jueves, 5 de mayo de 2016

Curso de reptiles y anfibios de Andalucía (P.N. Los Alcornocales), 3ª parte





Y aquí está ya la última entrega de esta trilogía del curso herpetológico al que asistí en Los Alcornocales, Cádiz.
Tras la parte teórica vino ya la práctica, aunque ya habéis visto que en verdad no faltó en ningún momento el bicheo, pero el día 17 estuvo plenamente volcado a ello con una salida de campo por el entorno del albergue del Picacho.

Las ranitas meridionales (Hyla meridionalis) aún seguían croando intensamente, se ve que seguían de "after" tras su juerga nocturna, encontrando algunas encaramadas a las ramas de la vegetación cercana.

Una especie que nos había faltado previamente fue el eslizón ibérico (Chalcides bedriagai), que encantó a los asistentes. También vimos a su pariente el eslizón tridáctilo, aunque no tengo fotos para mostrarlo. Otro hallazgo que nos encantó fue el de un ejemplar de buena talla de culebra viperina (Natrix maura) de un muy llamativo color rojizo, ¡preciosa!











No faltaron los atractivos sapillos pintojos (Discoglossus galganoi), entre ellos un juvenil con el llamativo dibujo de tres líneas que aún no había visto personalmente. Todos fueron encontrados por Juanpe, el "Discoglossus Man".







Y Antonio lo volvió a hacer... al igual que la noche anterior, encontró un maravilloso ejemplar adulto de salamandra penibética (Salamandra longisrostris), del que en esta ocasión sí pudo disfrutar el resto de asistentes. Fue sin duda la estrella de la jornada junto con la culebra viperina roja.






Hubo muchas más observaciones, por supuesto. Lagartijas colilargas y andaluzas, ranas comunes, tritones pigmeos en fase terrestre, culebrillas ciegas, el mismo sapo corredor que vimos por la noche, etc... ah, y un simpático detalle mamífero al encontrar un ratón de campo refugiado junto a un tritón.

Con tan intensiva búsqueda fue inevitable ir encontrando también numerosos artrópodos, algunos tan interesantes como la mariposa arlequín (Zerynthia rumina), la mantis palo (Empusa pennata), la Apteromantis aptera y el escorpión (Buthus occitanus).








Y sin olvidarme de las orquídeas, como Orchis champagneuxii o Serapias parviflora, pero muy especialmente la Serapias cordigera (nueva para mí) con ese gran tamaño que no me esperaba.







No dejé de fijarme en las aves, por supuesto, completando así las observaciones de fauna con carboneros comunes y garrapinos, herrerillos comunes, chochines, ruiseñores, agateadores, reyezuelos listados, petirrojos, buitres leonados, un cernícalo, una pareja de águilas calzadas con el celo muy cantarín, etc...
A destacar el avistamiento de algunos compañeros de un grupete de cigüeñas negras en migración. Yo dejo como ejemplo esta culebrera (Circaetus gallicus), que seguramente tuvo más suerte que nosotros encontrando algún ofidio de respetable tamaño.

Todo esto que cuento en un entorno tan fabuloso como lo es este parque natural del que ya os fui hablando en otras entradas del pasado invierno, caminando por esos mágicos bosques de alcornoque con no menos estupendos quejigos, llegando espléndida la primavera con una floración que no desmejoró para nada en la oscuridad del día nublado que tuvimos. Es increíble pensar que el resto de nuestros montes mediterráneos fueron hace tiempo así, estoy realmente encantado de haber tenido la oportunidad de ir conociendo las sierras gaditanas en mis salidas por Los Alcornocales y Grazalema.

Sólo me queda agradecer a O-Live Medioambiente su iniciativa celebrando este curso, a Raulophis por ser tan excelente conductor del evento, y a todos con los que pasé buenos momentos bicheros (¡ese comando granadino!). Seguramente vuelva a coincidir con muchos de vosotros.










4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. La verdad es que el mes pasado me he apuntado a todo lo que he podido, muchas cosas sinegéticas.
      ¡Un abrazo de linse!

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  2. Respuestas
    1. No puedo dejar de hacer salidas al campo, está ahora en su punto y las jornadas son fabulosas.
      ¡Saludos!

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