sábado, 14 de mayo de 2016

Cuestión de discreción





Continuemos un poco con el pajareo en el Brazo del Este... Ya conocéis por estas entradas que suelo publicar el tremendísimo repertorio de aves que por allí medran, y la abundancia de ciertas especies en concreto, pero obviamente no todo es tan sencillo como parece viendo el blog, hay aves que cuestan mucho más que otras.

Los flamencos (Phoenicopterus roseus) serían el típico ejemplo de especie fácil de ver, sobre todo ahora que llevan unos meses de abundante presencia continua (hace dos años no los veía tanto por el paraje). Y no hablemos de lo satisfactorio que es cuando se dejan ver más cerca de lo habitual.











Por sus llamativos diseños y sus sonoros reclamos no pasan desapercibidas las canasteras (Glareola pratincola) ni las avocetas (Recurvirostra avosetta).






Siempre llaman la atención los nutridos bandos de fumareles cariblancos (Chlidonias hybrida), que este año se ven engrosados por una presencia de pagazas piconegras (Gelochelidon nilotica) mayor que la de hace dos años (por entonces sólo las vi contadísimas veces en el Brazo).







En una entrada reciente ya comenté que el día 26 de abril tuvimos una llegada masiva de correlimos zarapitines (Calidris ferruginea), acompañados por otra buena remesa de chorlitejos grandes y, en menor medida, correlimos comunes y andarríos bastardos.


Aquí con dos andarríos bastardos (Tringa glareola)




Tampoco es nada difícil ver a las espátulas (Platalea leucorodia), sobre todo con esos conspicuos bandos que tachonan de blanco las orillas de los meandros.








Con las garzas imperiales (Ardea purpurea) y las garcillas cangrejeras (Ardeola ralloides) ya entramos en la liga de las aves que, por el contrario, no nos lo ponen fácil. Siempre cautas, sigilosas y esquivas. En el caso de la garza imperial cuesta menos trabajo encontrar alguna entre la vegetación, dado su mayor tamaño y la ventaja de que ya las tengo muy fichadas en el paraje, pero las cangrejeras siguen siendo siempre unas expertas ninjas que no se ven a diario y aparecen repentinamente, bien se podría cambiar el popular refrán de la liebre por "donde menos lo esperas, salta la garcilla garcilla cangrejera".








El pato colorado (Netta rufina) y el calamón (Porphyrio porphyrio) tienen en común unos llamativos plumajes rematados por el rojo intenso de sus picos, y también el moverse con prudencia entre la vegetación palustre.
Pero son desde luego aves muy visibles si los comparamos con el verdadero fantasma que aparece a continuación, el rascón (Rallus aquaticus). Éste sí que se vende caro, el maldito bastardo podrido, se oyen sus reclamos tipo cochinillo mucho más que verse, pero aquí los tengo por fin fotografiados en el paraje, cuando el día 22 pude trincar a este par de individuos.
De hecho, es la primera vez que los fotografío en el Brazo del Este, y llevaba sin poder hacerlo en general durante más de dos años, ahí es nada.






Con un archibebe oscuro



Después de estos reyes de la discreción, acabo con dos amiguetes que si se ven poco no es por discretos ni esquivos, sino por ser los únicos de su especie que se pueden ver ahora mismo por aquí. Son el joven alimoche (Neophron percnopterus) que volvió a verse por la granja de ocasiones anteriores, y la también joven cigüeña negra (Ciconia nigra) que pareció quedarse atrás cuando sus compañeras migraron al norte. Ambos fueron vistos en curiosa coincidencia el día 28 de abril.

Con este buen repaso a la marisma os dejo hasta la siguiente entrada serrana, no en vano he hecho excursiones en estas últimas semanas a Grazalema, Sierra Morena jiennense y... mi querida Sierra de Segura, ahí lo dejo caer.








4 comentarios:

  1. Carlos, están todas de lujo.
    Calamones, imperiales, flamencos...
    Enhorabuena.
    Saludos.

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    1. Muchas gracias, y es que todos ellos son modelos de categoría.
      ¡Saludos!

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  2. Menudo serial, vaya fotacas, la canastera en vuelo me ha quitado el hipo, jejeje. Un fuerte abrazo desde el Norte.

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    1. No son fáciles en vuelo, pero merecen la pena con esos colores tan chulos que tienen por debajo. Alguna tenía que salir medio bien con el montón de ejemplares que hay, jaja.
      ¡Un abrazo!

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