sábado, 26 de marzo de 2016

Mañana de domingo por las Salinas de Bonanza





El domingo día 6 tenía ganas de darme una vuelta tranquilita y no muy extensa, tras haber pasado el sábado pateando Grazalema a conciencia, y me acabé decantando por ese fabuloso comodín que es Sanlúcar de Barrameda con sus Salinas de Bonanza.
Desde Los Palacios y Vfca. me pilla muy bien, y es un lugar donde ver mucha variedad y calidad sin tener que invertir mucho tiempo.

Uno de sus principales atractivos es, para mi gusto, la presencia de gaviotas picofinas (Larus genei), una especie poco abundante que no tengo en mis zonas habituales de pajareo marismeño.
Ahora mismo están los ejemplares adultos exhibiendo su mejor aspecto, con un suave tono rosado que hace que, unido a su estilizado físico, me parezca de las gaviotas más bonitas junto a la cabecinegra. He puesto primero unos juveniles para comparar con el aspecto adulto, que no debe engañaros haciendo pensar que su pico es negro (en la última foto el sol delata su verdadero color rojo oscuro).











Ya veis que aquella vez tuve la suerte de que estuvieran muy cerca del carril, y esa tranquilidad del ambiente también se dio con los flamencos (Phoenicopterus roseus), con un grupete que me brindó una de las observaciones de más calidad de la mañana.











Más adelante había ejemplares mucho más alejados, pero preciosos con la estampa de los grandes bandos de gaviotas reidoras (Larus ridibundus) y avocetas (Recurvirostra avosetta), dando un colorido espectacular al entorno.









Hubo más especies de limícolas, claro, como archibebes comunes (Tringa totanus), correlimos comunes (Calidris alpina) y agujas colinegras (Limosa limosa), levantando el vuelo muy ruidosamente cada vez que percibían la amenazadora silueta de una rapaz.

















Aunque muchas de estas levantadas fueron un esfuerzo innecesario, al ser el temido predador un águila pescadora (Pandion haliaetus), especie más bien interesada en buscar peces.







Otras especialidades de la zona son la pagaza piquirroja (Hydroprogne caspia) y el tarro blanco (Tadorna tadorna), siendo el único lugar donde personalmente he visto bandadas tan numerosas de esta anátida.







Terminé pasando por la laguna del Tarelo, donde descansaban unas espátulas (Platalea leucorodia) junto a patos como porrones comunes y malvasías, pero mi intención era probar suerte (una vez más) con los camaleones del pinar de La Algaida, sin suerte (una vez más, también). Pero el paseo me brindó una orquídea Ophrys tenthredinifera y un caballito del diablo Sympecma fusca, no fue en balde.

Hace muy poco he vuelto por allí, pero ya saldrá en su momento, que aún hay mucho que ir enseñando poco a poco.












2 comentarios:

  1. Hola Carlos,

    bonita entrada y bonito comodín, siempre sabes sacar el máximo al entorno que visitas con unas fotos de aúpa!

    Salu2 Linse!

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    1. Fue uno de los mejores descubrimientos de cuando llegué a Los Palacios, ¡siempre vuelvo contentísimo de allí!

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