sábado, 12 de marzo de 2016

Días de lluvia, noches de anfibios III




Llega una tercera entrega de esta serie de entradas en las que no he dejado que los días lluviosos me dejen sin campear, porque si no se puede observar aves en condiciones durante el día... por la noche saldrán a darse un buen paseo bajo la lluvia los anfibios.

Pero esta vez no ha sido en Sevilla-Cádiz, sino en mi Jaén natal, incluso la primera parte de esta tanda fue en mi propio pueblo, Bailén, la noche del día 24 de febrero. Contaba con ver gallipatos en una zona de olivar con graveras inundadas donde ya los he visto en ocasiones anteriores, como ya habéis visto en otras entregas del blog, y allí me encontré nada más llegar con algunos sapos corredores (Bufo calamita) cruzando peligrosamente el asfalto de estas vías rurales. Ojo a la gran hembra de coloración verdosa, prácticamente del tamaño de un macho de sapo común.









Acabaron por aparecer los gallipatos (Pleurodeles waltl) como imaginaba, siendo todos apartados de la carretera, aunque a uno de ellos no le hizo mucha gracia y se puso en actitud defensiva nada más verme acercarme a él.
Este beligerante valiente arqueó el lomo y dejó asomar los extremos puntiagudos de sus costillas... sí, habéis leído bien quienes no conozcáis esta peculiaridad defensiva suya, que hace que algún que otro depredador lo suelte de inmediato al notar la dolorosa punción en el interior de su boca.












Dos noches después volvió a llover, y se me ocurrió acercarme a la Sierra de Andújar por si me deparaba alguna sorpresa como la de aquel sapo de espuelas que vi en enero. Al igual que aquella vez, los sapos corredores aparecieron por doquier, más de uno tristemente atropellado como veis, pero por mi parte ninguno tuvo accidentes y los aparté de las carreteras y caminos para evitarles el mismo destino.



Este truhán encontró la cena




Entre tanto pequeñajo desplazándose con jocosas carreras (de ahí su nombre común) me alegré sobremanera al ver algo de tamaño muy superior dando desgarbados brincos. Una enorme hembra de sapo común (Bufo spinosus) estaba allí para mis delicias y el divertimento de una pareja de extranjeros que paró su caravana para ver qué narices estaría mirando el español barbudo de la linterna.








Justo cuando ya volvía a casa, un pequeñín que cruzó rápidamente al arcén me llamó la atención, aquello no me había parecido un sapo corredor, y al parar comprobé con alegría que aquello era un sapo partero ibérico (Alytes cisternasii), especie nueva para mí. En Santander vi a su primo común, y en Siles oí varias veces los cantos del partero bético sin conseguir ver ni uno (menuda espinita me quedó clavada), pero a éste no lo había visto aún.











Esto es una entrada que he programado para que aparezca publicada mientras yo esté pasando el finde por Extremadura, para cuando leáis esto yo habré estado visitando la FIO de Monfragüe y espero poder contar cosas a la vuelta, muchas cosas... 






7 comentarios:

  1. Lo del gallipato lo había leído en mil sitios, pero hasta ahora no lo había visto en imágenes (al menos no tan obvias)... Muy buena!!
    Saludos

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    1. Yo ni me lo esperaba, me imaginaba que eso lo hacen cuando se ven muy en apuros, éste se puso así nada más verme acercarme.
      ¡Saludos!

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  2. Insuperable sesión, con las defensas del gallipato, pocos han fotografiado ese momento. Y enhorabuena por el partero bético, lo tengo en mi lista de objetivos. Un fuerte abrazo Carlos.
    P.D: Que iluminación usas, foco o flash?

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    1. Éste es el ibérico, yo al bético aún no lo he pillado, de momento sólo he podido oírlos cantar, los muy malditos.
      Pues uso las dos cosas, el flash que trae la cámara (que es poca cosa) y una linterna potente.
      ¡Un abrazo!

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    2. Interpreté que era el bético, sorry.

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  3. Hola Carlos,

    enhorabuena por ese par de fichajes nuevos, el partero ibérico y el costillar adobado del gallipato jejeje. Yo tampoco lo había visto de esa guisa (faltaría más) y es alucinante. Ya te huelen los bichos al acercarte o qué jejeje.

    Salu2 Linse!!!

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    1. Pues éste ya habría tenido algún percance con un depredador y se puso a la defensiva nada más ver a un humano acercarse, aunque fuera para apartarlo de asfalto. Seguiremos atentos a ver si pillamos más fichajes.
      ¡Saludos!

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