miércoles, 3 de febrero de 2016

La Sauceda






Continuamos con esta particular saga que he empezado durante estos meses con el propósito de ir conociendo mejor las Cordilleras Béticas, y que con tantas satisfacciones me está recompensando.

El 24 de enero escogí una de las recomendaciones que muy acertadamente me ha ido brindando una compañera del colegio, y me dirigí a La Sauceda, en el P.N. Los Alcornocales.
En el corazón de la sierra, en esos límites geográficos entre Cádiz y Málaga de los que ciertamente no entiende la naturaleza, se encuentra el que fue refugio de bandoleros, y hoy convertido en atractivo punto de partida para distintas propuestas senderistas.

Yo, para no variar, me dediqué a ir haciendo la cabra sobre la marcha por donde se me iba ocurriendo que podría bichear cosas interesantes. Primero estuve disfrutando de la faceta más exterior y despejada del entorno, con sus bosques mediterráneos que abrazan los formidables roquedos donde no paran de planear los buitres leonados (Gyps fulvus).















En toda regla fue un día representativo del extraño invierno que estamos teniendo, con numerosas mariposas de los muros (Pararge aegeria) y de los olmos (Nymphalis polychloros) revoloteando por ahí y las lagartijas andaluzas (Podarcis vaucheri) tomando el sol.










Luego tocó adentrarse en el bosque, que es donde está sin duda el mayor encanto del parque natural, entre alcornoques y quejigos donde crecen helechos y afloran rocas cubiertas de musgo merced a la humedad del umbrío entorno. No costó trabajo encontrar bichetes como el escarabajo Carabus rugosus o la larva de la polilla Cymbalophora pudica.








Soberbio ejemplar de quejigo


Ya sé que últimamente estoy muy pesado con los escorpiones (Buthus occitanus) y las arañas negras de los alcornocales (Macrothele calpeiana), pero ambos arácnidos me encantan sobremanera. No perdáis ojo al tamaño de la araña, que ese día sí llevé alguna moneda para hacer la escala de rigor.















Después de aguantar mi típica sucesión de escorpiones y arañas, ahora os tocará ver algo menos usual por el blog. El protagonismo de la jornada, para mi gusto, se lo llevó esta salamandra que me hizo componer una mueca que mezclaba asombro con júbilo al encontrarla... son tantas las veces que me llevé un palmo de narices intentando ver una en la Sierra de Segura.

Además, dejó de considerarse una subespecie de la salamandra común y le han concedido el título de especie propia, pasando a llamarse salamandra penibética (Salamandra longirostris). Es ya entonces un anfibio endémico de España que vive en las sierras de Cádiz y Málaga, sin haber poblaciones cercanas de salamandra común hasta que llegamos al norte del río Guadalquivir.












Este parque natural está siendo muy propicio para encuentros con anfibios interesantes, primero fueron los sapillos pintojos de la otra vez y ahora esta salamandra, y no me extraña nada viendo por allí la Laguna del Moral y buenos arroyos y ríos de calidad.
En algunos arroyitos vi larvas de salamandra, y en las cunetas de la carreterucha que lleva hasta allí nadaban renacuajos de sapo (creo que de sapillo moteado). También oí en unas pocas ocasiones el canto de las ranitas meridionales, pero verlas ya no fue posible.













Terminé mi salida viendo una hembra de azor especialmente poderosa, y volviendo a casa entre carteles de los vecinos parques naturales Sierra de Grazalema y Serranía de Ronda, sugiriéndome lo mucho que hay por allí por conocer y bichear...





8 comentarios:

  1. Me quedo sin palabras el surtido de vida de esos parajes. Vida salvaje a granel y a buen precio visual.
    Muy guapo todo.
    Yo ahora, estoy contento por que, de nuevo, vi a una pareja de leonados copular en la oquedad que tantos años disfruté con ellos en la gran oquedad frente a la terraza de mi casa en el pueblo. Están los pobres tan p.......

    Saludos

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    1. Me alegro por ellos, te van a dar entretenimiento seguro, y más cuando las calzadas los vean y vayan a "saludarlos".
      ¡Saludos!

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  2. Qué envidia, Carlos. Quien pudiera darle tanta caña al campo como tú...

    Saludos desde Salamanca,
    Miguel.

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    1. Aprovecho ahora que puedo para poder hacer el bigfoot por ahí, con estos sitiazos al alcance. Ya cantará otro gallo cuando me tenga que preparar en serio las oposiciones el año que viene.
      ¡Saludos!

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  3. Pedazo de araña, vaya pasada. No tenía ni idea de lo de la salamandra penibética, muy interesante, y la foto de su cara en primer plano muy guapa. Un abrazo compañero.

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    1. Y eso que he visto alguna araña más grande aún en Grazalema, son unos bichacos tremendos. Tenía una ilusión enorme en poder ver una de estas salamandras.
      ¡Un abrazo!

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  4. Joe Carlos cada vez que me paso me tiro un buen rato y me quedo con ganas de más! La de bichos que te puedes llegar a encontrar en unas salidas... ¡Un abrazo!

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    1. Es que tenemos unos espacios naturales muy sinegéticos. Hoy mismo me he estado dedicando otra vez a hacer el "vuelvepiedras" por la sierra.
      ¡Un abrazo!

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