viernes, 11 de septiembre de 2015

Mi ración diaria de espátulas






El título de esta entrada es toda una declaración de amor espatulero al implicar que no hay día en que no las vea, porque así es, estoy teniendo la enorme suerte de ver día tras día a una de mis especies animales preferidas, y encima con muchas ocasiones de disfrutarlas con avistamientos tan buenos como el de este grupo volando a las afueras de Los Palacios y Villafranca.
Su color blanco levemente teñido por el amarillo cada vez más intenso del atardecer es algo que no me canso de ver, así como paso largos ratos viendo cómo se alimentan usando esa herramienta tan perfeccionada que tienen, pues el pico de las aves es uno de los rasgos de la evolución que mejor podemos analizar y comparar.












Y digo en las afueras del pueblo porque a estas espátulas (Platalea leucorodia) no las he visto en el paraje del Brazo del Este como suelo mostrar, sino en una de las pocas zonas de marisma original que escaparon a la agricultura y la expansión urbana, concretamente el conocido como Humedal "El Pantano", verdaderamente a tiro de piedra del pueblo como nos enseña la tercera foto de abajo.



Siempre a gusto junto a ardeidas


Aquí se ven anillas de colores, indicando que se trata de aves holandesas


Estas otras sí las vi en el Brazo del Este, lugar donde se concentran en grupos más grandes, aunque normalmente más lejanos, pero sin perder la opción de que te sobrevuelen en sus desplazamientos mientras observas moritos, calamones, garzas, limícolas, martines pescadores y buen etcétera.










No todo es bonito en la naturaleza, desde luego, de hecho hay más de crudeza que de belleza, de manera que un día ves a esta espátula en actitud preocupante...





... y otro día te encuentras su cuerpo flotando sin vida...





Pero así son las cosas, la transitoriedad es una notable característica de la vida. Para no acabar de modo tan melancólico os voy a dejar una birria de vídeo que he grabado hoy mismo, con el sonido del aire y la inestabilidad resultante de grabar con una cámara de fotos a pulso, ahí las tenéis con su característico movimiento lateral de cabeza mientras usan su pico "cucharil".
Y no sólo esto, también una noticia en primicia de esta tarde que me ha alegrado el día, porque... ¡¡¡¡¡llegaron las cigüeñas negras (Ciconia nigra)!!!!! Durante los meses otoñales e invernales espero mucho deleite con mi ave preferida, ya tenía ganas y la verdad es que las esperaba más para finales de septiembre y primeros de octubre, así que por mí genial, ya me froto las manos...








2 comentarios:

  1. Joooo Carlos, qué suerte! Una pasada, ya sabes que son mi debilidad también. Ese pico es preciosísimo. Las fotos de la que finalmente murió, son la leche (excepto la última), aunque se le ve como triste. Prefiero pensar que habrá sido por causas naturales. Creo que viéndola tan quieta me la hubiera llevado a casa....

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    1. Acabo de empezar el curso y ya estoy fotografiándolas a cascoporro, ya le he contado a Ramón que he dado con el sitio idóneo para esperar con buena luz y mucho escondite vegetal a que pasen los bandos volando delante de mí.
      ¡Vamos, que se avecina otra entrada igual o mejor!

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