domingo, 6 de marzo de 2016

Una cornucopia de aves zancudas





Si en una entrada anterior vimos que el Brazo del Este se ha visto estas semanas desbordado de flamencos (Phoenicopterus roseus), ahora toca ver qué más aves zancudas se ven ahora en abundancia, porque estos flamencos no han venido solos.

Los flamencos, ya que los menciono, siguen aún por aquí, en lugares del paraje donde antes no los había visto nunca. Gracias a ellos pude darme cuenta de que también pululaban por allí algunos patos colorados (Netta rufina), este lugar no me es muy propicio para observar anátidas y cualquier detalle así me es muy agradable. ¿Los veis en las fotos de abajo?






A las espátulas (Platalea leucorodia) que residen todo el año en las marismas del Guadalquivir se han unido los bandos de ejemplares migradores que paran por aquí para echar un merecido descansito, haciendo que sea una de las épocas en que mejor se disfrutan sus grandes concentraciones. Id preparándoos los del norte, que irán para allá dentro de poco.
















Otro tanto ocurre con las avocetas (Recurvirostra avosetta), que forman ahora mismo unos nutridos bandos muy llamativos, no pasan desapercibidos sus aleteos blanquinegros ni sus musicales reclamos.













Si hablamos de limícolas y del paso prenupcial no pueden faltar las agujas colinegras (Limosa limosa), que se mezclan con las avocetas y las ruidosas cigüeñuelas (Himantopus himantopus).










Y todo esto con los habituales residentes del lugar, como calamones, moritos, etc... pero para ellos ya habrá una entrada aparte, mientras que a algunas invernantes como las cigüeñas negras ya no las veo desde hace más de una semana, ya comprobaré si me toca despedirlas en la próxima entrada en la que cuente la actualidad del paraje del Brazo del Este, mientras tanto ahí os dejo una imagen final que representa bien lo que uno puede ver allí concentrado estos días.






2 comentarios:

  1. A veces, en lugares como éste donde las aves vuelan en enormes y vistosos grupos, uno puede disfrutar de las vistas impresionantes sin necesidad de usar los prismáticos. La panorámica que ofrece la visión al natural sobre los bandos de aves es más espectacular.

    Saludos

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    1. Hoy mismo perdía la noción del tiempo con las bandadas de agujas colinegras alimentándose en la marisma, menudo follón se liaba cuando pasaba el aguilucho lagunero levantando todas las limícolas, una bestialidad. Y como bien dices, viéndolo todo como uno disfrutaría de un paisaje.
      ¡Saludos!

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