jueves, 19 de febrero de 2015

Enseñando la Sierra de Segura



Peña del Cambrón


Por fin puedo publicar una de las entradas que más ganas tenía de hacer, por lo mucho que me gusta aprovechar la ventana virtual de mi blog para que conozcáis la Sierra de Segura, siempre eclipsada por la vecina Cazorla pese a formar parte del mismo parque natural y tener mayor extensión.

Y ahora mismo no se trata sólo de mostraros esta sierra desde mi punto de vista personal, porque el fin de semana del 23 al 25 de enero vinieron a visitarme mis amigos Ismael y Aurora y vivir personalmente el entorno segureño con sus vastos bosques, picos calizos, castillos como eternos centinelas, pueblos en enclaves pintorescos y naturaleza abundante.
Coincidió su visita con un finde totalmente soleado justo tras una gran nevada, de modo que me uní a ellos en el disfrute de la nieve en el pueblo de Segura de la Sierra en el día de su llegada, con su macizo castillo que tantas veces retrato con la cámara, El Yelmo, la iglesia de Nuestra Señora del Collado, la escultura del ilustre Jorge Manrique y su supuesta casa de nacimiento, incluso con un grupito de 5 machos monteses (Capra pyrenaica) a última hora.













El día siguiente lo tenía pensado para acercarnos al adyacente parque natural de los Calares del Mundo y la Sima en Albacete, aunque en realidad sigue siendo el mismo macizo montañoso que no entiende de fronteras provinciales, no sin antes poder ver los reyezuelos listados (Regulus ignicapilla) que se ven desde mi piso.
Al nacimiento del Río Mundo con su famosa cascada no pudimos ir porque la nieve sepultaba el acceso y se encontraba cerrado, aunque fue algo que más tarde no lamentamos al ver en internet que en esos momentos caía poquísima agua por la cascada. En cambio tuvimos una mañana espléndida en Riópar Viejo, que yo visitaba por primera vez junto a ellos, un bonito pueblo de piedra con iglesia y ruinas de castillo en el lote. Las vistas nevadas eran un espectáculo gélido, habiendo un denso manto níveo no sólo en los Calares del Mundo y la Sima y cumbres como La Sarga, en todo el paisaje. Que mis amigos hicieran un viaje al sur para estar en la nieve fue desde luego la antítesis de los tópicos, como ya iréis viendo.

No íbamos con idea de avistar aves, pero sin embargo se dejaron echar el ojo (y fotos) bastantes especies como un gavilán (Accipiter nisus), un roquero solitario (Monticola solitarius), currucas capirotadas (Sylvia atricapilla), un escribano montesino (Emberiza cia) y un par de acentores alpinos (Prunella collaris).



Peñalta


















Para mediodía y la tarde escogí un recorrido entre Torres de Albanchez y Villarrodrigo, rememorando una vez más esos lugares que fueron mi "local patch" cuando viví allí hace tres años, para que vieran en persona mi anterior área de campeo que tantas buenas jornadas de pajareo me dio.
Me alegró enormemente que les gustara mucho el lugar, y la verdad es que (al margen de mi subjetivo punto de vista) es muy llamativo por su combinación de distintos medios con pinares, olivares bordeados de almendros y huertos, cumbres calizas alrededor (se ven en el horizonte montes carismáticos como El Yelmo, El Cambrón, Peñalta o el Calar del Navalperal) y llanas tierras de labor.
Pasamos del cerro cuajado de pinos y romero de Torres de Albanchez al monte de encinas, quejigos, jaras y enebros mezclados con pinos del Collado, para llegar a la más agrícola Villarrodrigo con sus vistas a la Sierra del Relumbrar, estribación oriental de Sierra Morena en tierras manchegas.
Acabamos el día cenando una pierna asada de cordero segureño (denominación de origen), ¡y que conste en acta que no cociné yo eso tan rico!



Aldea de Fuente Carrasca y El Cambrón

Vistas desde el Collado, con El Relumbrar al fondo

Águila  real (Aquila chrysaetos)

Iglesia de San Bartolomé (Villarrodrigo)

Agateador común (Certhia brachydactyla)

Valle del Onsares

Piquituerto (Loxia curvirostra)




Para el último día la idea era ir a Hornos de Segura a ver su castillo, sus calles, el embalse del Tranco de Beas y las bonitas vistas que se disfrutan desde su posición de atalaya, y de allí ir a Pontones, pueblo representativo de la Segura profunda y pura.
Entre unas cosas y otras, suspendimos planes como comprar en la conocida panadería de Pontones por estar cerrada y comer en el pueblo, pero a cambio nos llevamos improvisaciones como ir hasta Santiago de la Espada. Esto último fue producto de no poder tener un lugar donde dar la vuelta en la carretera por estar todo cubierto de una capa de nieve que ni en Siberia, teniendo la oportunidad de contemplar ese vasto escenario que llega hasta las soledades agrestes y duras de los campos de Hernán Perea con moles como el Almorchón y La Sagra (ésta ya en Granada) en el horizonte.
No faltaron las aves inesperadas, como un gavilán que salió de la nada en uno de los muchos miradores que jalonan el recorrido hasta Pontones, o un par de flamantes machos de lúgano (Carduelis spinus) entre pinzones vulgares (Fringilla coelebs).



Portada plateresca en Hornos

Mar de niebla en el embalse con la Sierra de las Villas










Ruinas de la aldea de Los Goldines



Orcera

Segura de la Sierra

 Espero que os haya gustado mucho la visita a Jaén en la Sierra de Segura, y que del mismo modo os guste también a quienes leáis esto. Ya sabéis lo que os espera a quienes vengáis a visitarme, ¡ejem!


14 comentarios:

  1. Preciosa entrada Carlos.
    Pueblos y cumbres nevados, patrimonio histórico y, el consabido patrimonio faunístico. De la pierna de cabrito mejor ni hablar, jeje.
    Muy completa, si señor.
    Un saludo

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    1. Tú también conoces esta tierra segureña y sabes bien qué tesoros tiene, gastronómicos incluidos.
      ¡Saludos!

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  2. Hola Carlos,

    vaya finde más completo pasásteis, adornado todo con el blanco de la nieve parece otro lugar de España. El frío helador con el viento raja-caras ese que comentabas en la entrada anterior me suena mucho jejej. Cabras everywere!

    Salu2 Linse!!!

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    1. Dijimos varias veces que parecía que estábamos en Ávila o algo así, jaja. Allí conocéis mejor el aire raja-caras, vaya.
      ¡Saludos!

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  3. Gracias por darnos ese gran fin de semana, repleto de paisajes muy chulos, con diferentes especies de animales incluidos esos acentores alpinos que tanto deseaba, y rica comida (dulces especialmente).
    El experimento de la pata de cordero no salió nada mal, teniendo en cuenta que era la primera vez que la hacía. La cena del día anterior también estuvo riquísima, ji, ji.

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    1. Gracias a ti por pegarte el viaje para que me visitarais. Menos mal que en Riópar había acentores alpinos, yo albergaba la esperanza de que te llevaras esa especie sobre todo.
      Pedazo cenas, ehhhhh, así te puedes venir siempre que quieras, jaja.

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  4. Si la visita a Córdoba fue estupenda para esta visita a Jaén sencillamente no hay palabras. Me ha encantado ver tus imágenes de esos días tan buenos, ¡y qué hambre me ha entrado al ver el cordero!, por no hablar de la pizza boloñesa del último día. Lo pasamos genial y ha sido toda una experiencia, lamentablemente lo bueno pasa rápido. Muchas gracias por todo!

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    1. La semana pasada me pedí una pizza boloñesa, ¡¡ñam!!
      Echamos unas jornadas muy chulas, la verdad es que estas cosas tienen un plus muy especial cuando se comparten con amigos con igual interés en ellas.
      ¡Gracias a vosotros por venir desde tan lejos a visitarme!

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  5. Hay que ver como disfruta uno leyendo tus entradas, es como si te estuviese acompañando. A ver si algún día puedo por fin. Un abraso de linse. Ah y recuerdos de los primillas,,,,,,,,

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    1. Este año tiene que ser, no dudes en irme comentando durante la primavera, que incluso tengo distintas propuestas sinegéticas para ofrecerte.
      ¡Un abrazo de linse, y para los primillas!

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  6. Pues si me ha gustado a mi y solo he visto fotos, a ellos no me imagino cuánto.
    Además con nieve, que no se dejará ver mucho por esas latitudes, están así los pueblos muy guapos.
    También saliste tú ganando... que te traes invitados para que te cocinen ellos el cordero, jaja.
    Saludos

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    1. A ti te tira también mucho este tipo de ambiente, ¡pillín! En los pueblos alejados como Pontones y Santiago de la Espada nieva a lo bestia todos los inviernos, pero en el que yo vivo no, de manera que al tener la oportunidad la he gozado mucho.
      Uno que sabe, invitando a gente a la que también le gusta el buen papeo :D
      ¡Saludos!

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  7. Un documental fotográfico con mucha miga. Que espectaculares son los paisajes con la nieve. El otro día decían en la radio que cuando nieva, se escucha un gran silencio y, ello es debido a que los copos absorben el ruido. Me quedé muy sorprendido, por que, ciertamente, recuerdo el silencio durante las nevadas; es un silencio que invita a la paz absoluta.
    Hace muchos años que no veo lúganos, son preciosos y de los pájaros mas curiosos, vamos, como jilgueros verdosos.
    Anda que no se apuntaría gente a las travesías con semejante final: cordero pero, falta ese verde digestivo que no se aprecia en la mesa. Me satisface vuestra gran capacidad para montar expediciones; anda que, no me apuntaría ya si pudiera.

    Saludos.

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    1. No sabía yo eso, anda, aunque ahora me estoy acordando de que apenas oigo en la nieve los reclamos de páridos y demás amiguetes que son una constante durante todo el año.
      Pues si alguna vez te dejas caer por latitudes sureñas, ten por seguro que tienes aquí un compañero de bicherío, y para comer cordero con el verde que no tomé la otra vez.
      ¡Saludos!

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