lunes, 9 de marzo de 2015

Entre Madrid y Extremadura, de los campos cerealistas a las dehesas




Habiendo disfrutado de puente durante el último fin de semana de febrero (Día de Andalucía), acepté muy gustosamente la hospitalidad de mi amigo Ismael para ir a bichear por Madrid y también aprovechar para hacer una salida más ambiciosa.

El viernes (en compañía de Aurora y Sergio, a quien aún no conocía personalmente) y el domingo (los dos solos) nos centramos en la ZEPA Estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares, un lugar con valiosas especies de aves esteparias a las que no estoy muy acostumbrado en su mayoría.
Con la excepción de un fortísimo viento el viernes, disfrutamos de un tiempo espléndido y primaveral, incluso caluroso el domingo, con la floración de los almendros, mucha presencia de insectos y los pájaros cantando su celo como descosidos.


Mariposa saltacercas (Lasiommata megera)



Verdecillo (Serinus serinus)


Carbonero común (Parus major)

La observación de rapaces es algo habitual, cosa que ni muchos madrileños sabrán. Durante nuestras salidas fueron habituales los milanos reales (Milvus milvus), invernantes abundantes pero escasos como reproductores, así como los preciosos aguiluchos pálidos (Circus cyaneus), buitres leonados (Gyps fulvus), ratoneros (Buteo buteo) y un bando migratorio de 15 milanos negros (Milvus migrans).









También vimos un águila real y buitres negros, aunque la estrella del domingo fue el águila imperial (Aquila adalberti) con hasta tres apariciones, una de ellas siendo un ejemplar acosado por ratoneros y las otras dos con una pareja reclamando y haciendo picados.








En un arroyo vimos un andarríos grande (Tringa ochropus), especie frecuente en humedales pero más ocasional tanto aquí como en mis áreas de campeo, destacando también cuatro alcaravanes (Burhinus oedicnemus) y un bisbita alpino (Anthus spinoletta).






Pasamos ya a la reina de las aves esteparias, la avutarda (Otis tarda), una de mis especies preferidas que siempre me encanta ver cuando voy a estos labrantíos. En Jaén tenemos una población escasa que nunca he podido ver, pero en Madrid puedes llegar a ver enormes bandos invernales que llaman mucho la atención cuando los ves cerca de casas y tractores como en las fotos de abajo.

Hubo muchas más especies, por supuesto, como cuervos, aviones comunes, liebres, alcaudones reales, aguiluchos laguneros, perdices, páridos, fringílidos, currucas, pitos reales, petirrojos, reyezuelos listados, calandrias, bisbitas, cogujadas, etc...











Una gran mole aterrizando

 






El sábado, ya sin la compañía de Sergio, hicimos una salida a mayor distancia que nos llevó hasta Extremadura ni más ni menos, con una paradita por el camino para que yo pudiera ver el castillo de Oropesa.
Nuestro objetivo era conocer la comarca de Campo Arañuelo, empezando por el embalse de Valdecañas con las ruinas romanas de Augustobriga entre aviones comunes (Delichon urbica) y roqueros (Ptyonoprogne rupestris) y un par de tarros blancos muy lejos en la orilla opuesta.











Uno de los platos fuertes era la visita a Belvís de Monroy con su castillo declarado como ZEPA urbana por su colonia de cernícalos primilla, que por cierto no vimos por ser tal vez fecha temprana aunque muchos ya llegaron de su migración.
El castillo se encuentra en un estado ruinoso que no le resta imponencia, algo que me recordó mucho al cordobés castillo de Gahete en Belalcázar, aunque ese ejemplo rezuma mucha dejadez, todo sea dicho.
Allí, en semejante entorno de antiguo esplendor, vi el primer milano negro de la temporada, las cigüeñas (Ciconia ciconia) en su típica estampa de nido en la iglesia y golondrinas comunes (Hirundo rustica), con los pluses de un buitre negro en la distancia y un lejanísimo juvenil de águila imperial en medio de una concentración de buitres leonados.














De allí nos fuimos al embalse de Arrocampo, del que me llamó la atención la importancia que saben concederle, con información completa sobre las aves del humedal y en qué observatorios verlas, y muy bien promocionado como suele ser habitual en Extremadura, mientras que otros lugares de nuestra geografía con la misma fauna (o más) no tienen ni un triste cartelito.
No fue muy potente que digamos en cuanto a especies, aunque sus famosos calamones (Porphyrio porphyrio) acabaron por verse muy bien. Otro avistamiento de agradecer fue el de un par de garcetas grandes, y me dijo Ismael que vio escribanos palustres con los prismáticos.


Cernícalo primilla (Falco naumanni)


Buitre negro (Aegypius monachus)










Durante el resto del recorrido por la zona no hice más fotos, porque al tratarse de dehesas (espacio que ya tengo en mi tierra) decidí recrearme con las retinas y olvidarme de la cámara mientras disfrutábamos de su actual verdor y de bonitas charcas con ánades frisos, cucharas y cigüeñuelas, hasta acabar la tarde en el embalse de Navalcán con su relajante aspecto de lago.
Hubo especies muy dignas de citar, como la grulla (únicamente vimos 4 en vuelo durante nuestro viaje de ida), tres elanios, un gavilán, un par de aguiluchos pálidos y abubillas (siempre he sentido debilidad por ellas).

Como imagen final y justo homenaje a la ZEPA, os dejo con el pueblo de Alalpardo con la Sierra de Guadarrama como nevado telón de fondo.




12 comentarios:

  1. Respuestas
    1. La verdad es que he tenido unos días muy intensos que se van a ir reflejando en el blog, jejeje.
      ¡Saludos!

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  2. Dos de los ambientes más característicos de la Península, el encinar y las llanuras cerealistas, en una única entrada, con el plus de los castillos y aves de humedal.
    Las avutardas no nos fallaron, y diría que en esta ocasión no te puedes quejar mucho con las fotografías. Hay alguna de los grupos que me gustan mucho. Las grullas sí nos faltaron, pero el año que viene ya no se nos pueden escapar.

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    1. Ahora mismo estaba pensando en que estaría bien que esto lo vieran los visitantes extranjeros que no buscan el turismo de playa, y es que además salen especies que buscan los que también son pajareros porque en sus países no las tienen.
      Ya tendremos nuestra ración de grullas, que siempre nos sale algo bien chulo.

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  3. Excelente reportaje, me ha gustado mucho. Como dice Arturo, no pares Carlos. Un fuerte abrazo desde Cantabria.

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    1. Gracias, estas dos semanas han sido prácticamente un no parar y espero que las siguientes entradas gusten tanto como ésta, aunque el listón está alto porque todo esto que me mostraron por Madrid estuvo de primera.
      ¡Un abrazo!

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  4. Hola Carlos,

    bonita entrada. Si se conocen los sitios, la llanura también puede deparar buenas observaciones de aves. Ojalá esas imperiales se atrevieran a cruzar esas montañas hacia acá jejeje.

    Salu2 Linse!!

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    1. Muy cierto, sabiendo dónde ir los llanos tienen buenas joyas, todo medio tiene lo suyo si se ponen ganas.
      Me encantaría que las imperiales se os extiendan allí (llevan buen camino, ayer vi dos en Segura, donde creo que también se asentarán como reproductoras) y que algún que otro juvenil os aparezca en las carroñadas ;)
      ¡Saludos!

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  5. Buen viaje con una recolecta excelente. El sur no tiene comparación respecto a la riqueza ornitológica.
    Este año no me cría el búho real en el nido del año pasado y no sé si lo buscaré; es infinito el desfiladero lleno de posibles oquedades y, se me van las ganas.
    Lo mejor es, que veo siempre a la real y al peregrino desde la galería de casa. Sin embargo, no tengo buitres leonados a tiro como años anteriores desde casa. El fin de semana pasado, una pareja ocupó un hueco frente a casa y llegaron a copular. Esperaré a ver qué pasa. Sé que se les ha reducido mucho el aporte de carroña.

    Saludos.

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    1. Yo no sería capaz de afrontar la búsqueda, sabiendo que el duque es capaz de escurrirse por cualquier hueco. Yo anoche oí y vi dos autillos en unos cipreses frente a mi casa, espero que eso signifique tener una pareja de la contrapartida en miniatura del búho real.
      Esperemos que la presencia de un par de leonados animen a otros a ocupar el lugar, con lo "culo veo, culo quiero" que suelen ser los buitres.
      ¡Saludos!

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  6. Pues muy bien..Un recorrido muy interesante.. Madrid en contra de lo que muchos se creen tiene una gran variedad de hábitats y fauna.. Aburrirnos, no no aburrimos.. :-))) Muy bonitas las fotos con gran variedad de especies y de todo un poco.. Un saludito..

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    1. En Madrid tenéis un potencial fantástico, con rapaces mediterráneas, avutardas, calamones, roqueros rojos, verderones serranos, cabras montesas, mirlos acuáticos, primillas y más cosas. En tu blog ya se nota de largo.
      ¡Saludos!

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