viernes, 17 de junio de 2016

Sierra Morena a las puertas del verano


Ribera de alisos en un arroyo serrano


Ahora mismo escribo desde mi pueblo, Bailén, y me ha parecido oportuno colgar la crónica de la vez anterior que también estuve por mi tierra.
Fue el día 28 de mayo, cuando mi mejor amigo y yo quedamos para dar una vuelta por la mañana por el P.N. Despeñaperros, cuyo tremendo potencial debéis conocer después de llevar todos estos años saliendo por el blog.

Empezamos la salida viendo un par de abejeros (Pernis apivorus) en paso migratorio, para después empezar a disfrutar de esa delicia visual que son los enormes buitres leonados (Gyps fulvus) remontando las corrientes térmicas.









En el cortado rocoso se veían algunas dedaleras (Digitalis mariana) y el roquero solitario (Monticola solitarius) asomaba tímidamente entre sesiones de aflautado canto, mientras los vencejos reales entraban a cebar a los nidos y aparecía una de las sorpresas del día en forma de tres cigüeñas negras (Ciconia nigra) volando juntas.









Otros protagonistas alados fueron dos halcones peregrinos (Falco peregrinus), uno de ellos con muchas ganas de bronca (como siempre) y arremetiendo contra los pobres buitres leonados, incluso chillándoles durante el breve rato que estuvo posado antes de seguir dando caña. Lástima que un pino y los peñascos no me dejaran fotografiar en condiciones esos momentos en que se lanzó contra los colosos del aire... pero más lástima y rabia me dio no ver un adulto de víbora hocicuda que se escondió prestamente ante el paso de mi amigo.









Decidimos dejar las alturas y dar una larga vuelta por esos característicos arroyos encajonados que conforman la faceta más abrupta del conjunto de Sierra Morena.

El calor de esas fechas propició que ya vuelen los neurópteros de la especie Libelloides baeticus y numerosas especies de odonatos como Libellula depressa, Calopteryx virgo, Pyrrhosoma nymphula y Onychogomphus uncatus. También vimos culebras viperinas, un galápago leproso y un inesperado azor juvenil.












Ah, y no me he olvidado de un clásico de las noches caplurosas en Bailén con los chotacabras cuellirrojos (Caprimulgus ruficollis), además de otras cosillas como conejos, liebres y mochuelos.






Para el día siguiente fui a una jornada sobre odonatos organizada por el centro de visitantes de la Sierra de Andújar, una de las muchas buenas iniciativas que tiene el parque natural desde que el susodicho centro está en manos de Iberus Medio Ambiente.
Allí, junto al río Jándula, vimos en la salida práctica especies como Sympetrum striolatum, Onychogomphus forcipatus, Ischnura graellsiiOrthetrum crysostigma y Orthetrum cancellatum entre otras, además de lepidópteros como la mariposas de los muros (Pararge aegeria), complementando así de manera más que satisfactoria el bicherío del día anterior.

Estamos ya muy cerquita del verano, un momento del año muy caracterizado por hacer de "selección natural" entre quienes gustamos de salir a observar la naturaleza, apartando el calor a los blandengues y dejando a quienes sabemos mantener entusiasmo y pasión durante todo el año. 
¡Aún tengo pendientes cosas muy interesantes para enseñar!






















4 comentarios:

  1. Menudos fotones de odonatos que te gastas, una pasada. Curiosa la forcipatus teneral, nunca las he visto tan claritas. Yo también me cuento entre los que salimos al campo en verano, aguantando calor, tábanos y lo que nos echen, que la afición nunca decae!

    ¡Saludos!

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    1. Te lo agradezco muy sinceramente porque cuesta muuuuucha paciencia sacarlos así. Yo tampoco había visto un teneral de esa especie, hasta que me acerqué no supe lo que era.
      ¡A dar el callo bajo el calor veraniego!

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  2. Ese chotacabras bien pillado, enhorabuena Carlos. La sierra espectacular a las puertas del verano, como en todas las épocas del año. Un fuerte abrazo desde Cantabria.

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    1. Fue el único que aguantó posado de los 7 ejemplares que vi durante la noche, ya empezaba a mosquearme hasta que me encontré con el de las fotos y me desquité de lo lindo.
      ¡Un abrazo!

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