domingo, 9 de octubre de 2016

Magníficas rutas desde la aldea de Poyotello





Poyotello es una pequeña aldea (19 habitantes) perteneciente a Santiago-Pontones que me está brindando muy grandes satisfacciones, considero todo un hallazgo haber empezado a curiosear su entorno porque siempre me marcho de allí bien provisto de buenas y variadas observaciones de fauna.

Su situación en el Calar de Gila y al lado del cañón del Segura brinda oportunidades muy buenas, como por ejemplo cuando yo mismo pude ir viendo distintas especies al ir llegando, tales como ciervos (Cervus elaphus), buitres leonados (Gyps fulvus), águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) y chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax). Las últimas imágenes de las chovas aparecen muy nubladas porque en realidad fueron tomadas a la vuelta, pero no podía dejar de enseñar las grandes congregaciones que montan.















En una entrada anterior (click aquí) presenté su enclave más popular, la Cueva del Agua, pero hay más. Justamente siguiendo aquel itinerario podemos desviarnos un poco hasta ver el Charco del Humo, bonita cascada del río Segura que recibe su nombre por el vapor que se desprende al golpear tan impetuosamente las aguas.
En un lugar bastante visitado durante los fines de semana, pero yo al estar en una tranquila tarde entre semana pude disfrutar en silencio de la compañía de las cabras montesas (Capra pyrenaica) y la presencia más discreta del sapo común (Bufo bufo) y un grillo de matorral de especie sin identificar.












Tanto a la ida como a la vuelta podemos avistar distintas especies de aves que habitan entre los matorrales (sobre todo escaramujos y majuelos) y afloramientos rocosos, en mi caso un juvenil de alcaudón común (Lanius senator), escribanos soteños (Emberiza cirlus) y collalbas grises (Oenanthe oenanthe).










Otra buena idea es subir a Piedra Dionisia, que con sus 1.691 metros es una magnífica atalaya en el Calar de Gila para gozar de lo lindo con las panorámicas que más adelante describiré.
El día que decidí hacerlo tardé más de lo planeado en llegar, pues poco antes de pasar por Pontones encontré un gran tumulto de cuervos (Corvus corax) y buitres leonados (Gyps fulvus), que llegaban incluso a pasar volando muy bajos sobre la carretera.












Hice una parada en la entrada de una nave y... ¡sorpresa! Apareció en la distancia una silueta diferente, de cola larga, perteneciente a este joven quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) que desapareció de la misma forma que llegó.







A los buitres, en cambio, sí los pude seguir viendo al encontrar a muchos de ellos posados por los campos, ya saciados y apartados como pude comprobar al ver a otros más en torno a un jabalí muerto que obviamente era la causa de tal concentración de necrófagos.
La ocasión me sirvió, además, para ver unas cuantas collalbas rubias (Oenanthe hispanica), especie que hasta el momento no había fotografiado en esta sierra.











Retomemos el hilo conductor de la subida a Piedra Dionisia, con impresionantes vistas a los valles de los ríos Madera y Segura, los calares del Pino, del Cobo y de la Pililla, formidables montañas como El Yelmo y Almorchón, el embalse de Anchuricas, etc...

No hay una senda marcada y puede ser algo incómodo cuando toca pisar los lapiaces de este acusado relieve kárstico, pero mereció sobradamente la pena para estar en lo alto de tan espectaculares cortados bajo el vuelo de rapaces como la culebrera (Circaetus gallicus), el águila calzada, una joven águila real (Aquila chrysaetos) y numerosos buitres leonados... aunque con los buitres hay que decir que gran parte del tiempo eran ellos los que estaban bajo mi posición, viéndolos ascender las térmicas o entrar a los cantiles donde reposan.




Calar del Pino


El Yelmo


Almorchón


Calar del Cobo y Puntal de la Misa





Calar de la Pililla


Yo escogí Poyotello como referente para hacer dos salidas por separado (días 15 y 18 de septiembre, sin poder contar con jornadas enteras), pero es interesante saber que existe la posibilidad de hacer una única excursión bien potente que abarca ambos enclaves, si partimos desde Huelga Utrera tal como muestra este ejemplo que he encontrado por la red:


También es digno de tener en cuenta que una excursión por el cercano cañón del Segura será una maravilla con el cromatismo otoñal al ser una zona tan caducifolia. Todo se andará.





2 comentarios:

  1. Buahhh menuda variedad, eres un crack. Pronto nos veremos y me enseñaras a mi esas sierras. Un abraso de linse

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    1. Y espero que estas cosas sinegéticas te gusten todavía más cuando las veas personalmente.
      ¡Un abrazo de linse!

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