sábado, 11 de abril de 2015

Con la batería bien cargada en Siles




Aquí estamos de vuelta en la Sierra de Segura tras el paréntesis de la semana santa (del que aún no he enseñado todo, ya lo veréis cuando toque), empezando el tercer trimestre con muchísimas ganas y las pilas muy bien cargadas tanto para el curso como el bicherío, que se ha dado bastante bien al llegar.

Los pequeños vecinos que veo desde mis ventanas en Siles han amenizado mucho mis mañanas, con las ya clásicas ardillas (Sciurus vulgaris) por los tejados como si fueran gatos y los territoriales petirrojos (Erithacus rubecula), a los que se ha unido una hembra de roquero solitario (Monticola solitarius) con evidentes consecuencias de su entrada en escena al encender la pasión del macho que suelo ver, que empezó a cantar su celo con ganas y acabando con esa especie de descenso en "paracaídas".









Otros pequeñajos habituales han sido los verderones, verdecillos, jilgueros, currucas capirotadas, herrerillos comunes, gorriones chillones, reyezuelos listados, chochines, picogordos (aunque a éstos dos últimos sólo los oigo) y golondrinas comunes, destacando también las noches con el canto del autillo acompañado por el coro de ranas y el chasquido de los murciélagos, que por la mañana relevan el mirlo y los fringílidos con su canto.
Hablando de golondrinas, he estado viendo desde la terraza a sus primas las golondrinas dáuricas junto a aviones comunes y a vencejos pálidos (Apus pallidus), además de la insigne visita de rapaces como el águila calzada (Hieraaetus pennatus) y el halcón peregrino (Falco peregrinus).






Por anteriores entradas de la temporada invernal sabéis que el pueblo de Segura de la Sierra también tiene fauna serrana campando a sus anchas, con las ya famosas cabras montesas (Capra pyrenaica) y los piquituertos (Loxia curvirostra) como protagonistas, junto a otras especies como cuervos, chovas piquirrojas y roqueros solitarios.
Este bonito pueblo con castillo medieval ha acogido grupitos invernantes de acentores alpinos (Prunella collaris), a los que he visto por última vez el día 23 de marzo; puede que ya anden en sus zonas de cría de Sierra Nevada, hasta el próximo otoño cuando regresen aquí a pasar los rigores del invierno en picos como Peñalta, Yelmo, Cambrón y Espino.









Otro apartado que me gusta mencionar es el de los animales que uno se topa yendo con el coche por las carreterillas de la sierra, como estos ejemplos de buitres leonados (Gyps fulvus), gavilán (Accipiter nisus) y ciervos (Cervus elaphus).








Pasamos al micromundo, ahora que la primavera favorece la presencia de reptiles e invertebrados en el repertorio de fauna de nuestras salidas de campo. Esta semana me he anotado bichejos como la lagartija colilarga (Psammodromus algirus), las mariposas vanesa de los cardos (Vanessa cardui) y vanesa (Vanessa atalanta) y mi primera carraleja (Berberomeloe majalis) de este año, aparte de otros animales no fotografiados como el lagarto ocelado y la mariposa saltacercas.
Pero lo que más me gustó, sin duda, fue encontrar distintos ejemplares de escolopendra (Scolopendra cingulata), una de ellas especialmente grande, tanto como para ser uno de esos bicharracos capaces de depredar ranas y pequeños ratones. Ojo a la fotografía donde se ven esas patas modificadas en uñas venenosas (forcípulas).








Temible predador del mundo artrópodo


Intimidantes y dolorosas forcípulas



Siguiendo con la jornada bichera, que tantos recuerdos me trae de mi infancia de mini-entomólogo, intenté pasar a los anfibios yendo a una charca que hay entre Génave y Villarrodrigo, pero me llevé un chasco al encontrarla ya seca... aunque no me fui en balde al poder ver ranas comunes (Pelophylax perezi) en un arroyito y una pareja de chorlitejos chicos (Charadrius dubius) en el barro de lo que fue la charca.


Génave



El macho a la derecha, con dibujo facial más marcado


Estas sesiones de fotografía a pequeña escala han tenido su colofón con las orquídeas que buenamente he podido localizar por aquí. Cerca de Torres de Albanchez hay una zona de encinar que pensé que sería buena, y allí di con muchas Ophrys tenthredinifera, varias Ophrys lutea y alguna que otra Orchis papilionacea.







Cerca de Siles tuve la oportunidad de ver una especie nueva, creo que la Barlia robertiana por su gran tamaño y aspecto (ayudadme si me equivoco, por favor), aunque ya medio seca porque es una especie más bien de marzo... al menos ya sé para otra vez dónde buscarla.
Como el año pasado vi algunas Ophrys speculum por Villarrodrigo, decidí ir a tiro fijo y buscarlas nuevamente, no sin ver antes muchas Ophrys tenthredinifera, unas cuantas Orchis papilionacea y una cantidad bestial de Ophrys lutea.




Curioso ejemplar con pétalos verdes








No puedo acabar la entrada sin reseñar que en una minisalida nocturna vi dos tejones, uno de ellos con muy bien observado para mi satisfacción. Esperemos que para la semana que viene pueda retomar las ascensiones a las cumbres segureñas, a ver si el destino me trae algún regalito estival o migratorio, ya sabéis por dónde van los tiros.



8 comentarios:

  1. Otra interesante y fructífera salida. Es estupenda la serie de de fotos en la que el macho de roquero solitario se exhibe ante la hembra.
    Escuché en invierno el reclamo de los piquituertos pero no llegué a verlos.

    Saludos.

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    1. Sabe seducir el truhán, no le basta sólo con su fabuloso plumaje azul.
      Así de malditos son los piquituertos, se oyen más verse, como los picogordos, a los que no veo en el pueblo pese a que casi todos los días oigo sus discretos reclamos.
      ¡Saludos!

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  2. ¡Qué bonitas las orquídeas! Buena variedad bichera, y mira que son poco agraciados son los piquituertos jaja. Las entradas de la Sierra de Segura me dan morriña, jo.

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    1. La verdad es que los piquituertos no tienen una faz bella, jaja, para qué negarlo. Pues ya sabes, a cruzar dedos para que pueda seguir por la zona y que me visitéis más veces :D

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  3. Hola Carlos, cada una de tus salidas es un excelente cuaderno de campo.. Que magnífico ese castillo, y alucino con la variedad de Orquídeas tan preciosas que tenemos en España. .Muy bueno el post. Felicidades..

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    1. Es uno de los tres castillos de Jaén que más me gustan, a lo tonto lo estoy sacando desde todas las perspectivas posibles. Ya te veo que también le estás dando estos días a las orquídeas, es que están muy chulas.
      ¡Gracias!

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  4. Hola Carlos,

    hay que ver, esas ardillas tan campantes por los tejados... Los piquituertos muy chulos, especie que aún no he visto. De flores no entiendo, pero entiendo que son unas fotos muy chulas jeje.

    Salu2 Linse!!!!

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    1. Esta mañana he vuelto a ver la ardilla correteando por el tejado, ¡siempre elige días nublados la jodía! Los maestros de las orquídeas son nuestros amigos extremeños, que encima las tienen ya súper fichadas para buscarlas cada primavera.
      ¡Saludos!

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