sábado, 23 de julio de 2016

De estérnidos por Bonanza





Las Salinas de Bonanza (Sanlúcar de Barrameda) han sido para mí una de las revelaciones de este curso pasado, siendo exitosas (para mi gusto personal) todas y cada una de las visitas que he hecho.
Ciertamente es de entrada un ambiente distinto al de los arrozales de Los Palacios y Vfca. que brinda especies distintas entre aquellas más ligadas a la cercanía del mar.

Así, por ejemplo, junto a especies frecuentes de las marismas sevillanas como la aguja colinegra (Limosa limosa), la avoceta (Recurvirostra avosetta) y el flamenco (Phoenicopterus roseus) puedo observar la gaviota picofina (Larus genei), especie poco común en nuestra geografía y muy localizada como reproductora en puntos de Cataluña, Valencia y Andalucía.
















En Los Palacios puedo ver a veces algún charrancito (Sternula albifrons) pescando en los canales, pero en estas salinas gaditanas se ven en gran cantidad y son para mí uno de sus atractivos. El sábado 9 de este mes estuve con mi hermano allí y pude disfrutar una barbaridad con el espectáculo de decenas de ellos pescando a pocos metros de nosotros, y sin marcharse a patrullar a otros lugares como ellos suelen hacer, se ve que allí tenían pesca para rato y no paraban de cernirse y lanzar picados.
Con la cantidad de fotos que he colgado puede que parezca que fue fácil pillarlos, pero la verdad es que los malditos cuestan mucho. ¡Sarna con gusto no pica!




















De pronto me llamó la atención la figura de otra ave claramente mayor que ellos, que resultó ser un charrán común (Sterna hirundo) junto a otro congénere más, dándome una bonita sorpresa porque no contaba con ellos y me trajeron entrañables recuerdos de cuando los solía observar en la Bahía de Santander durante mis veraneos cantábricos.
Me llamó la atención que gritaran con un sonido que nunca antes les había oído (y os aseguro que en Cantabria los he oído chillar muchísimo), no sé si tal vez era por los charrancitos para imponerse o porque se sabe que esos pequeñajos les dan caña.















La familia de los estérnidos quedó representada también con las pagazas de las dos especies que tenemos: la piconegra (Gelochelidon nilotica) y la piquirroja (Hydroprogne caspia).
Ya sabéis que esta última es la especie de charrán de mayor tamaño que tenemos, por lo que en este lugar podemos disfrutar del gigantón de la familia junto al más pequeñín (el charrancito).









Como en la anterior entrada, esta fue mi última visita a la zona, y no sé si tal vez la última en mucho tiempo, ya que la tengo mucho más lejos de mi tierra que Los Palacios, aunque nunca se sabe.
Lo que sí queda claro es que ya figura entre mis lugares preferidos, y fue un placer ver que también le gustara a los amigos que traje (Ismael, Ramón y Silvia) durante el curso.







2 comentarios:

  1. Tu estes donde estes siempre nos traeras aventuras emosionantes. Un abraso de linse

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas grasias, me alegra que gusten todos los sitios que visito.
      ¡Un abraso de linse!

      Eliminar