viernes, 27 de marzo de 2015

Sierra Morena en marzo: se nota la primavera






El estar viviendo en la Sierra de Segura les está dando un obvio protagonismo al macizo en el blog, pero siempre queda espacio para mi entorno inmediato en la Sierra Morena jiennense como podemos ver ahora mismo con esta bonita recopilación de pequeñas salidas.

Si empiezo por Despeñaperros, inevitable será que aparezcan los buitres leonados (Gyps fulvus), asombrando tanto a los amantes de las aves como a los paseantes comunes, cosa normal cuando te sobrevuelan a pocos metros con esos más de dos metros de enorme envergadura.
Cuando observamos a estos gigantes de los aires hay que fijarse bien por si entre ellos volara un infiltrado, sobre todo lo digo por las grandes águilas, como en este caso el águila perdicera (Hieraaetus fasciatus) y la real (Aquila chrysaetos).










Con la llegada de marzo tenemos nuevos colores recién estrenados en nuestros paseos forestales, disfrutando nuevamente del revoloteo de lepidópteros como la mariposa de los olmos (Nymphalis
polychloros) y la arlequín (Zerynthia rumina) cerca de las primeras flores de las jaras blancas (Cistus albidus). Mientras tanto, por internet veo ya fotografías de orquídeas, de las que espero disfrutar este año ahora que las voy conociendo.






Desde finales de febrero y los primeros días de este mes hemos tenido la llegada de las rapaces migratorias más puntuales, destacando como siempre los enormes bandos de milanos negros (Milvus migrans), junto con los cernícalos primilla (Falco naumanni) y las culebreras (Circaetus gallicus).
El caso de las culebreras ha sido especial este año, registrando la cita más temprana que personalmente he tenido hasta ahora para la provincia de Jaén, del 2 de marzo en Andújar.



Con buitraco por medio







Los milanos negros me dieron una pequeña sorpresa al dejarse ver en buenos números sobre mi pueblo, Bailén, cosas que pasan cuando tienes la costumbre de no ser como el resto de personas que jamás miran al cielo y se pierden todo.
En las afueras de Bailén he tenido mi primer avistamiento de vencejos pálidos (Apus pallidus) el pasado domingo 22 con unos cuantos vencejos reales (Apus melba) entre ellos. A los reales los anoté ya dos días antes cerca de Vilches, pero me gustó muy especialmente encontrarme con una de mis especies favoritas en mi mismo pueblo.







Ya que estamos con Bailén, comentaré que no he visto collalbas ni otros pájaros migratorios, pero no fue la cosa en balde y pude ver otras cosas, como perdices rojas (Alectoris rufa), abubillas (Upupa epops) un bando de 14 porrones comunes (Aythia ferina) en una gravera y abundantes conejos (Oryctolagus cuniculus).
La presencia de tantos conejos hace que el búho real haya escogido estos terrenos dominados por el olivar para instalarse, y la habitual presencia de águilas calzadas campeando, aunque aún no las he visto este año (no creo que tarden en dejarse ver).








La nota negativa ha sido ver cómo han convertido una de las graveras en depósito de residuos, con los chorlitejos chicos (Charadrius dubius) haciendo el cortejo entre esa porquería, y la siempre desagradable visión de invasoras tortugas de Florida (las grandes de color oscuro) junto a nuestros autóctonos galápagos leprosos.







Pero no despidamos la entrada con tal mal sabor de boca, porque realmente enerva ver la manera en que maltratan un espacio en el que crían varias aves acuáticas y con no poca importancia en los pasos migratorios (se llegan a ver martinetes, garzas imperiales, tarabillas norteñas, collalbas gris y rubia, alcotán, abejeros, etc), dejando mejor para el final este imagen de Sierra Mágina asomando tras el encinar.




2 comentarios:

  1. El sábado pasado tuve la oportunidad de ver el relevo entre el macho del águila de Bonelli y la hembra que estaba echada en el nido. En Aragón nos quedan ya muy pocas de estas águilas y, me fastidia que anden con las capturas para la pastelada del seguimiento que ya cansa. Creo que habría que dejarlas en paz y controlarlas desde la distancia; cuidando sus lugares de cría sobre todo.

    El otro día estuve viendo a una hembra de búho real en su nido. Por los leves movimientos que hizo, me dió a entender que algún pequeño había debajo.
    Esto se anima ¿verdad?

    Saludos

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    1. Exacto, a las Bonelli hay que dejarlas tranquilas y no fastidiarles sus lugares de cría y campeo (aquí tienen problemas con los tendidos de alta tensión cuando buscan conejos en los olivares), cuidando del hábitat se ahorrarían tener que luchar por especies concretas.

      Se anima muchísimo todo, estos días estoy gozándolo muchísimo y aún queda más por venir.
      ¡Saludos!

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