lunes, 11 de julio de 2016

De rapaces y carracas por Extremadura





El día 26 de junio tocó una buena continuación de aquella salida por Gredos que publiqué hace poco, escogiendo esta vez mi amigo Ismael ir por buenas zonas para el avistamiento de aves rapaces.

Primero fuimos a los Canchos de Ramiro, donde justo tuvimos la suerte de que una especialidad del sitio, la cigüeña negra (Ciconia nigra), se dejara ver junto a numerosos buitres leonados (Gyps fulvus), además de ir viendo por el camino otras planeadoras como milanos negros y un alimoche.












Saliendo de allí y yendo hacia nuestro próximo destino tuvimos un encuentro cercano con una joven culebrera (Circaetus gallicus) de 2º ac y vimos un alimoche (Neophron percnopterus) en tercer plumaje, permitiéndonos este último descubrir que bajo él había posados más carroñeros entre los que estaba el magnífico ejemplar de buitre negro (Aegypius monachus) que logré fotografiar aún en el suelo.









El entorno de Acehúche, además de contar con poblaciones de la bonita collalba rubia (Oenanthe hispanica), destaca por la nutrida presencia de aves necrófagas que se ven irremediablemente atraídas por la abundante cabaña ganadera y los despojos de las granjas.

Justamente ese día nos sonrió la fortuna al haber una cantidad ingente de buitres leonados, alimoches, buitres negros y milanos negros en plena carroñada, celebrando todo un festín pantagruélico con incontables alas sobre los muy agostados campos extremeños. Cuando algunos pasaban volando bajo era sublime, algo que conoce bien ya todo aquel que haya presenciado el vuelo cercano de estos colosos del aire.






Aquí hay un alimoche adulto y un juvenil















Después de una buena comilona en Grimaldo a base de cerdo ibérico y antes de mi partida hacia Los Palacios, hicimos una visita a los Llanos de Cáceres para ver sus famosas carracas (Coracias garrulus).

Un nuevo ejemplar juvenil de culebrera dio la bienvenida a la zona donde muy acertadamente se colocaron cajas nido en los postes de madera, con eficacia probada al haber numerosas parejas de carraca (al llegar a los 10 ejemplares directamente dejé de contar) anidando junto a mochuelos (Athene noctua), cernícalos primillas y grajillas.
Después de haber estado allí no me extraña que estas carracas sean tan populares entre los observadores extremeños, con lo bien que se dejan ver desde el coche (las de mi tierra salen volando de primeras), pudiendo así disfrutar como nunca de su atractivísimo colorido. Pero lo mejor de todo es ver los frutos de los esfuerzos invertidos en conservación al colocarles nidales en esos campos donde necesitan de buenos lugares de nidificación, muy buen sabor de boca antes de despedirme y volver a Andalucía.



Castillo de Portezuelo















4 comentarios:

  1. Estupenda serie de imágenes.. Que bonitas las Carracas..

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    1. Desde luego que son bonitas como ellas solas.
      ¡Saludos!

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  2. Hola Carlos,

    impresionante entrada cargadita de buitres negros, como a mí me gusta jeje. También me alegra ver que las cajas-nido funcionan y tienen buena aceptación.

    Salu2 Linse!!!

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    1. Eso es lo mejor de todo, ver que los nidales den esos resultados tan buenos entre tantas noticias nefastas como solemos ver.
      ¡Saludos!

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