lunes, 14 de septiembre de 2015

Increíble flamencada





¡No, no he ido a un tablado a ver un espectáculo musical de flamenco! Estuve el día 6 en las salinas de Bonanza (Cádiz) para volver a echar una buena tarde de pajareo del bueno, porque tras dos visitas ya tengo claro que es uno de los mejores lugares para ver mucha cantidad y calidad de una manera amenísima.
Tanto es así que hoy me permito enseñar sólo estas rosadas zancudas y dejar para otra ocasión las demás especies como gaviotas picofinas, charrancitos y limícolas surtidas.

Normalmente los flamencos (Phoenicopterus roseus) se dejan ver como en estas dos fotos de abajo, a una distancia prudencial pero sin estar tan extremadamente lejos como en otros sitios; no en vano, las salinas me parecen de los mejores lugares para verlos a una distancia buena tanto para ellos como para nosotros.







Pero ese domingo hubo un muy interesante giro que empezó cuando encontré entre el matorral marismeño una gran araña tigre (ésa también saldrá en su momento en otra entrada, que adelanto que será especial para mí) y acabé como siempre que encuentro un gran artrópodo: tirado por el suelo para tirar macros.
Eso de estar tantísimo rato tirado entre arbustos, pues quienes me conocen saben lo mucho que me recreo en esos momentos, tuvo la muy deliciosa consecuencia de que los flamencos no me vieran y poco a poco se acercaran mientras se alimentaban, hasta el punto de que levanté la mirada y me los encontré de pronto como en estas otras imágenes, pudiendo gozar con su fascinante diseño y color mientras ellos seguían a lo suyo. Ahí los podéis ver, sin mostrar recelo en ningún momento como si fuera una sesión de "hide".




















Las plumas erizadas del dorso de las últimas fotografías se deben a los no pocos roces que tenían, porque no todo es elegancia y hermosura en ellos, la verdad es que cuando los observas así ves lo mucho que les va la bronca, sobre todo a los adultos que arremeten contra los pobres jóvenes.






La cosa pasa a mayores cuando se ponen belicosos dos adultos que no se dejan achantar y llegan a las manos... bueno, a los picos mejor dicho.











Estando así, agazapado entre la maleza con la araña tigre aún a mi lado, incluso un bando me sobrevoló con gran ruido y explosión de tonos rojos... una verdadera pasada.
Me permití grabar un breve vídeo, con la inestabilidad que da grabar con una cámara fotográfica estando en cuclillas, claro, pero que sirve perfectamente para que se vea bien de qué manera pude pasar un magnífico rato con estos amigotes.
Y con esto nos vemos en la siguiente entrada, que igual es de bonitas aves... ¡o de otra cosa más espeluznante!









6 comentarios:

  1. Hola Carlos,

    vaya espectáculo de flamencos, el colorido en las fotos está asegurado jeje. Disfruta de ese lugar lleno de tanto "arte" jaja y del resto de especies que serán abundantes.

    Salu2 Linse!

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    1. Encima con la luz cálida del atardecer de mi parte... estuvo todo de mi parte ese día, Isra.
      Lo haré, que aquí todo es muy salao, jajaja.
      ¡Saludos!

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  2. Preciosas fotografías. Sólo he tenido ocasión de ver flamencos en vivo en un zoo de Cantabria, pero me sorprendió su color y belleza.

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    1. Si tienes oportunidad de viajar a Cádiz, Sevilla, Huelva, Málaga o Almería podrás verlos en grandes cantidades, es algo que no olvidarás. También los hay en muchas lagunas de Castilla-La Mancha.
      ¡Saludos!

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  3. Me encantan los flamencos, se ven tan lindos en las fotos, las que se tomaron en pleno vuelo quedaron de maravilla!

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    1. Muchas gracias, fotografiarlos en vuelo fue complicado porque llegaron por sorpresa y fue cuestión de segundos.

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