miércoles, 1 de junio de 2016

Nuevas generaciones en el Brazo del Este





Las aves del Brazo del Este andan enredadas en sus ocupaciones reproductoras, cada especie a su ritmo. Así es como las canasteras (Glareola pratincola) ocupan los campos baldíos y se las ve posadas siempre allí, pronto veremos a los pollos, mientras tanto se muestran muy territoriales y hostigan a depredadores como el aguilucho cenizo (Circus pygargus) para "invitarlos" a irse.
Y, tal como dije en una entrada anterior, se les han unido los chorlitejos patinegros (Charadrius alexandrinus) convirtiendo en mixta su colonia de cría.



















También los fumareles cariblancos (Chlidonias hybrida) andan en plena labor, se los ve muy picajosos con sus congéneres y defienden su parcela con mucho encono. Los fumareles comunes (Chlidonias niger), en cambio, se dejan ver mucho menos y no aportan muchas pistas que digamos, porque no tienen precisamente mucho de "comunes" como dice su nombre.

















Las garzas imperiales (Ardea purpurea) ocupan posiciones y se ve a algunos adultos llevar ramitas. Se escuchan unos soniditos raros entre las eneas que ayer mismo un amigo me dijo que muy probablemente son emitidos por las crías.











Con otras ardeidas está más difícil de controlar la cosa, dadas las discretas costumbres de garcillas cangrejeras (Ardeola ralloides) y martinetes (Nycticorax nycticorax).
Pudiera parecer que aún peor sería con los avetorillos (Ixobrychus minutus) por pequeños y esquivos, pero el caso es que los machos adultos delatan mucho sus zonas de cría al reclamar y volar en sus territorios, indicándome amablemente la presencia de parejas en distintos puntos del paraje. De ellos hablaré en una próxima entrada, puesto que les he dedicado bastante tiempo en estas últimas semanas para ir aprendiendo más de ellos.












Con especies como la focha común (Fulica atra) y el azulón (Anas platyrhynchos) la cosa es mucho más obvia y las hembras ya nadan con sus polluelos.









Para acabar, un dato curioso. El día 19 de mayo me encontré nuevamente con el joven alimoche (Neophron percnopterus) que al final resulta que se está tirando una larga temporada en el paraje, se ve que tiene sustento de sobra en la granja que frecuenta.







2 comentarios:

  1. Precioso el avetorillo. Le tengo unas ganas...
    Saludos

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    1. Son tan complicados los malditos... aunque alguna vez dan la sorpresa.
      ¡Saludos!

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