domingo, 27 de septiembre de 2015

Las garzas del verano




En nuestra geografía tenemos cuatro especies de garzas estivales que por estas fechas se marchan a África hasta la próxima primavera: la garcilla cangrejera, el martinete, la garza imperial y el avetorillo. Todas ellas las tengo presentes en el Brazo del Este, siendo el avetorillo la primera especie que nos dijo adiós (aunque con sus discretos y huidizos hábitos nunca se sabe del todo cuándo se marchó exactamente).

Las garcillas cangrejeras (Ardeola ralloides) aún se ven a veces, ahora mismo con suerte puedo ver un ejemplar o dos en mis salidas, mientras que a primeros de septiembre hubo una verdadera explosión de ellas al unirse las que crían aquí junto con las numerosas cangrejeras en paso migratorio, raro era no ver como mínimo cinco ejemplares a diario, tanto que cada tarde sabía de antemano que iba a ver varias veces sus cabezas asomando entre el arroz o su estallido de color blanco cuando alzan el vuelo.

Por estas fechas ya gastan su más humilde plumaje invernal, muy parecido al de los ejemplares jóvenes, aunque siguen bonitas así, y siendo más escasas las que todavía tenían algo del plumaje de cría (en las fotos son las dos que tienen un tono crema suave y uniforme).















Lo mismo puede decirse de los martinetes (Nycticorax nycticorax), que antes se veían más a menudo al ocaso. Esto último, no lo olvidemos, es por tratarse de una garza de hábitos nocturnos y crepusculares, aunque de todos modos no es raro ver alguno que otro posado al descubierto durante el día, o pequeños grupos en vuelo, mientras que sus congéneres normalmente descansan ocultos en los tarajes.
Aunque en Doñana no se puede hablar de aves estivales de forma absoluta, hay muchos ejemplares que deciden no migrar y quedarse aquí a pasar el invierno, con algunos ejemplares aislados en el caso de las cangrejeras y de bandos bastante nutridos con los martinetes.













La última, y la más grande de ellas, es la garza imperial (Ardea purpurea), que ha pasado de ser una observación diaria a algo muy aislado, de hecho llevo varios días sin ver ni una, y desde mediados de mes ya no veo esos curiosos grupos migrantes que se solían ver mucho al atardecer.
También habrá alguna que no migre, sobre todo ejemplares juveniles, pero lo más probable es que en el Brazo del Este no vea ninguna más hasta marzo.
Nos queda el repertorio de garzas que residen con nosotros todo el año, y el incremento de garcetas grandes que vienen a invernar con nosotros, pero eso ya será material para una futura entrada.






Juvenil anillado






8 comentarios:

  1. Muy bonitas imágenes de estas bellas y elegantes aves.. Saludos..

    ResponderEliminar
  2. No se te escapa una. Eres un linse y de los buenos. Un abraso felino

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El avetoro se me escapa, pero ése es que es muy capullo, jajaja.
      ¡Un abrazo de linse!

      Eliminar
  3. Pues me alegra que me lo digas porque lo dudé.. Andarríos bastardo.. Gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De nada, esos pequeñajos pueden hacer dudar muy fácilmente.

      Eliminar
  4. Vaya fotazas Carlos, las de la cangrejera y el martinete son magistrales. Un abrazo compañero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se dejaron querer antes de pasarse estos próximos meses lejos de aquí, por suerte.
      ¡Un abrazo!

      Eliminar