jueves, 31 de diciembre de 2015

Las invernantes estrella de Doñana





El día 12 de este mes decidí que sería un buen momento para acercarme a disfrutar del grueso de las aves invernantes de Doñana, que en estas fechas y enero es cuando concentran sus mayores efectivos. Está siendo un otoño-invierno atípico, ya lo sabemos de sobra, y ese día no fue la excepción yendo por ahí sin ropa de abrigo... ni comparación con aquella primera visita que hice en el 2013 pasando frío incluso con los guantes puestos, pero el caso es que el día acabó por nublarse hacia la tarde, fastidiando bastante las observaciones de las icónicas grullas en vuelo y la idea de esperar al atardecer para verlas a ellas y a los ánsares llegar en ruidosos bandos a los dormideros.

De todos modos siempre se saca algo muy jugoso en estas salidas, tal como vamos a ir viendo, desde que al llegar vi las cigüeñas negras (Ciconia nigra) invernantes junto a alguna garceta grande (Egretta alba) entre las muchas garcetas comunes (Egretta garzetta), y los numerosos patos colorados (Netta rufina) de la Dehesa de Abajo. Las garzas reales (Ardea cinerea) están siempre allí por todos lados, aunque muy esquivas, pero ese día tuve la suerte de que un bello ejemplar adulto quisiera hacer de fabuloso modelo, tanto que seguía allí cuando volví a pasar por el mismo carril.










Milanos reales (Milvus milvus) y ratoneros (Buteo buteo) escaneaban los campos en los que las liebres (Lepus granatensis) se agazapaban para pasar inadvertidas ante mí (en vano, se les vio el plumero).









Los ruidosos sonidos parecidos a trompeteos de las grullas (Grus grus) anunciaban su presencia, cosa que junto a su costumbre de volar en nutridas formaciones llama incluso la atención de aquellos no aficionados a la naturaleza, convirtiéndolas en una de las aves con más carisma de Europa.










En todas mis visitas siempre las veía posadas a mucha distancia, muchísima, como en el ejemplo de la imagen que hay justo abajo, pero precisamente en esa poco agraciada tarde gris tuve la suerte de que un grupo estuviera algo más cerca de los carriles. Y es que son una verdadera belleza tanto en vuelo como posadas.













Del mismo modo, tampoco en mi anterior temporada 2013-2014 conseguí buenos avistamientos de los ánsares comunes (Anser anser), pero esta vez sí que pude verlos de cerca en las cercanías del centro de visitantes José Antonio Valverde, alimentándose entre ruidosos graznidos del rizoma de las castañuelas en compañía de calamones, cercetas comunes y patos cuchara. Ahora sí que conseguí vivir en persona esas sensaciones del viejo documental de Félix Rodríguez de la Fuente en Doñana con la mítica invernada marismeña de gansos.


















Me despidieron un simpático mochuelo (Athene noctua) y un elanio que se quedó sin foto, y no quiero terminar sin enseñaros unas ruinas con nidales que mantienen una colonia de cernícalos primilla durante todo el año (éstos no migran) y algún mochuelo.







Bueno, no voy a acabar aún, tengo que colgar una imagen muy elocuente, dando toda la razón al "una imagen vale más que mil palabras" que siempre predico en el blog. Esto resume las prioridades de este país, un cartel de Parque Natural tiroteado donde se aprecia perfectamente un tiro que lo llegó a atravesar. Estamos rodeados por todas partes de este tipo de cazurros... cazurros con permiso para portar un arma.







4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. ¡Igualmente, por un 2016 lleno de pajareo y bicheo con mucha salud!

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  2. Ése tiro al cartel del lugar protegido lo dice todo sobre esta chusma delincuente; sí, me ratifico, DELINCUENTES necios e ignorantes que, por desgracia, estarán de nuevo en el 2016 haciendo alarde de su estupidez crónica.
    De todos modos, Feliz Año 2016 y, una fuerte subida del precio de la munición.

    Saludos

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    1. Son los mismos que hacen pintadas por el parque con el orgullo de matar ánsares, poco me fío yo de los arroces con pato de los restaurantes sevillanos, a saber qué "pato" es en cuestión en cada plato.
      Feliz 2016, excepto a la gentuza que ve los parques naturales con esa mugrienta mirada.

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