jueves, 24 de marzo de 2016

FIO de Monfragüe - Almaraz - Portugal




Hace un par de fines de semana se ha celebrado la Feria Internacional de Ornitología (FIO) de Monfragüe, a la que acudí este año por segunda vez, pero con planes diferentes con respecto a mi primera visita.
Allá por el 2013 fui allí por primera vez, pasando el sábado al completo y buena parte del domingo, una experiencia nueva que me encantó pese a que en aquellas fechas de febrero nos tocaron cielos grises casi todo el tiempo. Este año se ha celebrado en marzo, del 11 al 13, y yo pasé por allí la mañana del sábado 12 en compañía de Ismael y Aurora, aprovechando que teníamos planes para ir juntos a distintos puntos de Extremadura como iremos viendo.

Empecemos por la visita a la FIO, que nos regaló el vuelo cercano de los buitres negros (Aegypius monachus), buitres leonados (Gyps fulvus) y alimoches (Neophron percnopterus) en el mismo poblado de Villarreal de San Carlos, donde se colocan las carpas de la feria.











Pasear por la feria fue mucho más grato que hace tres años, al encontrarme con muchos amigos por allí, como Sergio, que pasó con nosotros un buen rato, y los amigos pajareros con sus familias: Jero Milán, Lolo Mata, Jorge Barrena, y por fin conociendo a Ángel Velasco.

Y viendo los stands iba viendo gente conocida, como mis paisanos jiennenses de Iberus Medio Ambiente y el artista Diego Ortega (de mi pueblo, ojo), o Rafa R. Porrino representando excelentemente a nuestra Sierra Morena como siempre.
También conociendo personalmente a gente que leía de tiempo atrás, por ejemplo a Ernesto Villodas de No sin mis prismáticos (¡por fin!), o al gran Raúl León, alias "Raulophis", un magnífico herpetólogo con el que he acordado que seamos compañeros de sesiones bicheras porque los dos estamos igual de flipados.

Después de la visita de rigor nos fuimos a los miradores, viendo por ejemplo el celo de las cigüeñas negras (Ciconia nigra) en compañía de Miguel Rodríguez, disfrutando de la voz de estas normalmente silenciosas aves, una especie de chilliditos agudos muy similares a la voz de algunas rapaces. También vimos buitres leonados por doquier, alimoches, un roquero solitario, páridos, currucas y más cosillas.















No podía marcharme de allí sin hacer de las mías... y acabé trincando este bonito tritón ibérico (Lissotriton boscai), especie que se estrena en el blog. Esta especie es para mí un bonito recuerdo de infancia y ver uno me satisfizo enormemente, además de pasar un rato divertido con los comentarios de la gente que pasaba por allí, diciéndome que aquello era un "marrajo" (luego nos enteramos de que así llaman a los gallipatos), o preguntándome en qué se diferencia de una lagartija.








Después de pimplarnos un bocata nos fuimos a pasar la tarde en Almaraz, conocido por su repertorio de orquídeas, tan variado como interesante. Nada más llegar me topé con la Orchis italica como especie nueva para mí, que encima crecía por todos lados en abundancia, así da gusto anotarse una novedad. El primer plano no dejará duda de por qué la llaman "orquídea de los hombrecillos".











Fue también muy abundante su pariente Orchis conica, que por fin pude ver con flores más abiertas después de aquellos ejemplares medio cerrados de Grazalema. Buscando bien fuimos sacando más especies, ya más familiares para mí: Ophrys scolopax, Ophrys speculum, Ophrys tenthredinifera y Orchis champagneuxii.











Cerramos ese sábado tan bien aprovechado con unas costillas asadas, para ir con las pilas bien cargadas al día siguiente al país vecino, a Portugal, concretamente a Monsanto, pueblo medieval (ruinas de castillo incluidas) donde la roca está a la orden del día, a veces en pintoresca fusión como podemos ver más abajo. Encima viendo de camino aves como la cigúeña negra, el águila real y el buitre leonado, ahí es nada.
Sólo puedo decir que me encantó ese fin de semana, donde la variedad y la calidad fueron de la mano.








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