lunes, 3 de octubre de 2016

Un sábado realmente agreste





El día 17 de septiembre volví a subir desde el nacimiento del río Segura y la Cañada de la Cruz hasta el mirador de Juan León, en vista de lo mucho que me gustó aquello en mi primera visita, aunque esta vez con intención de patear más aquel quebradísimo rincón.

Llegando al nacimiento del Segura ya tuve los primeros encuentros con la fauna local, como por ejemplo varias ardillas (Sciurus vulgaris) distintas y unas urracas (Pica pica) comiendo el cadáver de un ciervo.










Durante la parte más forestal del recorrido me acompañaron habitantes típicos del bosque como piquituertos (Loxia curvirostra), trepadores azules (Sitta europaea) o águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) al mismo tiempo que podía admirar buenos ejemplares de pino laricio (Pinus nigra).
También muchos otros pájaros sin fotografiar como carboneros garrapinos, reyezuelos listados, papamoscas grises, escribanos montesinos o mitos, resaltando la gran importancia de conocer sus reclamos porque mentiría estrepitosamente quien diga que el oído no es necesario a la hora de identificar especies en un bosque.








Las vistas, como en la ocasión anterior, se tornaron espectaculares al abrirse sobre los cortados rocosos donde el graznido de cuervos (Corvus corax) y chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) ponía la banda sonora junto al viento y los buitres leonados (Gyps fulvus) mostraban sus enormes siluetas. Junto los buitres tomó altura un gavilán (Accipiter nisus) que desde luego se veía muy empequeñido a su lado, y también se dejaron ver un cernícalo y un águila calzada.












Peña Amusgo

Torres de Albanchez al fondo





Una curruca tomillera (Sylvia conscipillata) me dio la oportunidad de poder fotografiar la especie por primera vez en esta sierra, al igual que ocurrió con una muflona (Ovis musimon) con su cría, porque de hecho no había visto nunca muflones por el Parque Natural hasta ahora. También vi un par de ciervos casi al mismo tiempo que los muflones, pero se marcharon corriendo hacia el bosque de inmediato sin darme la más mínima oportunidad fotográfica, cosa que no ocurrió con un joven macho de cabra montés (Capra pyrenaica) al que sorprendí tumbado al sol.









Como decía más arriba, no me conformé en esta ocasión con acabar mi recorrido donde la vez anterior, y estuve avanzando más por el agreste terreno de roquedos y precipicios hasta llegar a divisar cerca los Campos de Hernán Perea, la mayor altiplanicie de nuestra geografía con más de cinco mil hectáreas. Voy avisando de que más adelante habrá por aquí una publicación específica sobre este mítico paraje...
Con respecto a los animales, por supuesto que se seguían viendo chovas y buitres, y encontré un hermoso ejemplar de araña lobo (Lycosa hispanica).



La Sagra (Granada)

Sierra Nevada (Granada)

Banderillas

Campos de Hernán Perea






A la vuelta hice una parada bien calculada para buscar lagartijas de Valverde (Algyroides marchi), que se hicieron de rogar hasta que al fin pude ver y fotografiar varios ejemplares distintos.
Se ve muy bien lo que las distingue de otras lagartijas en un primer vistazo, el contraste entre las partes superiores más claras que sus oscuros flancos, y más de cerca se aprecian las grandes escamas (hexagonales) del dorso.








Lo visto durante el regreso no tiene nada distinto que no viera en la ida, excepto la curiosidad de los buitres yendo a posarse en los pinos y, sobre todo, un águila calzada portando lo que parece el ala de otra ave, sin olvidarme de la emblemática Piedra Horadada y una torta de manteca con chocolate, ambas en Pontones.











2 comentarios:

  1. Cuánto bicho en tan poco espacio!

    La curruca me parece tomillera (fíjate en la proyección primaria corta).

    Miguel.

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    1. Pues lo dicho cuando te respondí por el móvil, muchas gracias por avisarme de una especie que hasta ahora no había visto por mi tierra.

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