yelmo Chico merece sobradamente una visita, por su destacada situación en la Garganta de Hornos y su "arquitectura" rocosa con curiosas formaciones e incluso fósiles como el de este Ammonites que inesperadamente vi entre pedazos de roca caliza.









En fauna no se queda corto, he podido ver allí escorpiones (Buthus occitanus), herrerillos capuchinos (Parus cristatus), buitres leonados (Gyps fulvus), un aguilucho lagunero (Circus aeroginosus) en migración y vencejos reales, sin olvidar las especies sin fotografiar entre las que destacan la mariposa macaón y el halcón peregrino.




Coleóptero sin identificar









Algo que me alegró mucho fue ver que existen puntos de agua adecuados para la reproducción de un anfibio con serios problemas de supervivencia como lo es el sapo partero bético (Alytes dickhilleni). En primer lugar esta restaurada fuente para el ganado con rampas de acceso y salida, pero mejor aún fue ver un tornajo (abrevadero tradicional construido con troncos) donde había larvas de esta especie en avanzado estado de desarrollo.
La sustitución de estos antiguos abrevaderos por otros más modernos de obra o metal está dejando a muchos anfibios sin lugares donde pasar su fase larvaria, y es esperanzador ver que aún queden sitios donde puedan continuar procreando.






Arácnido sin identificar







La verdad es que aún no he hecho el recorrido completo por el Yelmo Chico (existe una ruta circular), pero ya habrá tiempo, sobre todo sabiendo que la vuelta a casa desde allí regala atardeceres magníficos y la posibilidad de encuentros con fauna nocturna como este macho de mantis (Mantis religiosa).











martes, 27 de septiembre de 2016

Septiembre en el valle del río Hornos





Esta fotografía inicial de escasa calidad está tomada a mucha distancia con el teleobjetivo de 500mm, pero me pareció muy adecuada para enmarcar mi nueva área de campeo por la Sierra de Segura.

Si hace dos años me movía por las sierras de Siles con sus espesos bosques y sus fabulosos calares (que no he dejado de visitar en esta nueva temporada al igual que con las cotas más bajas y antrópicas de Torres de Albanchez), actualmente mis correrías tienen ese escenario del valle del río Hornos en el que vemos Cortijos Nuevos a la derecha (donde resido ahora) y Hornos de Segura a la izquierda con la majestuosa enormidad de Las Banderillas al fondo.

Aquí no son nada raros los encuentros con mamíferos como la ardilla (Sciurus vulgaris) y la cabra montés (Capra pyrenaica), o con aves rapaces como el buitre leonado (Gyps fulvus) y la culebrera (Circaetus gallicus).
Esta culebrera (un ejemplar nacido este año) tiene la particularidad de haber sido avistada no sólo desde el pueblo, sino desde mi propio piso al asomarme una tarde por el balcón de mi salón.









Muy cerca de mi actual residencia he podido disfrutar de odonatos propios de aguas limpias en el río Hornos, me gustó tener tan cerca de casa especies como Calopteryx haemorrhoidalis y Boyeria irene.
También andan por allí la garza real o el ruiseñor bastardo, y restos de fechorías que indican la presencia del gavilán (o del azor, también es posible).



Hembra

Macho





Cuando cae la noche sobre la sierra, al asomar la luna tras el imponente castillo de Segura de la Sierra, llega la hora del autillo (Otus scops). Algunas culebras de escalera (Rhinechis scalaris) encuentran por desgracia la muerte en el asfalto, pero otros cazadores nocturnos como la mantis mediterránea (Iris oratoria) y la mantis religiosa (Mantis religiosa) tienen la suerte de topar con conductores más cuidadosos como yo.
Con respecto a las mantis, es interesante que sepáis que cada fotografía corresponde a un ejemplar distinto.












El día 13 tuvimos la primera jornada lluviosa tras el sequísimo estío, que no ha sido suficiente para calmar la sed del campo pero se ve que al menos le bastó a los anfibios para salir a dar un paseo nocturno. Además de un ejemplar de sapo común (Bufo spinosus) y otro de sapo corredor (Bufo calamita), tuve la gran satisfacción de encontrar cerca de una pedanía de Segura de la Sierra al sapo partero bético (Alytes dickhilleni), especie de la que al fin veía un ejemplar que no fuese una larva.

Tenía realmente ganas de ver a este valioso endemismo que únicamente vive en estas serranías de Jaén (también en Sierra Sur y Sierra Mágina aparte de este macizo), Granada, Málaga, Almería, Murcia y Albacete.










Las lluvias y la bajada de temperatura también ha acabado por dar el pistoletazo de salida al celo del ciervo común (Cervus elaphus), oyéndose bramar a los machos en distintos enclaves que he ido visitando. Pero de esto ya hablaremos en otra entrada, lo merece.