sábado, 12 de diciembre de 2015

Mi solaz semanal





Mañanas muy ajetreadas entre exámenes, ejercicios de análisis morfológico de Lengua, mapas de Sociales con los ríos de Europa, actividades de vocabulario de Inglés, los inevitables momentos haciendo de mediador/psicólogo/enfermero con los alumnos... y tardes entre aves siempre que puedo.

Así son mis contrastes diarios entre el bullicio escolar y el sosiego de los arrozales del Brazo del Este. Hace dos años sólo podía ir cuando me podía permitir una escapada desde Sevilla, pero ahora viviendo en Los Palacios está el lujo de poder ir un rato cualquier tarde y volver pronto a casa para seguir con el deber.

Tengo, por ejemplo, bien localizadas a las garcillas cangrejeras (Ardeola ralloides) que decidieron no migrar junto a sus congéneres. Nos hemos hecho ya buenos amigos y me permiten fotografiarlas desde tan cerca que hasta se les puede buscar la mejor iluminación. Parecen prestarse más atención entre ellas que a mí, levantando el pescuezo cuando ven a otra y volando hacia ella para hacer el macarra un rato, y volviendo de nuevo a sus posaderos favoritos sin hacerme mucho caso.










Se han seguido fangueando parcelas hasta hace poco, atrayendo irrestiblemente a esa corte blanquinegra que busca los suculentos invertebrados que quedan al descubierto: garcillas bueyeras (Bubulcus ibis), gaviotas sombrías (Larus fuscus), garzas reales (Ardea cinerea), avefrías (Vanellus vanellus), moritos (Plegadis falcinellus), cigüeñas blancas (Ciconia ciconia), espátulas (Platalea leucorodia) y cigüeñuelas (Himantopus himantopus). Un buen reparto, haciendo un símil cinematográfico.















Se ven a diario las invernantes, enormes como la garceta grande (Egretta alba) y diminutas como el pechiazul (Luscinia svecica).
Los numerosos bisbitas comunes han atraído a un predador que migra desde sus mismas tierras norteñas en pos de ellos para seguir apresándolos; hablo de una hembra de esmerejón (Falco columbarius) que encontré posada muy de cerca en el carril, hasta que salió volando disparada a ras de suelo como suele ser habitual en su especie.









Las grullas (Grus grus) y los ánsares comunes (Anser anser) no son invernantes del paraje, pero a veces se dejan ver sus ruidosos bandos en dirección a Doñana. Hoy mismo he estado viendo una gran cantidad de ambas especies en el Parque Natural, pero eso será para una futura entrada.









¡¿A que no adivináis a quién he visto la semana pasada?! Tuve un maravilloso reencuentro con la cigüeña negra anillada como T6H (pincha aquí y aquí) en Alemania, siendo la tercera temporada que la encuentro en el paraje. Me alegré muy sinceramente de encontrar nuevamente a esta amiga, sobre todo por saber que sigue viva. ¡Un año más (y ya lleva cinco) junto a nosotros! Bueno, y junto a muchas más cigüeñas negras (Ciconia nigra), que por cierto me dieron un delicioso espectáculo al remontar una térmica cerca de un carril.


















Por si fuera poco, que desde luego no lo es, también los flamencos (Phoenicopterus roseus) se lucieron, No es normal verlos en tan gran cantidad en el Brazo del este, sobre todo los adultos, pero el fangueo los debió atraer y pude tener sus colores blancos, rojos, rosas y negros con los tonos cálidos del atardecer y vistas de Los Palacios y Vfca. de fondo. Todo un broche final.











4 comentarios:

  1. Hola Carlos,

    multitud de aves y especies, qué envidia. Me ha gustado mucho la foto de la espátula guiando al grueso de moritos, muy chula. Esperando estoy ya a las cigüeñas del campanario, aunque pueden tardar aún 1 mes más.

    Salu2 Linse!

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    1. Los moritos siguen a su líder, jaja. Recuerdo que en el valle de Los Pedroches (Córdoba) las cigüeñas regresaban a sus iglesias cuando ya casi era Navidad.
      ¡Saludos!

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  2. La foto que más me recuerda a Zaragoza es la del mogollón de cigüeñas blancas. Por fortuna las disfruto durante todo el año, me gustan mucho. Por supuesto, no voy a olvidarme del esmerejón que siempre busco cuando voy al campo, sobre todo, por lo imprevisible que resulta esta rapaz presta a dar espectáculo.
    Está "sembrao" de bichos, así da gusto, aunque se dispare sola la cámara siempre caerá algo.

    Saludos

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    1. Este fin de semana he visto muchas falsas alarmas de esmerejón (cernícalos vulgares posados en el suelo), mira que se hacen de rogar. Hace poco se ha venido a invernar un primo suyo más fuertote, el halcón peregrino, tirando picados a las avefrías.
      ¡Saludos!

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