martes, 7 de junio de 2016

El avetorillo, visto y no visto




El avetorillo (Ixobrychus minutus) es uno de los habitantes más discretos del Brazo del Este. Su pequeño tamaño (siendo menor que una gallineta es la menor de nuestras garzas) y sus escondidizas costumbres hacen que su observación sea más complicada que con otras especies típicas de este paraje de arrozales y vegetación lacustre.

Lo más normal es ver a los machos cuando emprenden el vuelo, muy reconocibles al momento con esas manchas de color claro tan conspicuas.







Ya conocía desde hace dos años un punto en el que se podía llegar a ver una pareja, y durante este curso he ido con paciencia comprobando distintas parejas en el mismo lugar y en otro más. Lo que más los delata es cuando el macho reclama con una especie de gruñidos sofocados, y entonces uno puede localizarlos aferrados a las eneas, incluso verlos reclamar en esa pose típica con la cabeza baja y la garganta hinchada. También resulta habitual ver a los machos adultos expulsar a los juveniles para que no se pasen de listos.
Todos los ejemplares de estas fotos cutres son machos, pero ya aparecerán hembras en otra entrada futura.






Ejemplar juvenil


Macho reclamando






Afortunadamente, no es lo habitual en la mayoría de vecinos alados del paraje, que en general se dejan ver de maravilla. Para muestra un botón con este popurrí de garzas imperiales (Ardea purpurea), fumareles cariblancos (Chlidonias hybrida), garcillas bueyeras (Bubulcus ibis), moritos (Plegadis falcinellus), flamencos (Phoenicopterus roseus), pagazas piconegras (Gelochelidon nilotica), calamones (Porphyrio porphyrio), patos colorados (Netta rufina) y espátulas (Platalea leucorodia).
¿No da gusto salir así a observar aves? Aunque actualmente hay mucho follón de vehículos agrícolas con la preparación de los campos para cultivar el arroz, ya os iré contando.

































2 comentarios:

  1. Visto y fotografiado, muy chulas las fotos Carlos. Un abrazo desde el Mar Cantábrico.

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    1. A duras penas porque lo ponen difícil, pero al menos fotografiado, jajaja.
      ¡Un abrazo!

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