viernes, 6 de noviembre de 2015

Preludio





Ayer aconteció uno de esos momentos que inevitablemente remiten a esas sensaciones que todos tenemos de forma colectiva sin previo acuerdo, parte de nuestro acerbo popular que relaciona ciertas especies animales con estaciones concretas.

Estaba yo dando una vuelta por el Brazo del Este, aprovechando que lucía el sol tras varios días nublados y sosos, observando a los habituales de este entorno marismeño y agrícola como el vigilante cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), el calamón (Porphyrio porphyrio) con su vástago, la desconfiada garza real (Ardea cinerea) mirando a derecha e izquierda y la espátula (Platalea leucorodia) destacando su blancura en el arrozal cosechado, cuando un muy reconocible trompeteo me anunció la presencia de una de las más carismáticas y populares aves del continente europeo. Allí estaban las primeras grullas (Grus grus) que veo esta temporada en Sevilla, esas aves que incluso reconocen los que no son aficionados a la naturaleza y que siempre van de la mano con el invierno en el imaginario popular.










 Está claro que no son las únicas que vienen aquí a pasar los meses fríos, ya es estampa habitual ver las cigüeñas negras (Ciconia nigra) que vienen desde otros países europeos a invernar en las marismas del Guadalquivir, el vuelo de las agachadizas (Gallinago gallinago) y avefrías (Vanellus vanellus) y recién llegados como un bellísimo macho de aguilucho pálido (Circus cyaneus).













Pero no penséis en frío, ayer llegué a ir por ahí en manga corta, y algún que otro animal me hizo recordar la época estival, sobre todo una de esas garcillas cangrejeras (Ardeola ralloides) que optan por no migrar como el resto de su especie, y bastantes libélulas, entre las que destacaron para mi gusto las preciosas Aeshna mixta.
Mañana me adentraré más en la Doñana sevillana tal como hacía un par de años atrás. ¿Serán estas seis grullas el preludio de lo que encontraré? Espero que sí, porque además no hay que olvidar que estarán muy bien acompañadas por el resto de especies habituales, que no es poco. ¡Mañana veré!







No hay comentarios:

Publicar un comentario